El Gobierno español ha propuesto que las comunidades autónomas (CC.AA.) recauden el 55% del impuesto sobre la renta (IRPF) y el 56,5% del IVA (impuesto al valor agregado), en lugar del 50% actual. Es la parte principal del nuevo sistema de financiación autonómica presentado ayer por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, tras pactarlo la víspera con ERC. El proyecto contempla incrementar en 21.000 millones de euros los recursos anuales que recibirán las comunidades de régimen común (todas menos la Comunidad Autónoma Vasca y Nafarroa que se rigen por el concierto económico vasco y el convenio navarro).
El nuevo modelo deberá ahora pasar el filtro del Congreso de los Diputados, lo que se antoja complicado, ya que ante la previsible negativa de PP y Vox, el Gobierno de Sánchez depende en gran medida del voto de Junts. La formación posconvergente rechaza el acuerdo entre el Ejecutivo y ERC al considerarlo insuficiente y lejano al modelo del concierto vasco. Antes, el próximo 14 de enero, el proyecto y su letra pequeña serán pormenorizados en el Consejo de Política Fiscal y Financiera en el que, al igual que los grupos parlamentarios en el Congreso, las comunidades deberán refrendar el nuevo modelo de régimen común pactado entre el PSOE y el partido liderado por Oriol Junqueras.
El sistema atiende al principio de ordinalidad, tal y como exige ERC, tras una reforma con la que el Gobierno español inyectará con dinero extra al sistema, de modo que Catalunya recibirá 4.700 millones, aunque la comunidad más beneficiada será Andalucía (4.846), y tras ellas las comunidades de Valencia (3.669) y Madrid (2.555). La ordinalidad supone que Catalunya se mantendrá como la tercera comunidad en aportar a la caja común y por ello también la tercera en recibir, tras Cantabria y Madrid que lideran el ranking de más ingresos.
Además, se incorporarán a la cesta de impuestos cedidos el impuesto de patrimonio, el de depósitos bancarios, el de actividades del juego y el de residuos, cuyos ingresos ya se destinan a las regiones, pero que ahora formarán parte del reparto del sistema. El proyecto prevé que en 2027, el sistema aportaría a las regiones del régimen común 224.507 millones de euros, un 47 % más que en 2023. Una de las medidas planteadas más llamativas es que las comunidades autónomas podrán decidir en determinados conceptos si siguen en el modelo actual u optan por el nuevo.
Impuestos
Las comunidades que lo deseen podrán optar por recibir el citado 56,5% del IVA que genere la actividad de las pymes basándose en el domicilio fiscal de las mismas. La adhesión es voluntaria y tendrá un plazo de cinco años. En cuanto al IRPF, las comunidades pasarán a recibir un 55% del impuesto que ingresen en su comunidad frente al 50% actual. En el caso del IVA, se pasará del 50% vigente al 56,5%.
Además, habrá un “elemento de cierre”, denominado statu quo, para que ninguna comunidad reciba menos recursos que con el anterior modelo, lo que aportará 216 millones a Extremadura y 46 millones a Cantabria.
El proyecto no es del gusto de la dirección estatal del PP y de sus barones autonómicos que se oponen frontalmente ya que consideran que la propuesta es un pago a los partidos independentistas para que Sánchez siga en la Moncloa. “Es una patada a la igualdad y la unidad de España”, llegó a decir Elías Bendodo, vicesecretario de Política Autonómica del PP. El dirigente popular censuró la propuesta que, a su juicio, conduce a la “desigualdad e insolidaridad”. En este sentido, afirmó que “lo que ha firmado Sánchez con el separatismo catalán es que los que aportan más tendrán menos y los que aporten menos seguirán siendo pobres”.
Un 70% de los 21.000 millones será para Ejecutivos autonómicos del PP, ya que gobiernan en 11 de las 17 comunidades. “Costaría mucho trabajo al PP explicar en sus territorios por qué van a renunciar a recibir más recursos”, clamó la ministra Montero, anticipando la previsible negativa en la votación del Congreso.
Montero, en cambio, evitó criticar el rechazo de partido de Carles Puigdemont al nuevo modelo de financiación singular para Catalunya. Junts carga las tintas contra el Gobierno español pero sobre todo contra ERC, su rival en Catalunya, y le reprocha que el modelo de financiación propuesto no tiene que ver con el concierto económico vasco y no supone una salida del régimen común, como lo están la CAV y Nafarroa.
Junts y el Concierto
La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, rechazó la propuesta por insuficiente e instó a ERC a recular y volver al concierto económico. A su juicio, el modelo planteado no implica “tener la llave de la caja”, ya que no incluye el refuerzo de competencias de la Agencia Tributaria.
En las filas socialistas tampoco reina la unanimidad ya que de nuevo el presidente de la Comunidad de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, se desmarca de la propuesta de su partido.