Francia: diez planes para viajar en verano

Francia, como destino turístico lo tiene casi todo: proximidad, variedad, grandes infraestructuras, paisaje, arte, gastronomía e historia. Ahora que parece que podemos volver a viajar con cierta normalidad es hora de volver la vista hacia el país vecino

21.05.2021 | 12:37
Francia: diez planes para viajar en verano

La hermosa Côte d'Azur

Desde Saint-Tropez hasta Menton, a lo largo de un litoral salpicado de sublimes bahías y bordeado de verdes colinas, la Costa Azul es un lugar de encuentro para los amantes del deporte y del arte del buen vivir. Aquí hay playas y palacios de ensueño, están los festivales de renombre y los focos artísticos, que conviven con las calas secretas y los pueblos escondidos de la zona alta. Porque cerca de las emblemáticas ciudades de Niza, Cannes y Antibes Jean-les-Pins, los verdes valles y las altas mesetas invitan al senderismo, y los pueblos encaramados con tejados rojos, animados cada invierno por el amarillo de las mimosas en flor, saborean la alegría de vivir.

Quien dice Côte d'Azur, dice mar. Aquí están algunos de los cabos más bellos del Mediterráneo que no hay que perderse. Cap Ferrat es, sin duda, uno de los más llamativos. A menudo llamada la península de los multimillonarios por las imponentes propiedades que allí se instalan, se puede dar la vuelta a Cap Ferrat gracias a un sendero costero desde la bahía de Villefranche hasta el pueblo de Saint-Jean-Cap-Ferrat. Más al oeste, encontramos Cap d'Ail, que desde el siglo XIX acoge a todas las estrellas de la época: los hermanos Lumières, Greta Garbo, Jean Cocteau... Se puede descubrir la flora local, jardines exóticos, pero también villas que han conservado el estilo del siglo XIX. Finalmente, y aunque hay muchos más, Cap Martin, junto con Cap d'Antibes y Cap Ferrat, conforma la trilogía de los grandes parajes naturales de la Costa Azul. Cap Martin es el hogar de algunas de las villas más hermosas de la Côte d'Azur.

La 'Roma francesa de Nîmes


Nîmes es un destino de proximidad que ofrece una asombrosa riqueza de patrimonio tanto antiguo como contemporáneo. Llamado La Roma Francesa, es el hogar de algunos de los monumentos romanos mejor conservados del mundo, entre los que destaca su anfiteatro. Desde finales del siglo I d.C. acogió la lucha de bestias salvajes y gladiadores. Hoy en día, muchos eventos tienen lugar en su particular coliseo: corridas de toros, congresos, conciertos y eventos deportivos. Pero su herencia contemporánea es su segunda personalidad: grandes firmas han construido la ciudad de hoy, edificada a escala humana y con un centro totalmente peatonal, ideal para pasear y disfrutar de la atmósfera relajante y acogedora de la ciudad. Y por supuesto, gozar con su gastronomía: los patés de Nîmes siguen siendo el referente gastronómico imprescindible en la ciudad, pero no hay que olvidarse por ejemplo de la auténtica brandada de bacalao de Nîmes, original y refinada, y que no falten los quesos, como en toda Francia. Para beber están los vinos de las Costières de Nîmes, uno de los viñedos más antiguos y extensos de Francia.

Un paseo por el canal du Midi

La gran región de Occitania, la segunda mayor de Francia, con trece departamentos, tiene de todo: ocho sitios declarados Patrimonio Mundial por la Unesco, dos Parques Nacionales, un Parque Natural marino, siete Parques Naturales regionales, 44 estaciones de esquí, 40 grandes parajes, 28 estaciones terma- les, 220 kilómetros de costa mediterránea, 50 puertos deportivos... Por eso es difícil quedarse con una sola actividad, pero si hay que elegir, conviene apostar por una travesía fluvial por el mítico Canal du Midi, que une el Mediterráneo con el Atlántico atravesando toda Francia. Es una oportunidad de ser el capitán de tu propio barco. No se requiere licencia ni experiencia, ¡es así de simple! Es como conducir un coche, pero mucho más fácil y relajante. En el camino se cruzan las esclusas como un profesional, se pueden contemplar las espadañas típicas de la región de Toulouse, las obras de arte diseminadas por el itinerario, y a una velocidad de crucero de seis kilómetros por hora solo hay que disfrutar simplemente viendo el tiempo pasar... Se duerme confortablemente a bordo y también se pueden hacer las comidas en el barco o dejarse tentar por la gastronomía de la región en los pueblos y ciudades del itinerario. Por cierto, hay quienes optan por recorrer sus orillas, perfectamente pre- paradas, en bicicleta, lo que resulta otro plan fantástico.

