Espacio Europeo de Datos de Salud: ¿qué es y cómo nos beneficiará?
El cuerpo humano es una máquina de producir datos. Una información válida para conocer las bases moleculares de las enfermedades, investigar medicamentos, evitar patologías y trabajar en la prevención. El Espacio Europeo de Datos de Salud (EEDS) se erige como un pilar fundamental para la constitución de la Unión Europea de la Salud
Los datos nos invaden en todos los ámbitos de nuestra vida. En algunas ocasiones nos resultan invisibles y en otras muchas otras intangibles, pero la realidad es que son imprescindibles, sobre todo, cuando hablamos de salud.
En concreto, en el área sanitaria y, gracias a los avances tecnológicos y computacionales, estas grandes cantidades de datos generados han permitido conocer y comprender en mayor profundidad las enfermedades y los factores que influyen sobre la salud, generando numerosas oportunidades para una asistencia más precisa y personalizada, la investigación, la innovación y el desarrollo de un sistema sanitario más sostenible.
Por ello, desde hace años, la Comisión Europea de Salud trabaja en el desarrollo de una Economía del Dato sólida que permita, entre otros, generar valor al compartirlos. Precisamente en este marco nace el Espacio Europeo de Datos de Salud (EEDS), como el primer espacio de datos sectoriales a nivel de la Unión Europea (UE), y con la finalidad de aprovechar todo el potencial de los datos para la creación de valor en sanidad.
Regulado por el Reglamento (UE) 2025/327, aprobado hace ahora un año, constituye una iniciativa estratégica para establecer un marco común que facilite la compartición, la interoperabilidad y el uso de los datos de salud con todas las garantías de seguridad para la ciudadanía.
Seguridad de los datos
Sin embargo, la complejidad y el carácter sensible de los datos de salud, la fragmentación y heterogeneidad en los modelos de gobernanza de los sistemas sanitarios, las necesidades en términos de recursos técnicos y humanos especializados o la gran inversión que requiere por parte de los Estados miembros, pueden suponer barreras para una implementación coordinada a nivel de la Unión Europea.
En este contexto, la Fundación Instituto Roche ha impulsado el informe El Espacio Europeo de Datos de Salud y su implementación en España con el objetivo de contribuir la implementación del EEDS en el Estado, como herramienta clave en la Medicina del Futuro y palanca para la incorporación de la asistencia sanitaria de precisión en el sistema sanitario.
Euskadi también
El informe es el resultado del trabajo conjunto de un equipo multidisciplinar compuesto por 32 expertos con distintos perfiles, y con representatividad de las 17 Comunidades Autónomas e INGESA. En su elaboración han participado diferentes perfiles institucionales pertenecientes al Ministerio de Sanidad, el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública y el Ministerio de Ciencia Innovación y Universidades; clínicos, investigadores, expertos en gestión sanitaria, en derecho, en informática médica y en ciencia de datos, así como representantes de los pacientes.
Los datos de salud se definen como cualquier tipo de dato referido al estado de salud y sus determinantes de salud físico o mental de una persona presente, pasado o futuro. En opinión del vicepresidente de la Fundación Instituto Roche, Federico Plaza, “los grandes volúmenes de datos sanitarios se han convertido en un activo estratégico incalculable para comprender mejor las enfermedades y avanzar hacia la Medicina Personalizada de Precisión, permitiendo una asistencia predictiva, preventiva, diagnóstica, terapéutica y de seguimiento, así como el desarrollo de un sistema sanitario más eficiente y sostenible”.
Derechos de los pacientes
El uso primario de los datos implica la utilización de datos de salud electrónicos en la prestación de asistencia sanitaria para evaluar, conservar o restablecer el estado de salud de la persona a la que se refieren dichos datos. El objetivo es que las personas puedan acceder, controlar y compartir sus datos para la atención sanitaria y que los prestadores de atención sanitaria o personas autorizadas puedan consultar e intercambiar los datos necesarios para atenderlas, con garantías de seguridad e interoperabilidad.
El Estado español en general y, Euskadi en particular, parte de una posición favorable para abordar su implementación gracias al elevado grado de digitalización del Sistema Nacional de Salud. Asimismo, destaca la existencia de infraestructuras consolidadas como la Historia Clínica Digital y la receta electrónica interoperable, que permite a un paciente recoger su medicación en cualquier comunidad sin interrupciones ni riesgos; así como a un marco jurídico sólido en materia de protección de datos y derechos de los pacientes.
Un hito sin precedentes
El Reglamento europeo establece un plan para la implementación gradual a lo largo de los próximos diez años. “El Espacio Europeo de Datos de Salud supone un hito sin precedentes y crea un escenario de oportunidad para la mejora de la atención sanitaria, la gestión de recursos sanitarios, la investigación y la innovación y el diseño de políticas sanitarias más eficientes”, concluye Consuelo Martín de Dios, directora gerente de la Fundación Instituto Roche.