Era muy complicado. Casi imposible. Pero el Barcelona lo intentó con tanto fútbol y tanta fe, que la parroquia culé se hizo fervorosamente devota. Aunque también es verdad que con Lamine Yamal es más sencillo creer en las remontadas más increíbles. Sin embargo, no hubo milagro en Copa. Por mucho que los de Hansi Flick y el Camp Nou entero creyeran en la causa. Con los ojos cerrados y el corazón levantado.

Pero cuatro goles en contra eran un muro demasiado elevado y, aunque un doblete de Marc Bernal y un tanto de penalti de Raphinha intentaron levantar las aguas, finalmente será el Atlético de Madrid quien estará en la final de Copa de La Cartuja de próximo 18 de abril. Ahora solo queda saber si le acompañará el Athletic o la Real Sociedad. Encima, para más inri, el Barcelona perdió a Koundé y Balde por sendas lesiones musculares.

En realidad el partido fue un monumento a la Copa. Esa competición en la que un despiste te mata y te manda para casa. Quizá por eso el Atlético no se fiara de su maravillosa renta de cuatro goles y pusiera desde el minuto uno el autobús. Bien ordenadito atrás y generoso en los esfuerzos, como le gusta al Cholo Simeone. Y arriba las genialidades de Antoine Griezmann para intentar dar la puntilla.

Parecía que el planteamiento les iba a funcionar a los colchoneros, hasta que a la media hora de juego Yamal le hizo el lío a Lookman y se la regaló a Bernal para que hiciera el primero. El de la esperanza. Después, cuando la primera parte agonizaba, una internada en el área terminó con Pedri en el suelo. De Burgos Bengoetxea decretó penalti y Raphinha lo transformó. Era el segundo, el de la presunción.

Rozando la gesta

El paso por los vestuarios espabiló al Atlético, que decidió dar un paso adelante y estirarse. El catenaccio no le había funcionado y era hora de cambiar de táctica. Pero el Barcelona estaba ya desatado y Flick introdujo piernas frescas en ataque con Dani Olmo y Marcus Rashford. Aunque el peligro y la verticalidad la seguía llevando Lamine.

Los blaugranas lo intentaron por tierra, mar y aire. Pero Musso se disfrazó de Oblak y se hizo infranqueable. Hasta que de nuevo Bernal, rozando el fuera de juego, mandó a la red una falta botada por Cancelo. Era el tercero, el de la convicción absoluta. Ahora sí, el Barcelona creyó como nunca en la remontada. O, al menos, en forzar la prórroga.

Ficha técnica

BARCELONA (3): Joan Garcia, Koundé (Min. 13, Balde, [Min. 71, Araujo]), Cubarsí, Gerard Martín, Cancelo, Bernal, Pedri, Lamine Yamal, Fermín (Min. 64, Rashford), Raphinha; y Ferran Torres (Min. 64, Olmo).

ATLÉTICO DE MADRID (0): Musso, Marcos Llorente, Pubill, Hancko, Ruggeri, Simeone (Min. 77, Giménez), Cardoso, Koke (Min. 58, Sorloth), Lookman (Min. 58, Molina), Julián Álvarez (Min. 69, Baena) y Griezmann.

Goles: 1-0: Min. 30; Bernal. 2-0. Min. 45+5: Raphinha, de penalti. 3-0: Min. 72; Bernal.

Árbitro: De Burgos Bengoechea (C. Vasco). Amonestó a Olmo, Cancelo, Lamine Yamal del FC Barcelona y a Baena del Atlético de Madrid.

Incidencias: Partido disputado en el Spotify Camp Nou (Barcelona) ante 45.399 espectadores.

Pero el tiempo pasaba inexorable, hasta convertir el estilo culé en una desesperada patada a seguir. Demasiado fácil para un Atlético que consiguió meterse en su vigésima final de Copa. Sin embargo, las pasó tan canutas que llegará al 18 de abril vivo, pero tras haber perdido varios años de vida.