La pizarra de Garitano saca del apuro al Athletic

Garitano acierta con la fórmula, unai lópez se reivindica y el conjunto bilbaino marca 310 minutos después

28.09.2020 | 01:14
Jon Morcillo conduce el balón ante el armero Rober Correa en la acción del primer gol rojiblanco.

Ipurua es un campo que conoce a la perfección Gaizka Garitano. No en vano, es el banquillo en el que más número de ocasiones se ha sentado el derioztarra y quizá esa simbología le premia cuando se enfrenta a su exequipo desde que ejerce en el Athletic. O sea, Garitano no conoce la derrota ante el Eibar como técnico rojiblanco y son ya cuatro encuentros en los que se ha medido a su exequipo, por lo que no debería extrañar el éxito de los leones en un derbi que se ciñó al guion de fútbol pétreo previsto durante la primera media hora, pero que con el transcurrir del mismo ganó un punto de dinamismo que benefició a los intereses de un Athletic retocado respecto al que ejerció en la nefasta jornada inaugural en Los Cármenes y al que la pizarra le funcionó a las mil maravillas, porque así se debe interpretar cuando consigue la primera victoria del curso, vuelve a marcar cuatro partidos después, dos de la pasada liga y el mencionado en Granada, y genera incluso más ocasiones como para haber aumentado el tanteo a su favor.

Garitano se quitó el corsé que le ha apretado en encuentros precedentes, como ocurrió en Los Cármenes, y acertó en una fórmula que el pueblo la pedía a gritos, una vez que la sociedad formada por Dani García y Mikel Vesga da para lo que da y prácticamente está ya amortizada. Por ello, la presencia en el once inicial de Unai López se intuía como la lógica a sabiendas de que Dani es intocable para el derioztarra, tanto cuando dirigía al Eibar como en su presente rojiblanco.
 

Las mejores imágenes del derbi. Fotos de Borja Guerrero y Javi Colmenero



El donostiarra se reivindicó en un derbi que precisamente no se ajusta a su perfil por lo tosco y físico que suele emerger, pero tuvo la virtud se saber adaptarse a la letra pequeña y sacar sus cualidades cuando el momento así lo requería. Unai López es un futbolista al que le gusta llegar al área rival y esa facultad tiene sus posibilidades de dar premio. Y así fue por partida doble, lo que sí es extraño para un futbolista como el centrocampista, que en sus 62 encuentros anteriores como león solo había visto puerta en una ocasión, en la goleada de la liga pasada en Valladolid, en el último partido prepandemia. Unai López, eso sí, tuvo sus minutos de angustia en ambos momentos por culpa de la revisión a la que fueron sometidas en el que VAR las dos acciones, pero la espera mereció la pena.

 

El Athletic, que recuperó sensaciones, volvió a saborear la victoria cuatro partidos después, ya que cerró el curso anterior con dos derrotas consecutivas y abrió el presente con otro revés. En esos tres partidos los de Garitano no fueron capaces de marcar, una sequía que cerraron a los 40 minutos del derbi de ayer, con lo que el técnico se desprende de esa inquietud aunque sea de forma puntual, porque lo cierto es que solo marcó el donostiarra y no lo hizo ninguno de los delanteros específicos. Bueno, sí lo hizo Iñaki Williams, que creía acabar con la maldición que le persigue también desde el pasado 8 de marzo, fecha de su último tanto, pero el VAR, muy activo en Ipurua, se lo quitó por esos supuestos milímetros en los que estaba adelantado Asier Villalibre, autor del pase que remató el bilbaino y otra de las piezas a las que recurrió Garitano para inclinar el derbi a su favor. La pizarra también funcionó en ese caso, como lo reiteró al dar entrada en el tramo final a Ohian Sancet, al que le valió un gesto de calidad para participar en la acción del definitivo 1-2.

El duelo ante un Eibar que lo puede pasar mal esta campaña debe marcar un punto de inflexión, además de subrayar que el Athletic se siente más a gusto en los últimos tiempos lejos de San Mamés y con Unai López en el césped. Las tres últimas victorias del colectivo rojiblanco en liga se han consumado como visitante (Valencia, 0-2; Levante, 1-2; y Eibar, 1-2) y en todas ellas el donostiarra ha tenido su porción de ayuda. Unai López fue titular en Mestalla, en el Camilo Cano y en Ipurua, con la salvedad de que en el primero y en el último de los casos ha hecho pareja en la medular con Dani García y ante el Levante ejerció junto a Vesga, del que se conoce su versión más conservadora que la del donostiarra, más a gusto con la posesión. Así las cosas, el Athletic se estrena este curso ante el Cádiz el jueves en San Mamés, donde acumula tres paridos sin ganar.