El fútbol no se circunscribe a los 90 minutos (hoy en día generalmente cerca de 100 por el tiempo añadido) que duran los partidos, sino que todo lo que le rodea debe tener su ración de espectáculo: desde los prolegómenos del encuentro a los vídeos posteriores, las ruedas de prensa de los protagonistas, etcétera. Y uno de los momentos que más se potencia es la presentación de los fichajes.

Generalmente cuando un club contrata a un futbolista lo lleva a las instalaciones de entrenamiento o al estadio, lo hace vestirse con la equipación oficial de juego y le da un balón para que realice unos toques y unas conducciones con la intención de que sea registrado por los fotógrafos y por las cámaras de vídeo. Hay veces incluso que ese evento se hace con público para darle más espectacularidad.

Kitu, al Guayaquil City

Es lo que sucedió en el acto de presentación del centrocampista argentino nacionalizado ecuatoriano Damián Díaz, conocido como el Kitu, que el 6 de enero fichó por el club ecuatoriano Guayaquil City tras rescindir su contrato con el Banfield argentino. Una incorporación muy llamativa que provocó que su nuevo club preparara una presentación abierta a los aficionados en el estadio Christian Benítez en lugar de anunciarla a través de las redes sociales, como hace habitualmente.

El veterano jugador, de 39 años, reunió a muchas personas en el estadio, también a seguidores del Barcelona SC, el único club ecuatoriano en el que militó anteriormente, y se dieron cita decenas de periodistas para cubrir el acto. Díaz apareció sobre el césped vestido con sus nuevos colores y subió a una tarima en la que compartió con los presentadores del evento las ganas que tenía por debutar.

Desastre con el balón

Tras ello, se dispuso a lanzar un balón a la grada para que algún aficionado se lo pudiera llevar a su casa. Pero la cosa no salió del todo bien y lo que ocurrió en ese momento se ha vuelto viral en las redes sociales. Porque en el primer intento tocó el balón tan mal que se fue hacia atrás. Llegó la segunda intentona: ahí sí que golpeó con fuerza, pero con muy mala dirección, impactando en el hombro de Nicolás Asencio, un mítico exjugador del Barcelona SC que se encontraba en la banda junto a periodistas y fotógrafos.

Para rematar la jugada se cumplió aquello de ‘no hay dos sin tres’, y su tercer y último lanzamiento se marchó fuera del estadio. Sin duda no comenzó con buen pie (nunca mejor dicho) con sus nuevos colores, aunque lo importante será que rinda en los partidos oficiales, que para eso se le ha fichado.