¿Qué fue de Leyre Berrocal?

Con tan sólo 22 años ya formó parte de una superproducción estadounidense con Penélope Cruz o Paco Rabal

24.09.2021 | 20:34
¿Qué fue de Leyre Berrocal?

Leyre Berrocal (Amurrio, 1973) es una apasionada del cine. Y de la vida. En definitiva, la actriz trata de vivir siempre al máximo, dándolo todo y exprimiendo cada momento como si fuera el último para no perderse nada. "Hay que saber vivir el presente. Disfrutar del ahora y saber adaptarte a lo que te toca en cada momento". Ese es uno de sus lemas de vida.

Siempre buscando el lado positivo de las cosas. Esta polivalente actriz con una dilatada trayectoria en cine, televisión y teatro no se ha rendido, pese a que durante este año y medio de pandemia "ha estado muy parada". "Se ha vivido con mucha incertidumbre. Sin poder salir de casa, no había proyectos. Estaba todo muy parado y eso es muy duro. No ha sido fácil", reconoce la intérprete alavesa.

Al menos, Berrocal va viendo poco a poco la luz al final del túnel. "Ahora ya parece que ha vuelto el movimiento y están grabando series y rodando pelis", se felicita. Además, la alavesa, que ha participado en once largometrajes, diez producciones teatrales, siete cortometrajes y otros tantos trabajos televisivos, ha podido superar estos complicados momentos con la fuerza que le aportaba el yoga. "Es un método en el que trabajas cuerpo y mente. El yoga te ayuda a superar el fracaso, algo para lo que hay que estar preparado", apunta Berrocal, quien agradece la ayuda mostrada por los profesores de la escuela Ashtanga Yoga Bilbao, donde practica esta exigente y completa disciplina para llevar mejor estos meses tan difíciles.



La vida enseña que no siempre salen las cosas como uno espera. Sin embargo, Leyre Berrocal es una luchadora que nunca se rinde pese a que tal y como reconoce ha sido muy duro de llevar la falta de proyectos y el contacto con la gente. "Esto ha sido muy complicado. Lo más duro". Pese a todo, la alavesa trata de buscar el lado positivo que ha tenido la pandemia en su profesión.

Y es que hasta la forma de hacer los castings han cambiado siendo los propios actores los que se tenían que grabar las pruebas para los personajes desde su propia casa. "El lado bueno es que no te tienes que desplazar, pero a su vez es difícil saber qué es lo que buscan de ti. En una prueba en directo te pueden orientar, pero aquí vas a ciegas. No tienes las pautas de lo que esperan, ni su guía y eliges la mejor de las pruebas que hayas hecho en tu casa", se sincera la intérprete de Amurrio quien desvela a su vez que era su pareja la que preparaba el escenario, movía los muebles, le daba la réplica y controlaba la iluminación del espacio donde se grababa sus propios castings.



Pese a que la suerte la ha dado la espalda en estos últimos meses, Leyre Berrocal sigue esperando ese papel que relance de nuevo su carrera. Le da igual que sea en cine, teatro "o televisión". El medio es lo de menos, lo que busca es tener un espacio en el que "poder desarrollar un personaje que me llame. Experimentar con este personaje", apunta.

Leyre Berrocal interpreta un fragmento de 'ANSIA'


No quedan ahí los sueños para esta actriz que deslumbró en el panorama del cine español en 1994 con tan sólo 22 años con su participación en la superproducción estadounidense Talk of Angels, dirigida por Nick Hamm y en la que compartió cartel con grandes de la escena como Penélope Cruz, Ariadna Gil, Paco Rabal, Rossy de Palma, Polly Walker o Francesc McDormand, de quien guarda una curiosa anécdota. "Me regaló una chupa que me encanta y aún guardo con mucho cariño". Los sueños de Leyre Berrocal van incluso hasta "montar algo propio". Mente inquieta. Siempre buscando mejorar. Desde hace más de 25 años, cuando debutara en la gran pantalla con una cinta que le dejó marcada. "Fue algo impresionante", precisa mientras trata de evocar recuerdos del rodaje de Talk of Angels. "Fue algo muy profesional. Se notaba que había mucho dinero, cada actor estaba con su caravana, había rusos, americanos, grandes actores españoles...", añade.

