Josep Maria Mainat, trincado

La entrevista inventada a Josep Maria Mainat: "En este culebrón solo falta que mi ex se líe con Bigote Arrocet"

25.10.2020 | 01:24
Josep María Mainat.

barcelona – A sus 74 años, el productor televisivo y exmiembro del trío satírico-musical La Trinca Josep Maria Mainat empieza a ser conocido por los más jóvenes con motivo del culebrón en el que se ha convertido su vida marital. Se ocupan del tema teles, prensa y webs que van desde el género rosa al negro. El exótico proceso de separación entre Mainat y su aún esposa, la bizarra alemana con apellido de delantero centro polaco Angela Drobowolsky, ha generado una verdadera catarata de situaciones y personajes que parecen propios de una novela de Corín Tellado pasada por la cámara de Tarantino. Mainat nos cita en un discreto sex-shop de Las Ramblas. "Acostumbro a venir aquí a menudo a ver los partidos del Barça, tienen una pantalla de televisión enorme. Me gusta el ambiente, resulta muy sencillo conocer gente nueva. Últimamente acude mucho aficionado al sado-maso, por eso ponen los partidos del Barça".

¿Cómo lo lleva?

—Si se llama Ángela ¿qué te vas a esperar, eh, una demonia? Pero lo tenía que haber visto venir. Bueno, en cualquier caso ya he rehecho mi vida sentimental. He conocido una chica de lo más normal: una londinense de origen camboyano-nigeriano que trabaja de contorsionista en un circo hipster, tú. Veinticinco añitos. La tengo loca.

Una chica del montón.

—Muy sencilla. Es hija de la mujer barbuda del circo y del hombre lagarto. Su hermano mayor es el tragasables. Personas corrientes, como las que puedes encontrar en un barrio de cualquier ciudad.

O en el bar de 'La Guerra de las Galaxias'€

—No sé a qué viene ese comentario. La madre de la chica no tiene un pelo de tonta; el padre está un poco escamado y llora enseguida, es un sentimental. El hermano anda haciéndose chequeos, le sale demasiado hierro en la sangre. Por lo demás, personas del montón.

Si me permite el comentario, parece que no ha aprendido de la experiencia con Angela. ¿No le extraña que mujeres tan jóvenes se rindan a sus encantos?

—Pues no. Fíjate, desde que montamos la productora y me forré, voy aguapando. Casualidad. Lo he notado en cómo miran algunas mujeres. Y te digo más: intuyo que soy más alto y más rubio. ¡Qué cosas, eh! En el instituto yo era de los raritos de clase y no me comía una rosca. Pero con la madurez he debido de ganar sex-appeal, vigor, ingenio€ A ver, que creo que no todo es cosa de mi cuerpazo y de este rostro de Brad Pitt que Dios me ha dado, no; también influyen el aplomo, el saber estar, la confianza en uno mismo, la psicología inversa y la alineación de los chacras€ No te niego que el Ferrari en la puerta en la cena para dos en restaurante de tres estrellas Michelin combinado con vuelo privado a hotel de cinco estrellas en la Costa Azul también pongan su granito de arena. A lo mejor.

Casualmente, la señora Dobrowolsky, con la que pleitea el divorcio, es casi 40 años más joven que usted. A su primera pareja estable conocida, Rosa María Sardá ¿también le apabullaba a base de 'sex-appeal'?

—Ahora que me lo comentas, la Sardá, que en gloria esté, se partía de risa cuando le comentaba en casa que una chavala me había puesto ojitos. Y me llamaba Honorato. Era una crack. Pero terminé no aguantando a su hermano.

¿Se refiere a Xabier Sardá?

—Exacto. ¿Sabes lo que martiriza que tu cuñado sea un todolosabe como el Sardá? Y, además, un tío que son dos: él mismo y el señor Casamajor. ¡Son dos cuñados en uno! Si no te saca punta el Sardá, te la saca Casamajor.

Un cuñado tortura.

—Que no lo aguanta ni el Dalai Lama. Y tenerlo en casa cenando en Navidad, lo peor. Presentaba los platos como si estuviera en Crónicas Marcianas: un aplausoooo para ese pedazooo pavoooo asado que sale ahora, directo del hornoooooo. El horror. Por si fuera poco, invitaba a la copa de después de cenar a Boris Izaguirre, La Veneno y la Bruja Lola. Necesité años de terapia para superarlo.

Y ha quedado ahí-ahí. De todas maneras, su casa es ahora mismo lo más parecido al plató de 'Crónicas Marcianas'

—No te falta razón, tú. Ángela podría ser La Veneno, la rusa astróloga y economista sería la Bruja Lola y el gigoló caribeño, Boris Izaguirre. Me has dado una idea: pondré cámaras y venderé el streaming. Necesito un par de personas que cumplan el papel de gente sensata en plan el señor Galindo y Mariano Mariano... ¿Te interesa el papel de Galindo?

Deje, deje. Gracias pero estoy encantado con mi empleo de redactor en este periódico. Además, ¿no le basta con el tinglado que tiene montado?

—Es verdad. Para que el público termine de sospechar que hay guionistas en este culebrón solo falta que mi ex se líe con Bigote Arrocet. Venga, vamos a ver el Barça-Real Madrid, que empieza ya y esto se ha llenado. Si quieres ligar, comenta en alto que eres del Athletic, a los sado-maso les encantarás. No pongas esa cara, tontorrón.