Por desgracia, el comentario sobre la actualidad del Athletic vuelve a versar sobre los diversos factores que penalizan su puesta en escena. No sumó una nueva derrota en el derbi de puro churro. La Real Sociedad consiguió el domingo por la noche durante prácticamente todo el encuentro que aflorasen sus carencias, esas que le han convertido en víctima fácil para casi cualquier adversario. Si encima enfrente se manejan con confianza y criterio, dos virtudes que ahora adornan al vecino, las distancias se acrecientan y acaban haciendo mella en el ánimo del entorno rojiblanco.
Un par de apuntes estadísticos que delatan el estado real del grupo dirigido por Ernesto Valverde. En las últimas jornadas de liga la ganancia se reduce a dos puntos, con estos rivales: Celta, Espanyol, Osasuna, Mallorca, Sevilla y Real. Computados los ocho compromisos celebrados en lo que va de 2026, arrastra una losa de veinte goles concedidos. En el derbi ante el equipo txuri-urdin esta cuenta no se disparó aún más básicamente porque Unai Simón brindó una actuación estelar. La contención, entendida como una labor compartida por los once hombres, de nuevo dejó mucho que desear. Hoy nada recuerda que la seguridad fue la gran virtud del Athletic en la temporada anterior, cuando alardeaba de sus registros defensivos en el concierto europeo.
Como se ha apuntado, la responsabilidad es compartida, todas las líneas inciden en el balance defensivo, pero cómo no detenerse en la precariedad observada en las alineaciones por falta de personal en la zaga. La escasez de efectivos, en concreto de centrales, podría alcanzar un récord mañana coincidiendo con la disputa de la ronda de cuartos de final de la Copa a partido único en el campo del Valencia. Conviene esperar hasta conocer la convocatoria, pero Valverde fue bastante explícito tras el derbi al ser consultado por esta circunstancia.
Primero dijo que no era fijo, pero veía “difícil” que Aymeric Laporte figurase en la lista. Apuntar que se lesionó el 6 de diciembre, ha causado baja en doce partidos y tiene pinta de que no se va a precipitar su regreso por temor a una recaída. Luego recordó que Dani Vivian lleva una semana sin entrenar, con una sobrecarga. A lo anterior se añade que Aitor Paredes está descartado, pues debe cumplir sanción por la roja que le fuera mostrada en la eliminatoria anterior, celebrada en León. Es decir, es muy probable que ninguno de los centrales específicos con los que el Athletic encaró la campaña pueda ser alineado en un compromiso a vida o muerte, con el acceso a las semifinales del torneo favorito de la afición en juego.
“No es normal que tengamos tres centrales de baja y uno sancionado”, se quejó el entrenador rojiblanco, quien parece haber olvidado que hace un par de campañas ya expuso su malestar por tener que apechugar todo el año con solo tres centrales en nómina. Entonces expuso que semejante déficit conllevaba un grave peligro. Esta vez, él habla de cuatro centrales, pero uno es Unai Egiluz, indispuesto desde el verano por una grave lesión de rodilla y que, curiosamente, según anunció ayer mismo el club, acaba de ser inscrito en LaLiga, a pesar de que sigue con su rehabilitación y necesitará unas cuantas semanas más para poder competir.
Surrealista
Por cierto, en mitad de este contexto surrealista, ayer Yeray Álvarez por fin pisó Lezama, algo que tenía prohibido desde que diese positivo en un control antidopaje realizado por la UEFA el pasado mayo, en la ida de las semifinales de la Europa League ante el Manchester United. Así que pudo estar con sus compañeros en una sesión de trabajo, pero su sanción no caduca hasta primeros de abril. Por tanto, ni Yeray ni Egiluz entran en una ecuación en la que se han tenido que integrar por causa de fuerza mayor Yuri Berchiche e Iñigo Lekue. Alguno de estos dos o ambos podrían ser las alternativas que manejase Valverde en Mestalla. O quizás recurra a un chaval del Bilbao Athletic: Monreal y De Luis han asomado en varias listas, si bien no han tenido ocasión de debutar en la élite.
En caso de que Vivian se recuperase, que al parecer es la única esperanza a la que se agarra el técnico, podría formar pareja con Yuri, que cumplió frente al Sporting de Portugal y la Real. Pero sucede que el veterano zurdo acumula tres partidos completos en una semana, pues asimismo fue titular en el Sánchez Pizjuán, y acaso su elección entrañe un riesgo para su integridad física. En ese sentido, comentar que Lekue ha estado inédito desde el desplazamiento a Bérgamo, donde ejerció de tercer central al lado de Vivian y Paredes. El comodín bilbaino ya ha jugado en cuatro citas como central, una más que Yuri. Detalle que enlazado con el presente panorama refleja la desacertada planificación referida a esta demarcación en una temporada marcada por la exigente densidad del calendario. No es la única posición donde se registra este problema.
El azar ha querido que el embrollo localizado en el centro de la defensa bilbaina se agrave coincidiendo con la posibilidad de que en las filas del rival del Athletic aparezca Unai Nuñez. Recién captado por el Valencia en calidad de cedido, el exrojiblanco ha cubierto la mitad de la campaña, también a préstamo, en el Hellas Verona, donde ha disputado casi todas las jornadas de la Serie A. El conjunto levantino solicitó al Celta, entidad propietaria de Nuñez hasta 2027, que se lo prestase y en Vigo accedieron.
Nuñez aterriza en el Valencia para paliar la baja de larga duración del recién operado Diakhaby, tiene el transfer desde el jueves y el fin de semana viajó con el equipo a La Cartuja, aunque no jugó. Sería hasta irónico que se estrenase como che precisamente contra el Athletic, que en verano no estimó oportuno contar con él a pesar de que cumplió con nota en los quince partidos que jugó a las órdenes de Valverde.