El encuentro de este martes (20.00 horas) en Miribilla contra el PAOK Salónica rescatará de la memoria recuerdos imborrables para la masa social del Surne Bilbao. Regresa a la capital vizcaina el PAOK Salónica, el conjunto al que los hombres de negro tuvieron que derrotar en la final de la FIBA Europe Cup el pasado mes de abril para conquistar un histórico título continental.

También hay un jugador de la escuadra griega que vivirá esta cita con especial ilusión, ya que el pasado curso fue parte del conjunto campeón. El pívot estadounidense Marvin Jones, uno de los jugadores que celebró el éxito con mayor efusividad durante aquellos inolvidables días, regresa a la que fue su casa enfundado ahora en los colores del rival, pero no oculta los excelentes recuerdos que le traen tanto Bilbao como todo lo que tiene que ver con el Surne Bilbao.

Marvin Jones celebra el título junto a sus compañeros. FIBA Europe Cup

Hacer historia

El pívot estadounidense, que vive su segunda etapa en el conjunto de Salónica con promedios de 9,1 puntos y 5 rebotes en la competición helena y de 8,3 y 3,6 en Europa, volvió a pisar el Bilbao Arena en el entrenamiento que realizó el PAOK el domingo por la tarde en suelo vizcaino y, en declaraciones recogidas por la web oficial de su nuevo conjunto, reconoció sus especiales sentimientos de cara a este regreso. "Me siento muy bien por estar de vuelta aquí. Ambos equipos luchamos por el primer puesto de la competición el año pasado, en Bilbao hicimos historia y esta vez me enfrentaré a los campeones. Ahora estoy en el lado opuesto y eso es un gran reto. Tengo hermanos en este equipo, compañeros con los que tuve un año maravilloso, pero ahora estarán al otro lado", apuntó.

Elogios

De hecho, Jones tuvo palabras tremendamente elogiosas para la plantilla y el cuerpo técnico encabezado por Jaume Ponsarnau: "Es un gran equipo, pero hemos venido aquí para ganar. Será un partido muy difícil, porque es un equipo muy bien entrenado y disciplinado. Tienen jugadores inteligentes, con talento, que llevan juntos varios años, así que son como una familia. Nuestra misión será complicada, tenemos que estar concentrados durante 40 minutos y si ejecutamos bien nuestro plan tenemos buenas posibilidades de ganar".

Repetir título

Para el pívot de Chicago, encadenar dos títulos de la FIBA Europe Cup tras el conseguido la pasada temporada formando una notable pareja de pívots con el islandés Tryggvi Hlinason, con Bassala Bagayoko guardándoles las espaldas a ambos, supone una tremenda motivación a la hora de afrontar esta competición. "Por supuesto que la motivación es genial. Al fin y al cabo, ese es el objetivo. Juegas todos los partidos para ganar, ya sea en Europa o en la liga. Siempre jugamos para ganar", admitió. El Surne Bilbao tiene como misión que al menos esta tarde ni él ni el PAOK Salónica sean capaces de lograr ese objetivo.