Prisión provisional para el alemán acusado de matar a su mujer y su hijo

Las víctimas del crimen de Adeje murieron por un “ataque con piedras” dentro de la cueva

09.02.2020 | 01:38
Cientos de personas guardaron ayer un minuto de silencio en el exterior del Ayuntamiento de Adeje.

Santa Cruz de Tenerife - La jueza de Arona que instruye el caso del doble asesinato de Adeje decretó ayer prisión provisional comunicada y sin fianza para el hombre alemán de 43 años, esposo y padre de las víctimas, como presunto autor de dos delitos de homicidio o asesinato consumado y uno de tentativa de homicidio, en relación a su segundo hijo, que escapó del lugar de los hechos.

El niño de seis años que huyó del ataque en el que supuestamente su padre asesinó a su madre y hermano en Tenerife comentó que el progenitor llevó a la familia a una cueva donde dijo que tenía escondidos regalos, pero, relató después: "Más vale la vida que los regalos de pascua".

Así lo señaló ayer Annelies, vecina de la zona de la Quinta, en Adeje, que ejerció de traductora después de que el niño fuera encontrado perdido a las pocas horas del crimen. Al parecer, el padre, un ciudadano alemán de 43 años, había preparado un picnic para su familia por la zona alta de Adeje, y les acercó a una cueva donde les dijo que tenía escondidos regalos de pascua.

Según relató el niño a la improvisada intérprete, ahí fue donde el padre empezó a agredir a su madre. Cuando ella cayó al suelo "muy malherida" empezó a golpear a su hermano mayor, de 10 años. En ese momento el pequeño huyó del lugar "y por suerte bajó por otra zona, no por donde habían subido" porque de lo contrario su padre lo habría alcanzado, comentó Annelies.

El menor fue encontrado después por una vecina cerca de la finca donde vive Annelies y lo llevó a la Policía Municipal, pensando todos que se había perdido y sin sospechar de la tragedia, puesto que no habían podido comunicarse con el niño, que solo habla alemán. Cuando la vecina y los agentes regresaron con el pequeño al lugar donde había sido encontrado con la intención de localizar alguna pista sobre sus padres, se acercaron a la casa de Annelies, quien se ofreció a hacer de traductora.

El niño se calmó al poder comunicarse por fin y fue entonces cuando contó la agresión a la madre y a su hermano y su huida del lugar, aunque en ningún momento pensó que hubieran muerto. De hecho, según Annelies, el niño aún no conoce el trágico final. "Yo no se lo he dicho, eso es tarea de su familia o de los psicólogos", comentó la vecina, que está visitándole con regularidad en el centro donde está tutelado por la Dirección General del Menor del Gobierno de Canarias hasta que sus familiares de Alemania se hagan cargo de él. - Efe

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