La buena ola de Unai Laso del Campeonato de Parejas, torneo en el que conquistó su primer cetro junto a Jon Ander Albisu y con el que completó la Triple Corona –txapelas en las tres grandes modalidades: Manomanista, Cuatro y Medio y Parejas–, se estrelló en su estreno en el mano a mano contra Jokin Altuna en el frontón Navarra Arena de Iruñea por 22-16. El tetracampeón fue un dique en el que chocó el errotarra, al que le costó amoldarse a la especialidad después de cinco meses al galope con Albisu.
La espuma de la marea y su resaca reverberaron una semana después, cuando el manista navarro ya contaba con tan solo una opción en su cuenta de resultados: ganar o ganar ante Erik Jaka. Y lo hizo con autoridad para ganarse un tercer baile. La providencia y el resultado del enfrentamiento de Darío Gómez contra Altuna III (8-22 para el pelaire) permiten al errotarra algo muy valioso: depender de sí mismo para pasar a las semifinales del Manomanista.
La situación de Laso
“Estar en esta situación es lo que todos los pelotaris queremos”, reflexiona el campeón de 2022. Así, si gana el sábado al riojano en el Atano III de Donostia, Laso será semifinalista y activará el efecto dominó de tal modo que Jokin quedará fuera sin jugar. A Darío le hace falta un solo tanto para asegurar el pase a la siguiente ronda, pero Unai finalizará la fase de cuartos de final en la primera posición del Grupo A si triunfa por diez tantos o más, lo que voltearía su situación en caso de triple empate con Altuna III a dos victorias.
La dureza
El pelotari de Baiko reconoce que “va a ser un duelo muy duro”. Sin embargo, valora que en el transcurso del campeonato ha ido obteniendo “mejores sensaciones” con la derecha. “Me encuentro a más nivel. Estoy atrasando más y en los entrenamientos estoy a gusto, con muchas ganas. Estoy ensayando bien para este compromiso decisivo”, esgrime Laso.
La prueba es magna. Si bien se encuentra en una posición privilegiada, más aún teniendo en cuenta cómo comenzó su participación en el Manomanista, le queda hollar un ochomil. Darío ha ajusticiado con contundencia a tres campeones (Elordi, Jaka y Altuna III) en lo que va de torneo y aspira a dejar al cuarto en la cuneta. “Es un pelotari muy completo en el mano a mano. Toda la vida ha jugado muchísimo, pero no le habíamos visto tanto golpe como en los últimos partidos”, recita Laso. La clave: “Darío siempre ha sufrido de manos. Ahora se le ve gozando, muy a gusto. Está jugando muy bien”.
Torrente competitivo
Pese al torrente competitivo del pelaire en los tres encuentros disputados, el navarro confía en sus “posibilidades”.
“Es un pelotari muy peligroso. Estoy seguro de cómo estoy entrenando y de lo que estoy haciendo. Si hago mi juego, tengo muchas posibilidades, porque atraso bien la pelota y puedo ser muy agresivo jugando. Intentaré presionarle para que no entre cómodo con la derecha, porque puede hacer mucho daño”, advierte el delantero errotarra. Lo cierto es que Darío ha demostrado un juego prodigioso tanto el apartado físico como en el técnico, brillando especialmente ante Altuna III.
El descanso
Descanso Unai ha dispuesto de dos semanas desde su último choque. “Me han resultado provechosas”, manifiesta. “Uno se tiene que adaptar al mano a mano después de cuatro meses jugando a parejas. Este tiempo viene bien para entrenar y aclarar conceptos de los anteriores encuentros. Estoy con ganas de jugar”, explica.
Respecto al recinto, un Atano III que se espera con buen ambiente, zanja que “el marco es perfecto”. “El Atano III es un frontón noble, grande y adecuado para este tipo de partidos”, agrega. Tan cerca y tan lejos. 22 tantos separan a Laso de las semifinales del Manomanista.