El Surne Bilbao se reencuentra la noche de este martes en Miribilla (20.00 horas) con el rival al que tuvo que derribar el 23 de abril del pasado año en territorio absolutamente hostil para coronarse campeón de la FIBA Europe Cup, aunque aquel PAOK Salónica y el actual tienen muy poco en común. Cambio en el banquillo con el adiós de Massimo Cancellieri y la llegada del histórico Jure Zdovc, profunda metamorfosis en una plantilla en la que solo se mantiene Nikos Persidis como jugador con cierta presencia en la rotación y sobre todo, revolución en su accionariado, con el desembarco el pasado mes de noviembre del multimillonario Aristotelis Mistakidis, con la compra del 60% de las acciones del club de baloncesto a través de su sociedad Alpha Sports, la inyección de su bolsillo de 12 millones de euros para ampliar su capital social, la llegada desde entonces de refuerzos importantes y la promesa de impulsar al club incluso hasta alturas de Euroliga. Casi nada lo que parece asomar en el horizonte del gran rival de los hombres de negro para acabar primeros de su grupo en esta segunda ronda continental.
Mistakidis, de 63 años, figuró el pasado año en el puesto 1.219 en la lista Forbes, el quinto griego, con un patrimonio de 2.600 millones de euros. Nacido en Roma, hizo fortuna en el sector del comercio de metales. Desde 2018, ha expandido sus actividades comerciales, creando una cartera con especial actividad en el transporte marítimo, el sector inmobiliario (más de 500 millones de inversión solo en Estados Unidos) y la banca. Cuenta con una participación del 5,14% en el Banco del Pireo, el segundo más importante de Grecia, y en 2024 adquirió la participación mayoritaria en Aegean Baltic Bank.
Refuerzos
Desde la llegada de Mistakidis, que en junio ya anunció que iba a financiar íntegramente de su bolsillo la construcción del nuevo estadio de fútbol del PAOK, la euforia se ha instalado en la afición de Salónica. Desde diciembre han llegado Breein Tyree, exterior que pretendía el Manresa tras promediar 17 puntos con el Igokea en la BCL; el alero Timmy Allen, reclutado desde el Trapani; el ala-pívot Nikos Chougkaz procedente del Cedevita -según la prensa griega, cobrará 1,2 millones por dos años y medio tras pagar 200.000 euros por su salida-; y el base de 37 años Patrick Beverley, con más de 700 partidos en la NBA, con rumores sobre el interés por Omer Yurtseven, Bruno Caboclo o Arturas Gudaitis. También el banquillo fue objeto de especulaciones, con nombres de gran nivel como el de Ioannis Sfairopoulos.
Ambición
Y es que el nombre del PAOK empieza a sonar ya para ascender en el escalafón continental. Recientemente, la web especializada Basketnews publicó que los clubes que compiten en la Euroliga sin tener categoría de accionistas buscan asociarse para maximizar sus beneficios y que uno de los conjuntos que quieren que se una a ellos sería el griego. Además, Mistakidis ha anunciado la renovación y modernización del PAOK Sports Arena para adecuarlo a los estándares más elevados del baloncesto europeo.
Exigencia
Hasta que esas metas se hagan realidad, el PAOK tiene, a las puertas de su centenario, entre ceja y ceja el objetivo de conquistar un título continental que el pasado curso les arrebataron los hombres de negro en última instancia, con ambas escuadras encabezando el Grupo M con un 2-0. Además de Tyree, Allen, Beverley y Chougkaz (han salido piezas importantes como KJ Jackson o Stephen Brown), los de Jaume Ponsarnau deberán vigilar al ala-pívot Cleveland Melvin, que en Europa promedia más de 18 puntos, el exterior Tomas Dimsa o dos pívots como Ben Moore y el exhombre de negro Marvin Jones. En Grecia su desempeño está siendo también destacado, pues es tercero con un balance de 9-3. Solo ha caído ante Olympiacos, Panathinaikos y en su último duelo en la pista del Mykonos (101-94), lo que da buena muestra de un potencial que el Surne Bilbao intentará desactivar hoy.