Las altas temperaturas que están afectando esta semana a Bizkaia han provocado que medidas que estaban previstas para dentro de unos días se adelanten. Es el caso de los juegos de agua del Ayuntamiento de Bilbao que ya están en funcionamiento para ayudar a la ciudadanía a refrescarse. Así, los chorros de agua que se ubican junto al Museo Guggenheim y los de la zona infantil del Parque Etxebarria están abiertos para sobrellevar la ola de calor. El Consistorio los iba a poner en marcha dentro de una semana, el 1 de junio.
Además de esta medida, desde la administración local recomiendan evitar la exposición a las altas temperaturas, especialmente a aquellos colectivos más vulnerables, así como ingerir líquidos y evitar la realización de actividad física en las horas centrales del día, cuando se registran las temperaturas más altas.
Recomendaciones
Para protegerse de los golpes de calor y las consecuencias de las altas temperaturas, el Ayuntamiento insta a la ciudadanía a que tomar entre 1 y 1,5 litros diarios, alimentarse con comidas ligeras o extremar las precauciones con el uso de ciertos medicamentos.
Entre esas medidas también se dan consejos para mantener las viviendas más frescas como bajar las persianas y abrir las ventanas durante la noche. También animan a refrescarse con duchas o toallas empapadas de agua, utilizar ventiladores, aire acondicionado o abanicos.
Si es indispensable salir a la calle, animan a evitar las horas de más sol, vestir ropa ligera así como utilizar gafas de sol y protección solar. Para la cabeza recomiendan el uso de gorro o sombrero. Y los animales de compañía también sufren el calor por lo que hay que tener especial cuidado con ellos y evitar los paseos en las horas centrales del día.
Refugios climáticos
Resguardarse del calor es uno de los objetivos que persiguen muchas personas cuando se ven en la obligación de estar en la calle. Y el Ayuntamiento de Bilbao ha subrayado que la ciudad cuenta en la actualidad con 134 refugios climáticos, de los que 68 son interiores y 66 exteriores. Los refugios interiores son bibliotecas, centros cívicos, equipamientos deportivos, estaciones de transporte, museos, centros comerciales… que están refrigerados y dispones de agua y zonas de descanso.
Entre los espacios exteriores, destacan las zonas verdes que con la vegetación y las sombras que se creen reducen la sensación térmica. Además, en toda la ciudad hay fuentes y espacios con agua para hidratarse y refrescarse.