bilbao - El Athletic asume que el de esta noche es un partido trampa. Por tanto, le toca desactivar un hipotético enredo en El Alcoraz, donde comparece poco más de dos meses después de la primera vez en su historia. Entonces, se trató de un partido de Copa y sin apenas riesgo para el conjunto rojiblanco merced a su goleada en el capítulo de ida de la eliminatoria, y se trató también del debut de Gaizka Garitano en el banquillo bilbaino tres días después de la destitución de Eduardo Berizzo. Garitano se estrenó a lo grande (0-4), pero aquel antecedente no tiene valor alguno por el momento y por las circunstancias en que se produjo. Queda, eso sí, para los amantes de la estadística, pero lo cierto es que el Athletic es consciente de que se topará con un Huesca reinventado, que encadena tres jornadas sin conocer la derrota, con un saldo de siete puntos sobre nueve posibles, y que proyecta un once titular sensiblemente variado por sus incorporaciones en el mercado de invierno.
La condición de colista del Huesca puede despistar al personal. El conjunto oscense, sin embargo, ya no proyecta esa debilidad durante la primera vuelta que le convertía en carne de Segunda División y en el último mes tira de un evidente músculo competitivo que obliga al Athletic a ponerse en alerta. El colectivo de Garitano, quien ya sabe lo que es perder en El Alcoraz como futbolista del Alavés, conoce que no puede permitirse el lujo de relajarse. Ya lo pagó muy caro en el derbi de Anoeta, donde salió escarmentado después de no exigirse al cien por cien como sí lo hizo la Real Sociedad, que, además, con su triunfo el sábado frente al Leganés, se distancia ya en siete puntos de los leones. Ese encuentro en Donostia es del que tiene que mirarse el Athletic para no incidir en el mismo error. Acudió a Anoeta en plena euforia por los buenos resultados y hoy se presenta en Huesca una semana después de superar al Barcelona en juego pero que no se tradujo en el resultado.
El Athletic de esta noche se debe asimilar en juego al que ejerció frente al líder destacado de LaLiga Santander si quiere sellar una victoria que le permitiría dar un llamativo salto en la tabla, con el alivio que supone huir de la zona de descenso. Los resultados de la jornada, salvo el triunfo del Villarreal sobre el Sevilla, han favorecido en cierta medida a los intereses rojiblancos gracias a las derrotas sufridas especialmente por el Rayo Vallecano, Celta y Valladolid, por lo que la cosecha de tres puntos llevaría al equipo bilbaino a alcanzar la treintena y subir su cotización en un torneo incontrolable y en el que el hecho de enlazar dos éxitos tiene un impacto clasificatorio importante. Con todo, únicamente se trata de hipótesis y para que se hagan creíbles el Athletic está obligado a vencer en El Alcoraz, donde han caído recientemente el Betis y el Valladolid.
incertidumbre en las bandas El Athletic que asomará esta noche presentará retoques forzosos por culpa de las bajas. Dani García y Óscar de Marcos se ausentan de la convocatoria por sanción en ambos casos, con lo que Garitano modificará su plan en la medular. Se intuye la pareja que formarán San José y Beñat, pese a que en la lista de 19 citados han entrado Iturraspe y Unai López, dos futbolistas relegados al ostracismo con el derioztarra. Se han quedado fuera por decisión técnica Mikel Rico, Guruzeta, Nolaskoain y Remiro, en tanto que continúan en la enfermería Aduriz y Lekue, quien aún no se ha estrenado este curso, por lo que corre el peligro de cerrar el año en blanco. Garitano, sin embargo, mantiene la incertidumbres sobre sus apuestas en los dos costados. Capa retornará al lateral derecho una vez cumplido su castigo ante el Barça, donde Balenziaga y Berchiche coparon el costado izquierdo, fórmula que podría repetir el entrenador rojiblanco en detrimento de Córdoba. Raúl García, Ibai y Susaeta se jugarían la plaza por delante de Capa en caso de que comparezca de inicio Muniain, aunque el de Derio podría incidir con Raúl García en la media punta.
Sea como fuere, el Athletic no debe fiarse de un Huesca que se ha fortalecido con el nuevo plan de Francisco de tres centrales, con el exleón Etxeita como referencia, y con la inspiración de Enric Gallego, que llega a la élite a sus 32 años de edad, y de Chimy Ávila, que hizo el 2-2 en San Mamés y que ha visto puerta en las dos jornadas anteriores.