La confluencia de PP y Vox está fructificando en comunidades como Extremadura y Aragón con el concepto de “prioridad nacional” como bandera de cara a cribar la concesión de ayudas.
—Se utilizan estos conceptos para promover supremacías contra las que hemos de luchar. Otra cosa es si es posible llevarlos a la práctica cuando la legislación se basa en los mismos derechos para las personas. Con esos discursos articulados de manera interesada políticamente estamos ante riesgos de división social y hemos de evitarlo.
En clave de Euskadi, esta semana se ha visto marcada por el fallecimiento del lehendakari ohia Carlos Garaikoetxea.
—Primero la tristeza, y mi condolencia y pesar, por la pérdida humana de una persona que fue lehendakari y, por lo tanto, ostentó una responsabilidad máxima en la CAV, así como un referente en el ámbito de la política y de la representación institucional. Fue el referente de toda una generación, exponente del proceso de institucionalización de lo que hoy es la CAV. Le tocó ser eslabón de una cadena forjada por generaciones anteriores, cuyos exponentes máximos habían sido los lehendakaris Aguirre y Leizaola, en un periodo de transición a la democracia también en Euskadi, dejando abierto ese eslabón para que otros vinieran a seguir la labor de reconstitución de la economía y el modelo social del que hoy gozamos.
La negociación para el traspaso del régimen económico de la Seguridad Social atraviesa una fase crucial. ¿Urge dar cumplimiento a los acuerdos suscritos mientras un Gobierno del PSOE permanece en Moncloa?
—Son 47 años los que se van a cumplir desde que se aprobó en referéndum el Estatuto de Autonomía. 47 años en los que sigue sin ser cumplido en su totalidad, y en donde se ha ido desdibujando el sentido inicial del Estatuto basado en el pacto y en un compromiso de bilateralidad. Esto lo hemos ido viendo mediante la aprobación de leyes de bases o la erosión silenciosa del autogobierno vasco basado en ese Estatuto de Autonomía. Hoy tenemos que seguir exigiendo su cumplimiento en toda su integridad, pero al mismo tiempo ha llegado el momento en que aboguemos por su actualización, por la profundización en el autogobierno a la luz de la realidad social, económica, política e institucional del siglo XXI, no solamente en Euskadi sino en el marco europeo.
“Hay que seguir exigiendo el cumplimiento íntegro del Estatuto y también ha llegado el momento de abogar por actualizarlo"
Se corre riesgo de que el euskera se convierta en un elemento de confrontación en el actual debate para darle seguridad jurídica como requisito en el acceso al empleo público.
—El euskera es el idioma de los vascos y vascas, por lo tanto es el idioma de todos los que nos sentimos vascos, lo sepamos o no, lo utilicemos o no. Es patrimonio de todos y es absolutamente necesario que nos sintamos comprometidos en preservarlo. También en desarrollarlo en todos los órdenes de la vida, incluyendo la relación con las instituciones y, por lo tanto, en su plasmación en el empleo público. Hasta ahora se ha venido haciendo de manera consensuada y no tengo dudas de que en el futuro seguirá siendo así con las debidas garantías de seguridad jurídica.
La relación entre el PNV y el PSE no atraviesa su mejor momento por un meme publicado por los socialistas sobre Aitor Esteban.
—No me corresponde entrar en la dinámica entre partidos políticos pero me quedo con que los máximos representantes de ambos partidos han garantizado la estabilidad y el futuro de la coalición entre el PNV y el PSE. Eso supone que las lógicas diferencias que puedan existir tienen que ser gestionadas también en base a unas reglas del juego de respeto del que ha de ser el propósito común de interpretación del entendimiento entre dos formaciones socias de coaliciones de gobierno, y estoy seguro de que también será así.