El Valencia aterrizará el domingo en San Mamés con sangre rojiblanca en sus filas. Dos futbolistas formados en Lezama como el central Unai Nuñez y el guardameta Julen Agirrezabala, cedido en este caso por el Athletic hasta el término del curso con una opción de compra de 12 millones de euros para el conjunto che, sufren en primera persona la deriva institucional y deportiva de un club en el que la inestabilidad es patente dentro y fuera del terreno de juego.

La viven in situ esta temporada Nuñez, quien se incorporó como cedido a mitad de curso procedente del Celta de Vigo con otra cesión previa al Hellas Verona en el arranque del ejercicio, y Agirrezabala, mermados ambos para más inri durante su estancia en la capital del Turia con contratiempos físicos de distinta consideración. La mala suerte se ha cebado con el cancerbero, quien se incorporó el lunes a los entrenamientos grupales y podría estar en condiciones de reaparecer contra el Athletic tras permanecer en el dique seco desde el 3 de enero. Indiscutible hasta entonces en la portería del Valencia, Agirrezabala sufrió aquel día en la visita al Celta de Vigo una rotura en la musculatura isquiotibial de la pierna izquierda que le mantuvo fuera de combate los dos siguientes meses.

A punto de volver a las convocatorias en marzo, otra lesión de mayor consideración aún en un entrenamiento se cruzó en el camino del donostiarra. En este caso, una rotura del menisco de la rodilla izquierda que le obligó a pasar por el quirófano el 5 de marzo en Gasteiz, donde fue operado por Mikel Sánchez. Ausente previamente en el cruce copero de cuartos de final ante el Athletic en Mestalla tras ser uno de los destacados en la victoria valencianista por 2-0 en el enfrentamiento liguero de la primera vuelta, Agirrezabala, el portero que dio al conjunto rojiblanco el ansiado título de Copa en 2024, apura ahora los tiempos para posar el domingo como visitante en San Mamés.

El macedonio Stole Dimitrievski ha cubierto en los veinte últimos partidos del Valencia una portería en la que el guardameta cedido por el Athletic, con contrato en Bilbao hasta 2027 y exento de la denominada cláusula del miedo, aspira a recuperar su lugar para ayudar a sus compañeros a certificar una permanencia por la que también pelea sobre el verde Unai Nuñez.

Central y lateral

El central portugalujo, que se sumó al Valencia en el mercado invernal, ha respondido a las expectativas en el plano individual con solventes actuaciones demostrando versatilidad para ejercer como lateral derecho, pero un percance físico contra el Celta de Vigo en Mestalla el pasado 5 de abril interrumpió su continuidad en las alineaciones. Titular a poco de llegar para enlazar ocho titularidades consecutivas hasta el choque ante el conjunto celeste, Nuñez sufrió entonces una contractura en los isquiotibiales que le hizo perderse los dos siguientes envites ante Elche y Mallorca.

Después de jugar 20 minutos contra el Girona en la trigésimo segunda jornada, el portugalujo vio desde el banquillo la derrota del pasado sábado ante el Atlético en Mestalla. Las bajas en el carril derecho impulsan de cara a la cita dominical en San Mamés el regreso a la titularidad de Nuñez, cuyo nombre para reforzar la defensa del Athletic estuvo sobre la mesa el pasado verano tras cumplir con creces en su vuelta al club rojiblanco como cedido en la campaña 2024-25. Regresó finalmente Laporte a Bilbao y el portugalujo se marchó cedido al Hellas Verona, donde jugó con asiduidad.

El club italiano, no obstante, aceptó poner el punto final a la cesión por expreso deseo del futbolista, quien vio con buenos ojos su desembarco en Mestalla. Tres meses y medio después, Nuñez, que ha participado en nueve partidos de liga con un Valencia que figura duodécimo en la clasificación con solo tres puntos de margen respecto a la zona de descenso, apunta a ejercer como lateral derecho en San Mamés con el reto de frenar a Nico Williams.

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Iñaki Williams tendrá la oportunidad de jugar el domingo frente al Valencia su partido oficial 507 con el Athletic y alcanzar así a Markel Susaeta como séptimo futbolista con más encuentros disputados con la camiseta rojiblanca. Por delante del mayor de los Williams y del eibartarra, únicamente aparecen en ese ránking histórico José Ángel Iribar (614), Óscar de Marcos (573), Iker Muniain (560), Txetxu Rojo (541), Joseba Etxeberria (514) y Andoni Iraola (510). En estas doce temporadas el delantero bilbaino ha jugado 403 encuentros de liga, 52 de Copa, 3 de Champions League, 42 de Europa League y 6 de Supercopa, en los que ha marcado 114 goles.

La previsión en la portería es que se mantenga una jornada más Dimitrievski, si bien Agirrezabala, con dieciocho apariciones este curso en el campeonato de la regularidad y una en Copa, acelera su puesta a punto. Bajo la maldición de Mestalla, donde gozar de calma y éxitos deportivos se presenta a día de hoy como una quimera, asoman así las cosas Nuñez y Agirrezabala, quien no ha podido disfrutar de la regularidad bajo palos que le negaba Unai Simón en el Athletic. Ante la previsión de que el Valencia no ejerza la opción de compra sobre el donostiarra, está por ver el deseo del portero y las intenciones de Edin Terzic de cara a la próxima campaña.