Los Ángeles. El físico Samuel T. Cohen, inventor de la bomba de neutrones, falleció en su domicilio en Los Ángeles a los 89 años, dos semanas después de someterse a una operación para extirparle un tumor de estómago.
Cohen, que murió el pasado domingo, era considerado el padre de la controvertida arma nuclear conocida como bomba de neutrones ideada para matar seres vivos sin apenas causar daños materiales en la zona afectada por la explosión.
El científico cursó sus estudios en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y mientras cumplía el servicio militar en la II Guerra Mundial, fue reclutado para participar en el Proyecto Manhattan que sirvió para desarrollar la primera bomba atómica.
En 1958 diseñó la bomba de neutrones y, a pesar de sus campañas para convencer a los diferentes presidentes de EE.UU. para que incluyeran el arma en el arsenal táctico del país, casi todos los mandatarios desoyeron sus argumentos.
Cohen siempre defendió su creación como el arma "más sana y moral jamás diseñada porque cuando la guerra termine el mundo seguirá intacto". La bomba de neutrones, no obstante, es letal para las células vivas.
El que fuera presidente soviético Nikita Khrushchev calificó la bomba de neutrones como el arma capitalista definitiva porque se construyó para "matar a un hombre de forma que su traje no quedara manchado de sangre, para poder quedarte con él".