Más allá del recorrido que puedan tener los planteamientos para aglutinar a las fuerzas a la izquierda del PSOE presentados esta semana, lo que es innegable es que están generando un nivel de expectación e ilusión que no se visualizaba desde hace tiempo en un sector ideológico abonado últimamente a la apatía y la resignación. Si el pasado miércoles la madrileña sala Galileo Galilei no dio abasto para acoger a todas las personas que querían escuchar de primera mano la propuesta de confluencia impulsada por Gabriel Rufián y Emilio Delgado, este sábado ha ocurrido algo similar en el Círculo de Bellas Artes de la capital del Estado. La puesta de largo de la refundación de la coalición electoral de Sumar con Izquierda Unida (IU), Más Madrid y los Comuns superaba todas las expectativas y obligaba a los organizadores a tener que habilitar una sala de cine anexa con 200 butacas tras quedar abarrotado el recinto inicialmente habilitado, con capacidad para 400 personas. En una atmósfera cargada de mensajes de esperanza, los promotores reivindicaban que la suya es una alianza abierta a todas las organizaciones y que no se conforma con “resistir” al empuje creciente de la ultraderecha, sino que pretende “ganar, gobernar y transformar”. 

La "casa común" que ofrece Mónica García

Precisamente el temor al auge de Vox ha sido el argumento esgrimido por Rufián para poner sobre la mesa su propuesta de unidad plurinacional de izquierdas, que ha sido rechazada por su propio partido, ERC, por otras fuerzas soberanistas como EH Bildu y BNG y también por Podemos. Sumar, que tuvo buenas palabras para la iniciativa del dirigente catalán, le lanzaba este sábado su particular contraoferta. “Esta es la casa común de la izquierda, una casa abierta con cimientos. Vente pa’ casa”, manifestaba Mónica García en su intervención, en la que ha reclamado el aporte de “cada átomo de fuerza progresista” en un momento en el que hay que “arrimar el hombro” para frenar la oleada ultra. 

La representante de Más Madrid y ministra de Sanidad, con todo, cree que no basta con establecer trincheras defensivas y abogaba por quitarse de encima el “pesimismo” y los “nubarrones” que planean sobre la izquierda para adoptar una actitud más ambiciosa. “Nunca hemos estado aquí para resistir sino para avanzar”, decía García, para prometer, a continuación, que están coaligándose para “ganar, gobernar y transformar”.

El mensaje de Urtasun a Rufián

En parecido términos se expresaba su compañero en el Ejecutivo español, Ernest Urtasun. La alusión implícita a su paisano Rufián, quien ha venido incidiendo en la fórmula más idónea para restar votos “provincia a provincia” desde las candidaturas de izquierda a Vox, parecía clara cuando el ministro de Cultura aseguraba que “esa aritmética es muy necesaria, pero también hoy os quiero decir que no se ganan unas elecciones solo desde la sociología electoral, se ganan con un proyecto político ganador que es lo que hemos venido hoy también a construir”. “No sobra nadie y falta aún mucha gente”, añadía en otro mensaje velado a Rufián el dirigente de los Comuns, quien también se dirigía a Més per Mallorca, Compromís y Chunta Aragonesista para renovar sus alianzas. 

Urtasun recurría a un tono más crítico para advertir al PSOE de que “no se gana” la reedición del Gobierno con el “freno de mano puesto” en materia social y le ha exigido que deje de pensar en la complejidad de armar mayorías en el Congreso, dado que no pueden remontar si se acepta un “veto previo” a iniciativas en el Consejo de Ministros. También recordaba a los “vendepatrias” de Vox que no van a permitir que conviertan a España en una “sucursal” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, convencido de que las cuatro organizaciones que promueven la confluencia presentada este sábado son capaces de armar mayorías sociales cuando la situación urge.