Imágenes de la película 'Talk of Angels' estrenada en 1994 en la que compartió cartel con Polly Walker, Penélope Cruz y Ariadna Gil


La carrera de la alavesa iba lanzada. Subía como la espuma. Más aún tras su participación en Extasis, dirigida por Mariano Barroso y en la que coincidiría con otros grandes de la escena mundial como Javier Bardem o Federico Luppi, además de Silvia Munt, Daniel Guzmán o Juan Diego Botto. Leyre Berrocal ya intuía que ese proyecto iba a ser "un pelotazo". "El guión era espectacular. Los actores... La película lo tenía todo", recuerda 26 años después de su estreno. Acertó de lleno. No en vano, la intérprete de Amurrio recibiría en 1996 el premio El Mundo al Cine Vasco por su actuación en esta película y por Calor y Celos en la que participaría ese mismo año.

Imágenes de Leyre Berrocal durante su participación en la exitosa 'Extasis', con Javier Bardem


Sin embargo, cuando parecía que su prometedora carrera seguiría lanzada, no fue así. Otros compañeros sí que encontraban grandes proyectos, pero a Leyre Berrocal no le llegaba el suyo. La alavesa aceptó la situación tal y como vino. "Pudo ser falta de suerte", precisa. "No me llegaron papeles interesantes como los hay ahora", añade esta polivalente artista durante los últimos años de los 90 y los primeros años del 2000. "Igual también en ese momento éramos muchas actrices", se sincera.

"Buscaba transformarme para poder hacer todo tipo de personajes, pero no en ser una actriz exitosa, en tener mucha fama y dinero"
Leyre Berrocal llevó bien toda esa situación. "Es la vida", asume. "Me tocó hacer otro tipo de cosas. He ido aprendiendo y mejorando con el paso del tiempo que es de lo que se trata", siempre buscando el lado positivo. Es su lema. No estaba obcecada con el éxito por el éxito. Leyre Berrocal no es de las que se cegaban por la fama.

Ni antes, ni ahora. "El triunfo requiere de varias cosas. No he tenido esa ambición por triunfar, por lograr la fama". La suya era otra. Avanzar, progresar y buscar siempre dar lo mejor de sí misma. "Buscaba transformarme para poder hacer todo tipo de personajes, pero no en ser una actriz exitosa, en tener mucha fama y dinero".



Desconoce si en el mundo del cine los directores tienen que aceptar injerencias en su trabajo para poder llegar lejos tal y como denunció Tinieblas González, pero ella desvela que en su caso no lo ha visto así. Alcanzar el triunfo depende de muchos factores y asume que a ella alguno se le habrá escapado. "Para estar en una superproducción tienes que ser conocida", indica. "Esto es una carrera de fondo. Hay que trabajar mucho, es algo muy artesanal y hay que sacrificarse para lograr lo que buscas", añade, pese a que no siempre se consigue.

Sin embargo, Leyre Berrocal no le da excesivas vueltas al hecho de no haber sido esa actriz tan famosa que apuntaba en sus inicios. El hecho de poder disfrutar y vivir de una profesión tan vocacional como la de actriz ya le llena lo suficiente. "Es un oficio de lo más bonito y poder vivir de esto dignamente ya es un premio en sí", se felicita.



Y es que también asume que "el éxito tiene que ser difícil de llevar". Para ello tiene claro que hay que estar muy bien arropado por el entorno "familia, representantes y amigos", además de tener siempre los pies en el suelo. Los ha tenido. Por eso sabe valorar las experiencias vividas durante estos casi 30 años de dilatada y productiva trayectoria artística. Una carrera en la que ha coincidido con grandes de la escena como José Coronado, Javier Bardem, Penélope Cruz, Guillén Cuervo, Antonio Resines, Eduardo Noriega o gente de casa como Kepa Sojo y de talla internacional como Federico Luppi. Un placer para ella. "Da gusto trabajar al lado de gente tan profesional. Que te valoren es algo que te gusta y además, con ellos se aprende mucho", explica.

Eso sí, pese a haber compartido muchas horas de rodaje con grandes galanes del cine, Leyre Berrocal no es una mujer que se haya sentido impresionada por la belleza de sus compañeros de escena. "A mí me impresiona más la gente que veo por la calle. Me atrae otro tipo de belleza", apunta.

Imágenes de algunos de los actores con los que ha trabajado como Daniel Guzmán, Guillén Cuervo o Quim Gutiérrez


"Yo no he ligado nada en el cine"


De hecho, la intérprete del Valle de Aiala, con pareja desde hace tiempo, reconoce que no sabe a ciencia cierta de donde puede venir esa fama de que los actores ligan mucho. "No lo sé. Yo no he ligado nada". Eso sí, entiende que en el rodaje puedan surgir historias de amor. "Al final como se interactúa de forma tan cercana con los compañeros, convives en situaciones difíciles, que es donde conoces bien a la gente y pasas tantas horas juntos, pues del roce surge el cariño".

