Una persona ha sido detenida y otras tres están siendo investigadas en Bilbao acusadas de traficar de drogas en un establecimiento del Casco Viejo. Los tres investigados son el administrador y dos socios de una empresa dedicada a la venta de productos derivados del cannabidol (CBD), según ha informado la Delegación del Gobierno Vasco en un comunicado.

La detención se produjo el pasado mes, en una operación desarrollada por guardias civiles de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial y de las Patrullas Fiscales y de Fronteras de la Comandancia de Bizkaia.

En el marco de sus funciones en materia de Resguardo Fiscal del Estado para prevenir el contrabando y otros tráficos ilícitos, la Guardia Civil tuvo conocimiento que la existencia de un paquete -que supuestamente contenía marihuana- con destino a un local ubicado en el Casco Viejo bilbaíno, dedicado a la venta de productos derivados del Cannabidiol (CBD). Los agentes inspeccionaron el paquete, en el que hallaron cinco bolsas con de 2.680 gramos de marihuana en cogollos

Tras la aprehensión de la droga, los guardias civiles solicitaron a la autoridad judicial un seguimiento y control del envío y averiguaron que el destinatario era un local situado en el Casco Viejo de Bilbao, propiedad de una empresa dedicada a la venta de productos derivados del cannabidiol (CBD).

Marihuana y hachís

Los guardias civiles procedieron a realizar una entrega controlada del paquete, y detuvieron a la persona que los recibió bajo la acusación de un delito de tráfico de drogas. En la posterior inspección del local, hallaron 543 gramos de marihuana y 252 gramos de resina de hachís, respectivamente, distribuidos en envoltorios de plástico de pequeño gramaje preparados para su venta. Además se procedió a investigar a los responsables y a la empresa, como presuntos autores de sendos delitos contra la salud pública.

Según ha precisado la Delegación del Gobierno, el cannabidiol es uno de los compuestos que se puede sacar de la planta de la Marihuana, si bien solo es una sustancia legal cuando se extrae de forma sintética o de partes no fiscalizadas de la planta del Cannabis, como semillas u hojas no unidas a las sumidades floridas.

Mientras, las flores de Cannabis están consideradas siempre como estupefacientes, independientemente de sus contenidos psicoactivos, por lo que su producción, fabricación, exportación, importación, comercio, uso y posesión debe limitarse a fines médicos y científicos.