Suceder a Ernesto Valverde en el banquillo del Athletic tiene un elevado índice de riesgo. Basta con echar la vista atrás para comprobarlo, pues las temporadas siguientes a las dos salidas anteriores de Txingurri del club distan mucho de haber sido positivas. Fe de ello pueden dar los entrenadores que se han visto en la tesitura de coger las riendas del equipo como relevo del de Viandar de la Vera, toda una institución en la entidad con 504 partidos a sus espaldas como técnico. Ningún otro se acerca siquiera a los registros firmados por Valverde en sus diez temporadas al frente de los leones. Una década fragmentada en tres etapas distintas (2003-05, 2013-17 y 2022-26) con sucesión de éxitos deportivos salvo en contadas excepciones como la de este último ejercicio, en el que el Athletic ha ofrecido su peor cara para contentarse con el mero hecho de salvar la categoría antes de la llegada de Edin Terzic.

Se le presenta al joven preparador alemán, con escasa experiencia en el fútbol de élite como primer entrenador, una ardua tarea al tener que levantar al colectivo de cara al próximo curso con el reto añadido de reemplazar a Valverde, quien acostumbra a dejar huella en sus equipos al tratarse de un consumado experto en la gestión de grupos. Sujeta a la metodología del de Viandar de la Vera en los cuatro últimos años, la plantilla deberá absorber lo más rápido posible los conceptos que trate de implantar Terzic, trabajo que no les resultó nada sencillo en el pasado a aquellos que se dispusieron a coger el testigo de Valverde en Lezama.

Las dos salidas anteriores de Txingurri del Athletic, en 2005 y 2017, dieron pie sin ir más lejos al doloroso bienio negro primero y a un vaivén de entrenadores después con ceses incluidos de Eduardo Berizzo y Gaizka Garitano en diciembre de 2018 y enero de 2021, respectivamente. Retrocediendo en primera instancia hasta el verano de 2005, la primera vez que Valverde dejó el banquillo rojiblanco, en aquella ocasión bajo la presidencia de Fernando Lamikiz, su sustituto apenas duró cuatro meses en el cargo. José Luis Mendilibar, el técnico en cuestión con experiencia previa por aquel entonces a los mandos de la Unión Deportiva Lanzarote y el Eibar, fue destituido el 31 de octubre de 2005 tras dirigir únicamente en trece partidos oficiales a un Athletic que ocupaba la penúltima posición en liga al término de la novena jornada.

Un empate ante el Celta de Vigo en San Mamés provocó el cese del de Zaldibar, que cayó eliminado además en la primera eliminatoria de la extinta Intertoto a manos del Cluj rumano, que consiguió avanzar ronda al imponerse en la tanda de penaltis que albergó la antigua Catedral. Javier Clemente, rescatado para vivir su tercera etapa en el banquillo del Athletic, consiguió salvar la temporada no sin sufrimiento, pues la permanencia en Primera División no fue matemática hasta la penúltima jornada de una campaña que nació con las importantes salidas del equipo de Del Horno y Ezquerro.

Con el primer equipo masculino del Athletic de vacaciones a excepción de los cuatro rojiblancos convocados para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, en Ibaigane siguen confeccionando la próxima temporada. A la espera de que tenga lugar la presentación oficial de Edin Terzic como nuevo entrenador, el club anunció este miércolesuna reestructuración del cuerpo técnico. Jon Aspiazu, segundo entrenador durante las diez temporadas de Txingurri en el Athletic, Luis Prieto, preparador físico de esta campaña, y Alberto Iglesias, asistente técnico y analista, no continuarán en la entidad bilbaina. “El Athletic quiere agradecer a todos ellos su compromiso y dedicación durante todos estos años en la entidad y desearles lo mejor en su futuro personal y deportivo”, indicaron desde Ibaigane. Terzic llegará a Bilbao con dos hombres de su confianza, Sebastian Geppert y Florian Wangler. El primero ejercerá de segundo de a bordo del alemán en el staff y el segundo será el encargado del apartado físico, de poner a tono a los leones.

Antes de comenzar la siguiente temporada, en plena pretemporada un lejano 6 de julio de 2006, la inestabilidad continuó en el ámbito deportivo con la destitución de Clemente tras criticar duramente la planificación deportiva. El de Barakaldo fue relevado en el cargo por Félix Sarriugarte, quien promocionó desde el Bilbao Athletic y fue cesado también meses después. Concretamente, el 27 de noviembre de 2006 con el Athletic como antepenúltimo clasificado en liga y con Ana Urquijo ya como presidenta. José Manuel Esnal Mané tomó entonces las riendas del equipo para sellar una agónica salvación en la última jornada del campeonato ante el Levante en San Mamés.

En 2017, otro retroceso

El regreso de Valverde al banquillo rojiblanco no se produjo hasta el verano de 2013 con Josu Urrutia como presidente. En 2017, tras clasificar al Athletic para Europa por cuarta temporada consecutiva con el título de la Supercopa en 2015 de por medio, Txingurri volvió a marcharse del club por voluntad propia con destino al Barcelona. Apostó Urrutia de cara al curso 2017-18 por Kuko Ziganda, quien había hecho un gran papel al frente del Bilbao Athletic, y el conjunto bilbaino experimentó un nuevo retroceso deportivo.

A pesar de que Ziganda no fue destituido en un ejercicio en el que los leones firmaron una discretísima decimosexta posición en liga, además de caer eliminados en Copa a manos de la humilde Formentera en primera ronda a doble partido, así como en octavos de final de la Europa League, el técnico de Larraintzar no cumplió el segundo año de contrato que firmó inicialmente. Arrancó el Athletic la temporada 2018-19 bajo la batuta de Eduardo Berizzo, quien después de dirigir con suerte desigual a Celta de Vigo y Sevilla, fue destituido por Urrutia el 4 de diciembre de 2018 con el conjunto rojiblanco en puestos de descenso tras la disputa de la decimocuarta jornada.

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Trece partidos ligueros consecutivos sin ganar, récord negativo en la historia del club, terminaron con la breve estancia de Berizzo en Bilbao, donde Gaizka Garitano dio un paso al frente para dejar el Bilbao Athletic y hacerse cargo del primer equipo. Con Aitor Elizegi en la presidencia desde el 27 de diciembre de 2018, Garitano logró revitalizar al equipo hasta el punto de coquetear con Europa en aquella campaña 2018-19. A pesar de lograr también la clasificación para la final de Copa en el ejercicio 2019-20, la cual no pudo dirigir a causa de la pandemia del coronavirus, el técnico derioztarra no fue ajeno finalmente al vaivén de entrenadores y fue cesado en enero de 2021.

Minutos después de ganar por la mínima al Elche en San Mamés fue destituido Garitano para favorecer la llegada de Marcelino García Toral. Con una creciente estabilidad desde entonces en el banquillo, donde Valverde ha vuelto a ser protagonista desde 2022 con Jon Uriarte como presidente, le toca a Terzic afrontar ahora el complejo reto de suceder a una leyenda del club que deja huella.