Maíllo y la "melancolía"

En clave de acumulación de fuerzas ha entrado igualmente su discurso el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, agradeciendo que esta semana se haya instalado “el nuevo sentido común” de la unidad en el ámbito de la izquierda. No obstante, instaba a organizarse “bien” y “con inteligencia política”. Se ha mostrado convencido de que la confluencia progresista es “irreversible” y de que irán incorporándose a ella otros muchos partidos, ya que “es un acto de obediencia al clamor social”. Por ello, Maíllo clamaba por dejar atrás la “melancolía” que ha caracterizado a este bloque ideológico, ya que aunque el momento es complicado, no se puede caer en la “trampa” de los que quieren hacer creer que la victoria de PP y Vox es “inevitable”.  

Lara Hernández y la "osadía"

En la línea de lo expresado por el líder de IU, la coordinadora general del Movimiento Sumar, Lara Hernández, defendía que la alianza de estas formaciones recoge la petición del “pueblo progresista” de que innoven, tengan “osadía” y que transiten nuevos caminos con “poco miedo”, “mucha valentía” y “abiertos de par en par” a todas las fuerzas políticas. 

“No sobra nadie que no se autoexcluya. La gente demanda de nosotros no que seamos iguales, sino que caminemos juntos”, remarcaba Hernández, en un recado para formaciones que “hoy no están” pero que sí acudieron en coalición a los pasados comicios generales de julio de 2023, como la Chunta Aragonesista, Més per Mallorca y, especialmente, Podemos. La responsable de Sumar hacía hincapié en que en esta refundada alianza importa más el “para qué” que “el quién”, deslizando que el liderazgo de la futura candidatura es secundario, consciente de que la gente no les quiere “ensimismados” ni “prisioneros de alianzas anteriores”.

“No queremos ser la izquierda a la izquierda del PSOE, queremos ser la izquierda”, aseveraba Hernández, recordando que este de 2026 es un proyecto político “más sólido” que aquella coalición de 2023 que tuvieron que armar “deprisa y corriendo” por mor de la inminencia de las elecciones, puesto que ahora llevan tiempo cocinando la nueva alianza “a fuego lento”. Por ello, Hernández ha querido dejar claro que esto no es solo una coalición electoral sino una alianza no ideológica sino “plural”, “democrática”, “pegada al territorio” y participada más allá de las estructuras partidarias”.

En la cita de este sábado, los promotores de la alianza ha estado arropados por otros dos actuales componentes del Ejecutivo de Pedro Sánchez como el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy -representante de Sumar- y la titular de Juventud, Sira Rego -dirigente de IU-, además de por los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, respectivamente, la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau y el exministro Alberto Garzón.

Presencia de ERC y EH Bildu

En el plano político acudían las coordinadoras de los Comunes, Candela López y Gemma Tarafa; la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, y el diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, entre otros. También figuraban entre el público el dirigente de ERC Oriol López y el miembro de la dirección de EH Bildu y parlamentaria vasca Oihana Etxebarrieta. Así mismo, se han dado cita los exdirigentes de Podemos Nacho Álvarez, Ramón Espinar y Noelia Vera, además del director del Instituto Cervantes, Luis García Montero.

Yolanda Díaz, ausente

La gran ausente ha sido la vicepresidenta segunda y fundadora de Sumar, Yolanda Díaz, que aún no ha decidido si quiere repetir como candidata y declinaba acudir al entender que era el momento de las formaciones políticas. No obstante, mostraba su ilusión por la reedición de la alianza de las cuatro formaciones promotoras del acto de ayer. “Así es como vamos a ganar las próximas elecciones: ilusionando, cooperando, avanzando. Dando pasos siempre adelante. Juntas. De la mano. Lo hicimos en el 23 y lo volveremos a hacer. Orgullo de compañeras”, escribía en la red social Bluesky.

La figura de Díaz ha sido reivindicada por Mónica García y la portavoz de Más Madrid, Rita Maestre, quien presentaba el evento y defendía también que las organizaciones protagonistas este sábado, con su apuesta por una coalición, acaban con el desánimo e incluso cierta “pulsión de muerte” en la izquierda.