"Coronado siente tanta pasión por este oficio y es tan fino, que quiere que saques lo mejor en tu interpretación"
Sin embargo, ella se queda con las enseñanzas que ha obtenido con todos ellos. Un elenco de grandes profesionales entre los que destaca a José Coronado con el que compartió trabajo profesional en 2014 en la película Fuego. "Es alguien que te enseña un montón durante el rodaje. Siempre se aprende de compañeros generosos. Tiene mil ojos y siempre está atento a todo, para que nada falle y salga todo bien. Siente tanta pasión por este oficio y es tan fino, que quiere que saques lo mejor en tu interpretación. Es un gran profesional y un excelente compañero, siempre me estaba ayudando, casi como un coach", apunta sobre el actor con el que compartió protagonismo en la cinta de Luis Marías, trabajo del que se siente más satisfecha de los realizados en el cine.

" Es una película que se hizo con mucha pasión y no sé por qué no se distribuyó más. Fue una pena", indica la actriz alavesa quien reconoce haber acabado más que satisfecha con su interpretación pese a la dificultad que entrañaba el papel. "Mi personaje representa a los que de algún modo, con su silencio, han justificado el terrorismo de ETA", precisa. Fue un trabajo muy complicado meterse en la piel de Ohiana tal y como añade la actriz alavesa. "Tenía que crear un personaje humano. No sólo un estereotipo. Intenté comprender la psicología de Oihana, sin juzgarla, ni defenderla; me hice muchas preguntas para conseguir llegar a ella y acabé muy orgullosa del resultado".

Imágenes de la película 'Fuego' de Luis Marías, en la que compartió protagonismo con Coronado


Excelente labor en el Cervantes Theatre de Londres


Sobre sus trabajos en el teatro, Leyre Berrocal señala al desempeñado hace un par de años en el Cervantes Theatre de Londres 'Los ojos de la noche', obra contemporánea de Paloma Pedrero, como el que más le ha llenado. También fue un papel difícil, desgarrador y que obligaba a sacar lo mejor de sí de la intérprete alavesa. "Enfrentarte a esta mujer tan desesperada que parece que lo tiene todo y está muerta por dentro. Es un personaje muy extremo, que me asustaba y me daba miedo".

Sin embargo, su actuación salió como esperaba. De nuevo satisfecha con su trabajo. Buscando la perfección. Amor por la interpretación. Sea donde sea: cine, teatro o televisión. Da igual el medio. El caso es transformarse. Es lo que le apasiona a Leyre. "Me apasiona mi trabajo. Me encanta interpretar personajes sea cual sea el medio en el que lo haga. En todos estoy a gusto, aunque cada uno tiene sus matices. El cine, que es donde empecé, me gusta más por la forma de trabajar, por la magia del rodaje y la intensidad con la que se vive. Por su parte, el teatro está el contacto con la gente. Eso te da mucho también y además conectas con otras cosas", aclara.

Berrocal, durante su interpretación en 'Los ojos de la noche' en el Cervantes Theatre de Londres


El caso es trabajar en el medio que sea y donde sea. Por eso, la actriz provincial que ahora vive en Bilbao, no dudaría en hacer de nuevo las maletas y volver a Madrid, Londres o donde hiciera falta para interpretar ese papel que tanto ansía. Eso sí, esté donde esté necesita tener cerca la naturaleza. "La naturaleza es básica. Nos conecta con nosotros mismos y nos ayuda a ser más fuertes. Sólo el hecho de contemplar la naturaleza te ayuda a limpiarte mentalmente", reflexiona.

Por eso, otro de sus sueños es "poder vivir algún día en una casa pequeña, sencilla y funcional, con un pequeño huerto y frutales, para inspirarme en la naturaleza, que aparte del yoga es lo que más me carga la pila".

A Leyre le encanta sentir el contacto con la naturaleza y por eso sueña con una casita en el campo


Al menos, a la espera de esa casita en la naturaleza, Leyre siempre que puede se escapa al monte, bien con amigas o con su familia. En Euskadi le encanta la zona de Urkiola, Anboto, Sierra Salvada y el camino hasta el nacimiento del Nervión. En Madrid, era una asidua de la Sierra, donde pasaba agradables ratos "haciendo senderismo", mientras que en Londres disfrutaba de sus espectaculares parques. "Suelo salir de caminata junto a mis amigas, una de ellas creó un grupo de senderismo abierto y va proponiendo rutas a las que me suelo apuntar, me encanta aprender nuevas rutas por la montaña, adoro la montaña".

