el blog terapéutico

Humor negro

08.02.2020 | 21:15

ESTOS días, un expediente llamó mi atención. Decía: "El comisario, el fantasma del Windsor y el banquero que lo pagó todo". Pensé que era el título de una novela de Stieg Larsson pero, cuando empecé a leerlo, resultó que era una cosa graciosísima sobre cómo hacerte muchimillonario y dirigir un banco a dedo. La cosa debió de pasar así. Había un agente de cambio y Bolsa que se instaló por su cuenta, Torpe no sería porque consiguió que una multinacional americana le comprara su empresa familiar. Con el nombre de los yankees en su tarjeta, un tal Aznar reparó en él y le regaló un banco público. Bueno, se lo prestó como el amo a los siervos de los talentos. Este es de los que enterraban la bolsa pero, cuando el amo puso la finca en venta, se aseguró de que el que la comprara pensara que le pagarían el favor sin sospechar que se estaba tragando un pescado repleto de anisakis. A la cosa la llamaron BBVA y, curiosamente, el pez chico se comió al grande. Así que nuestro corredor de Bolsa ya era presidente del banco más grande del mercado español por descarte. Lo explico: llegó al banco público porque era un poco un marrón por su situación financiera. Luego, cuando el anisakis de Argentaria se hizo con el control del BBV, estaba descartado que nadie pudiera revertir la situación porque los que podían fueron animados a abandonar el barco con una piedra atada al cuello. Pocos flotaron. Cuando otros fueron a abordarlo, el presidente se buscó al comisario con alma de youtuber (lo grababa todo) que dicen que espió a los enemigos del presidente para que no le descabalgaran y hay quien sospecha que algo tuvo que ver con el incendio de un edificio donde se guardaban documentos comprometedores. De ahí el título del expediente. Como la cabra tira al monte, el presidente, como con los talentos, ha debido de enterrar la mitad del valor en Bolsa del banco porque nadie sabe dónde ha ido a parar. Ahora dice que se va un poquito hasta que ceda la tormenta. Lo que no entiendo es lo del fantasma del título. ¿No es para mondarse?

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