Las últimas noticias sobre la construcción de una circunvalación que expulse fuera del centro de Muskiz al mayor número de vehículos son de finales del año 2023. Durante este tiempo, cada administración competente en este asunto ha ido formalizando trámites y cumplimentando el papeleo siempre necesario para proyectos de esta envergadura. El primer paso en firme para avanzar en el mismo, después de que el Ayuntamiento de esta localidad aprobara a comienzos del pasado 2025 su Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), lleva el sello de la Diputación Foral de Bizkaia.
La institución acaba de sacar a concurso público el pliego de condiciones técnicas requeridas para la redacción del Estudio de alternativas al documento que debe recoger con todo detalle las cuestiones básicas para acometer una infraestructura que, además de aliviar los intensos flujos de tráfico rodado, contribuirá a eliminar problemas de inundabilidad asociados al río Cotorrio. Las obras, cuando empiecen, tendrán un plazo de ejecución de dieciocho meses. Pero antes de ese momento habrá que esperar a ir cerrando todos los pasos.
En el documento lanzado por el ente foral se recoge, precisamente, que los trabajos del Estudio de Impacto Ambiental “deberán llevarse a cabo durante todo el proceso de redacción del presente estudio de alternativas coordinándose con el resto de actividades”, y que “la empresa consultora presentará en el programa de trabajos una previsión de los plazos de entrega de cada uno de los informes, teniendo en cuenta que su contenido deberá ser revisado y aprobado por parte de la Diputación Foral de Bizkaia, y que servirá de base para los trabajos posteriores”.
Solución ya conocida
Otro de los puntos recogidos en el extenso y detallado pliego de prescripciones técnicas para la adjudicación de los servicios para la redacción del citado Estudio de Alternativas para la Variante de Muskiz tiene que ver con el trazado propuesto. No es nuevo. La población local ya lo conoce porque fue presentado públicamente hace algo más de dos años.
La solución planteada nace en Abanto-Zierbena con una rotonda en la BI-734, y con dirección Sur, “el trazado, ya en el municipio de Muskiz, sigue a cielo descubierto, con varias estructuras previstas para salvar el río Cotorrio y la línea de cercanías Bilbao-Muskiz, a partir de la cual, comienza un túnel de unos 800 metros lineales para salir y llegar a la carretera comarcal BI-2701 [Sopuerta], resolviendo su llegada también, con una rotonda”, se recuerda en el informe.
Este proyecto constituye la variante del tramo inmediatamente anterior a la propuesta que incluye el Plan Territorial Sectorial (PTS) de Carreteras de la Diputación para esta circunvalación de Muskiz. En este caso, toda su longitud discurre por Abanto-Zierbana y ofrece una alternativa al tráfico de paso a la altura del barrio de Las Carreras. La BI-734 -antigua BI-634- atraviesa todo Muskiz. De ahí la importancia de esta alternativa que descargaría el núcleo urbano del tráfico de paso.
Antigua explotación minera
Eso sí, el documento advierte que la zona donde se enclava este estudio es una antigua explotación minera en la que existen grandes galerías “que se deberán localizar y caracterizar, y estudiar las alternativas que ofrecen de trabajo”. De ahí que el principal condicionante en esta fase del estudio sea conocer con detalle todos esos condicionantes geológicos, geotécnicos, constructivos, de trazado y tráfico, ambientales, urbanísticos y económicos de las posibles alternativas a la Variante de Muskiz.
El propio documento reconoce que uno de los aspectos más relevantes de este contrato es la caracterización geotécnica ya que la alternativa planteada tiene una sección en túnel y varias estructuras que salvan vaguadas y la línea ferroviaria de Cercanías de Renfe Bilbao-Muskiz. Además, en esta localidad de Meatzaldea coexisten varios itinerarios de vías ciclistas, tanto forales como municipales construidos que tendrán que ser tenidos en cuenta a la hora de proyectar cualquier solución, ya sea para su mantenimiento e incluso para darles continuidad planteando mejoras o conexiones entre itinerarios.
En definitiva, un proyecto complejo que requerirá de numerosos estudios, catas sobre el terreno e incluso pruebas de laboratorio y el empleo de la tecnología BIM para definir el trazado final. El presupuesto total previsto para este Estudio de alternativas ha sido fijado en 653.168,29 euros, distribuidos en los distintos puntos contemplados en el mismo.