Esta ciudadana del mundo, que no "tiene casa en ningún lado" y acude de forma asidua a Amurrio, su localidad natal, para ver a sus padres ya que está "muy apegada a ellos" para hacer excursiones "al Babio", no "acaba de echar raíces en ningún sitio". "Ahora vivo en Bilbao, pero en Madrid lo hice diez años y también he estado viviendo en Londres hace dos, ésta ciudad siempre me trata muy bien y las dos veces que viví allí me surgieron oportunidades como actriz. Tengo ganas de volver", añora con cierta nostalgia. "Y de Madrid echo de menos el ambiente, y la familia de amigos", cuenta.

Leyre, junto a unas amigas, en la cima del Serantes


"Para mí el yoga, es mi hobby principal"


De todos modos, la actriz piensa que aún seguirá un tiempo más por el 'Botxo'. La culpa de su continuidad en la capital vizcaína la tiene el yoga, disciplina de la que es una ferviente apasionada. "Estoy muy enganchada y por eso no sé si marcharme. Además, aún creo que todavía tengo cosas por hacer en Bilbao". Sobre todo, el yoga. " Para mí es mi hobby principal". Es más que eso. Tal y como desvela, esta disciplina que practica en la escuela Ashtanga Yoga Bilbao, es una herramienta de trabajo. "Es un yoga dinámico, en el que se presentan continuos retos. Durante una hora y media disfrutas del silencio y de la respiración consciente que es la que va guiando cada movimiento. Voy diariamente, me pone el cuerpo ligero y me fortalece".

"El yoga te da disciplina, fuerza de voluntad, hace que te concentres mucho y además te sirve para aprender mucho de ti misma"
Un trabajo clave para su bienestar, según desvela. "Si no estamos bien físicamente, nuestro cuerpo es una carga muy pesada". Pues bien, a través del yoga consigue soltar lastre. "Te da disciplina, fuerza de voluntad, hace que te concentres mucho y además te sirve para aprender mucho de ti mismo. Salgo despejada, más fuerte y feliz después de cada sesión", comenta la actriz. Por ello, quiere dejar claro que ve el yoga como un arma útil para su profesión de intérprete. "Te enseña a ser ecuánime tanto en el éxito como en el fracaso, y te da las herramientas necesarias para la actuación y para que puedas transmitir más en los distintos personajes a los que te has de enfrentar". Encantada y agradecida con "mis maestros y fundadores de Ashtanga Yoga Bilbao, Fernando y Nines".

"Son maravillosos, se dedican en cuerpo y alma a ayudarte a avanzar. Practican junto a ti. La formación que dan es originaria de Mysore, el sur de la India, y es la única escuela en el País Vasco con certificado oficial para enseñar Ashtanga Yoga tal y como se enseña allí. Son muy profesionales y te ayudan de forma individual con buenas claves y tesón para que consigas realizar nuevas posturas". Tan complicadas que hasta la propia actriz se muestra sorprendida de lo que es capaz de hacer con su cuerpo. "Puedes hacer mucho más de lo que piensas. No hay que ponerse límites. Ahora me veo haciendo el puente hacia atrás y levantándome y es algo que si me llegan a decir hace tiempo que sería capaz de hacer, no me lo creería".

Los divertidos momentos con su sobrina Naia


Las aficiones de la alavesa no acaban ahí. Leyre es muy familiar. Está muy apegada a los suyos y otra de sus pasiones es jugar con su sobrina Naia. Tía y sobrina se divierten simulando entrevistas. La pequeña es la reportera y a Leyre le toca interpretar distintos papeles. "Ahora están en la época de los 'youtubers' y les encanta hacer vídeos, ella de presentadora y yo pues de lo que sea. La verdad es que nos reímos mucho. Lo pasamos muy bien y además aprendo mucho con ella". Por eso, siempre que puede saca un rato para estar con ella y disfrutar de su compañía y no son pocas las ocasiones las que se la lleva consigo hasta Getxo para disfrutar de una película en el autocine, otra de sus aficiones.

Así transcurre en estos momentos el día a día de Leyre Berrocal. Actriz vocacional y soñadora empedernida, empeñada "en vivir el presente", pero no por ello con aspiraciones de poder alcanzar un futuro mejor para esta sociedad. Por eso, a la hora de despedirse pide como deseo "prosperidad para todos". No quedan ahí sus buenas intenciones. La de Amurrio "solicita a quien guíe la sociedad sean buenas personas y piensen en el pueblo y los vecinos, y no en llenarse sus bolsillos".


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