EL VIAJE SORPRENDENTE HASTA NANTES

Situada en el sur de Bretaña, Nantes es probablemente la ciudad más creativa de Francia. Cultural, artística, innovadora, la capital histórica de Bretaña ofrece además una excelente calidad de vida y forma parte de las ciudades más verdes de Francia. El evento El Viaje a Nantes (Le Voyage à Nantes) se desarrolla cada verano y anima la ciudad con muchas instalaciones artísticas, obras de arte y lugares de encuentro. Además, una línea verde pintada en el suelo trans- curre por el centro y une los elementos de esta colección con otros imprescindibles del patrimonio histórico de la ciudad, monumentos y barrios animados. Una visita de Nantes se completa con un recorrido artístico que se llama Estuaire y que sigue el Loira hasta la ciudad de Saint- Nazaire. Más al sur, a solo veinte minutos, se puede disfrutar del viñedo del Muscadet y de su paisaje único, así como de la encantadora ciudad de Clisson. Otra oportunidad para disfrutar de Bretaña es La Travesía Moderna de un Antiguo País, un itinerario de doce etapas desde Nantes hasta el Mont-Saint-Michel, caracterizadas por la misma singularidad que Le Voyage à Nantes.

casi Todo está en el Valle del Loira


Es una combinación única de naturaleza, cultura y buen vivir. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el año 2000, el Valle del Loira es la columna vertebral de la región, el llamado Valle de los Reyes, poblado por una infinidad de castillos, quince de ellos considerados Grandes Sitios del Valle del Loira, como el Castillo de Chambord o el de Chenonceau. Y es que antes de Versalles los Reyes de Francia residían en este poderoso valle que lleva el nombre de un gran río.

Conocido también como el Jardín de Francia debido a sus suelos fértiles y diversos aptos para el cultivo de frutas y verduras, así como para la producción de vinos muy diferentes -tintos, blancos, rosados, espumosos, secos o tánicos...-, la mejor manera de conocer esta tierra, en simbiosis con el entorno, es recorrerla sobre dos ruedas gracias a la Ruta del Loira en Bicicleta, un itinerario de 900 kilómetros que sigue el curso del Loira entre viñedos y fortalezas.


lavanda y ciudad de los Papas

Vaucluse se encuentra en pleno corazón de la región de Provenza. La Provenza del Luberon y de los pueblos encaramados, la de los campos de lavanda y del Mont Ventoux, destino predilecto de los ciclistas, la Provenza con capital en Aviñón, clasificada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la Provenza de los festivales, los mercados abigarrados, la del aceite de oliva y el buen vino.

Y por supuesto, hay que visitar Aviñón y disponerse a hacer un recorrido completo. Aquí están el famoso Puente de Aviñón y el Palacio papal, que podremos descubrir a través de la tableta interactiva Histopad o de una de las visitas comentadas propuestas por la Oficina de Turismo. En la margen izquierda, en la derecha, incluso sobre las aguas del Ródano, en la isla de la Barthelasse, sobran las ocasiones para explorar la gastronomía provenzal y los vinos en la capital de Côtes du Rhône. En el programa gastronómico propuesto se incluye un paseo por el mercado cubierto de Les Halles d'Avignon, una clase de cocina local, cena en un restaurante de un chef con estrella Michelin o de un joven prodigio de la gastronomía, visita a una destilería y cata de licores en la isla de la Barthelasse, visita a un molino de aceite de oliva en Villeneuve-les-Avignon, clase de cata en la Escuela de Vinos, salida a una vinatería en una casa señorial o a bordo de una barcaza, y muchas cosas más para llenar cuerpo y mente.


GASTRONOMÍA EN RENNES

La capital de Bretaña es también la puerta de entrada a la región. Situada a poco más de una hora de París en tren, a menos de una hora de lugares legendarios como Saint-Malo, Mont-Saint- Michel y el mítico bosque de Brocéliande, Rennes está llena de tesoros: gastronomía, cultura, artesanos, creado- res... Es una ciudad universitaria, festiva y de moda donde la cultura anima cada monumento para vivir momentos insólitos. Con un festival a la semana, Rennes es una bulliciosa ciudad cultural que se puede visitar durante todo el año, un lugar cómodo y amable donde los habitantes se mueven a pie, en bicicleta y sobre el agua. La ciudad se ha convertido en pocos años en un verdadero destino para gourmets. El interés de su gastronomía deriva tanto de la calidad de la cocina de los chefs locales como de la variedad de su oferta. En Rennes se puede descubrir alta gastronomía y también bistrós, probar sus famosas creperías o dejarse seducir por los lugares de moda. Lo más destacado de la semana es el imperdible mercado de Lices, el segundo más grande de Francia, pero también hay eventos únicos en torno a la alimentación que reúnen a residentes y visitantes. El Marché à Manger (el primer domingo del mes) es un mercado de comida festivo que reúne a restauradores, pasteleros, cerveceros y DJs. ¡Ambientazo!


NORMANDÍA, TIERRA DE INSPIRACIÓN

Tras un 2020 peculiar que ralentizó los desplazamien- tos, 2021 promete ser una nueva etapa hacia el turismo del futuro, más local y más sostenible. Llega el momento de tomar un nuevo impulso y de optar por destinos cercanos que permitan un gran cambio de aires. Tierra de libertad, de autenticidad y de intercambio, Normandía se impone como una evidencia. Por su historia, simboliza la paz; por su saber hacer, se proyecta en el mundo ente- ro; por sus inmensos espacios naturales, encarna un regreso a los orígenes. Normandía, tierra de inspiración, ha acogido desde siempre a artistas, pintores impresionistas y escritores en su territorio. Hoy en día, más allá de las visitas imprescindibles, muchas de ellas relacionadas con el famoso desembarco de la Segunda Guerra Mundial, Normandía ofrece paseos sorprendentes, fuera de lo convencional y llenos de magia para vivir experiencias únicas. Con Ruan y Caen como principales ciudades, idioma (el normando) y cultura propios, gran- des acantilados que se combinan con largas playas y una densa historia a sus espaldas, esta tierra de claras connotaciones celtas que perteneció también a Inglaterra es hoy uno de los destinos franceses más solicitados. Y es que su solo nombre suena a aventura.

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