Bajo el cielo gris de Bilbao, Antonio Romero Monge y Rafael Ruiz Perdigones lucían a mediodía de ayer bronce de la Tacita de Plata. Antonio y Rafael son Los del Río. Y estaban enfrascados en el check-out ante la recepción del Ercilla. “No hemos venido a actuar, pero nos dejamos caer por Aste Nagusia, y ayer bajamos a la discoteca, cantamos la Macarena con Los Alpresa, que son unos fenómenos, lo mejor”, dijo Antonio. “¡Cómo se puso la gente con la Maca!”, remachó Rafael. “Hace como 30 años que no fallamos a Bilbao y nos encanta”, concluyó. En torno a las 75 castañas, la pareja, y con alegría de sobra en el cuerpo.
Se acercó Ramón Valencia, empresario de la Plaza de Toros de La Maestranza de Sevilla, a sacarse una instantánea con el dúo. Y luego saludaron a Sandra Otero y el propio José María Alpresa, quien, junto a sus hermanos Jaime y Juan, forma grupo musical. Charlaron también con Verónica Gutiérrez, esposa del torero Miguel Ángel Pereda, y Paulina Espinosa, nuera de El Niño de la Capea. Carmen Lorenzo, ganadera y madre de Paulina, conversaba en la animada jaima exterior con Cayetana, David y Álvaro Martínez Anasagasti, propietarios del hotel. A su lado pasó, cabellera revuelta, impermeable y mochila a la espalda ¿un peregrino del Camino de Santiago? ¡No! El actor Gabino Diego. Minutos más tarde se reunieron con él sus compañeros en la obra teatral La curva de la felicidad, Josu Ormaeche, Jesús Cisneros y Antonio Vico.
Si la terraza exterior del Ercilla constituye un punto de reunión durante Aste Nagusia, no lo son menos las dos salas de exposiciones que el hotel habilita en sus salones a lo largo de esta semana.
Ofrece una de ellas trabajos del extorero y artista gráfico, Jonathan Veyrunes, y la otra una muestra de 20 sensacionales fotos, gran formato en blanco y negro, del publicista abulense radicado en Madrid, José Ramón Lozano. Ayer, la sala parecía una reunión de la ONU. El autor departía con el francés Antonio Capdeville, el romano Filippo Statuti, así como con Carmen Mayorga y Malú Lunavictoria y Javier Balbín, del Perú y fans de su compatriota Roca Rey; la granadina Sonia Gómez y el cordobés Manuel Lera. La muestra, formada por retratos de toreros tomados fuera del coso, permanecerá en su lugar hasta mañana domingo.
Ya al aire libre, el exmotociclista y ahora DJ Fonsi Nieto tomaba el aperitivo junto a Maider Barthe. Aseguró que, durante la sesión musical que ofreció anteayer, hubo “buen ambiente, estuvo muy divertida”. A un par de metros, María Loizaga charlaba con “la cuadrilla de Bakio”, formada por Nagore Etxebarria, Cristina Atayde, Juste Herrero, Ainhoa Iturbe y María Echevarría.
Se acercaron Xabier Sáenz de Ocariz, Javier Roa e Iñigo Salgado, que vestían camisas elegantes, gorra al estilo sureño, pañuelo al cuello, chaleco y pantalón de rayas. Iban con la argentina Paula Ferreira, flor en el moño. El outfit desentonaba con las barbas pobladas y alguna gafa graduada redonda. “Uno de los días de Aste Nagusia nos reunimos vestidos así y nos dedicamos a visitar los hoteles para hablar de toros y temas así; Retrospecter Day lo llamamos”, explicaron entre risas, aunque “fastidiados” por la ausencia del Carlton.
Katerina Kamynska cruzó sosteniendo uno de sus ramos de carolinas. Llegó el exalcalde Ibon Areso marcando ritmo de paseante entrenado, a pesar del paraguas colgando del brazo. Junto al Bentley gris estacionado delante de la puerta del hotel, aparcó un BMW negro del que se apeó el novillero de moda, el sevillano Javier Zulueta, casi un niño, vestido de corinto y oro.
La tarde confirmó que Ibon Areso y Gabino Diego tenían razón. Pero eso no impidió que ¡Heeey, Marijaia! diera alegría a los cuerpos.