El Torneo de las Seis Naciones de 2026 se presenta como el más abierto de los últimos años. La mitad de las selecciones participantes aspiran a convertirse en el mejor equipo de rugby de Europa. Francia, la última campeona y la ganadora en 2022, parte como la gran favorita para revalidar el título, pero también optarán a conquistar la victoria final Irlanda, vencedora en 2023 y 2024, e Inglaterra, que no levanta este trofeo desde 2020. El año pasado, las tres selecciones cerraron el torneo con cuatro victorias y una derrota. Los bonus resultaron decisivos. El XV del Gallo finalizó con 21 puntos; Inglaterra, con 20; y el XV del Trébol, con 19.

Mientras Francia e Irlanda llegan a esta competición debilitadas por sus últimos encuentros internacionales, el pasado mes de noviembre el XV de la Rosa fue la mejor selección europea ante las potencias del Hemisferio Sur. Así, salvo sorpresas, el vencedor de esta nueva edición saldrá de los partidos entre estas tres selecciones, si bien Escocia también aspira a derrotar a alguno de los favoritos al título, mientras Italia y Gales lucharán por evitar la última plaza.

El primer choque entre las principales favoritos no se va a hacer esperar. Y es que, por primera vez desde 1948, el torneo arrancará un jueves, con el duelo de hoy entre Francia e Irlanda en París (21.10 horas).

El Torneo de las Seis Naciones se presenta este año como el anticipo de la nueva Nations Cup, que propiciará más duelos entre las potencias del Hemisferio Norte y del Hemisferio Sur y aumentará su interés. Aunque las grandes selecciones septentrionales cada vez están más interesadas en sus resultados ante los equipos meridionales, la competición más emblemática del Viejo Continente todavía mantiene intacto su tirón entre las aficiones de Europa.

Francia

La gran favorita

El último campeón del Torneo de las Seis Naciones vuelve a figurar como el gran favorito para hacerse con el trofeo. El XV del Gallo parte con la ventaja de jugar en París ante los otros dos candidatos, y recibirá en casa a Irlanda, en esta primera jornada, y a Inglaterra, en la clausura de la competición. Los ingleses fueron los únicos capaces de vencer al equipo francés el pasado curso (26-25). Francia, además, también será local ante Italia, y visitará a Gales y Escocia.

El combinado galo llega al torneo tocado en su orgullo por la derrota sufrida ante Sudáfrica en noviembre (17-32). Además, el rugby francés sigue conmocionado por la retirada del pilier Uini Atonio tras sufrir un problema cardiaco hace unos días.

Con este panorama, el seleccionador galo, Fabien Galthié, se ha arriesgado a renovar la selección dejando fuera a figuras consagradas como el ala Damian Penaud, el tercera Grégory Alldritt y el centro y excapitán Gaël Fickou, y ha convocado a un buen número de jugadores sin apenas experiencia en la selección. Sí estará en la lista de hoy ante Irlanda el lapurtarra Charles Ollivon tras haberse reivindicado en los últimos partidos.

Inglaterra

La principal alternativa

La segunda plaza lograda en 2025 y los buenos resultados cosechados en sus más recientes duelos internacionales han encumbrado a Inglaterra entre los aspirantes a la victoria final. El XV de la Rosa fue la única entre las grandes selecciones de Europa que ganó sus cuatro encuentros de noviembre, incluido un el triunfo ante los All Blacks (33-19), aunque no llegó a medirse a la todopoderosa Sudáfrica.

La pasada edición, los ingleses ya fueron capaces de ganar a Francia (26-25), y solo cayeron ante Irlanda en Dublín (27-22). Este año, los de Steve Borthwick recibirán en Twickenham al XV del Trébol, pero deberán visitar a Francia en París en la jornada final. Antes, jugarán en Londres ante una selección de Gales que siempre se crece ante los ingleses, tendrán que visitar Escocia para disputar la Copa Calcuta y se desplazarán a Italia.

Irlanda

Un difícil calendario

Irlanda, tercera clasificada en 2025, llega al torneo sumida en un mar de dudas. Al seleccionador irlandés, Andy Farrell, se le suele reprochar su tendencia a recurrir a un equipo excesivamente veterano, pero en esta edición se ha visto obligado a renovar su convocatoria debido a las sanciones –Bundee Aki– y a las bajas, especialmente en la primera línea –Andrew Porter y Tadhg Furlong–. Un serio contratiempo para hundir aún más la moral irlandesa. El XV del Trébol sufrió dos dolorosas derrotas en noviembre ante Nueva Zelanda (13-26) y Sudáfrica (13-24), que evidenciaron que Irlanda no está aún a la altura de las potencias del Hemisferio Sur para pelear por la próxima Copa del Mundo. Para colmo, los irlandeses tendrán que jugar a domicilio ante Francia e Inglaterra en esta edición.

Escocia

En busca de la sorpresa

Los pronósticos sitúan a Escocia entre los tres aspirantes al título y los dos candidatos a llevarse la cuchara de madera. El XV del Cardo ya fue cuarto en la pasada edición y este año, si no puede pelear por el torneo, puede ser decisivo y actuar como juez de la competición. El equipo de Gregor Townsend tiene potencial para sorprender a los grandes, pero no podrá descuidarse ante Italia y Gales. Los escoceses tendrán que jugar como visitantes ante la joven selección transalpina, en la primera jornada, y frente a los galeses, en la tercera.

A Escocia no le faltará motivación. No en vano, es la única selección que se juega un trofeo en cada uno de los partidos del torneo, siendo el más importante la Copa Calcuta. Los escoceses fueron derrotados por Inglaterra en la pasada edición tras cuatro años sin perder, y en esta edición aspirarán a volver a levantar el trofeo en Murrayfield. También recibirán a Francia en su feudo, y visitarán a Irlanda en la jornada final.

Italia

Dos partidos como local

A Italia podría esperarle otra edición complicada. La emergente selección transalpina, quinta en 2025, cuenta con varias bajas en la línea de tres cuartos –Tomasso Allan, Ange Capuozzo, Edoardo Todaro– y solo jugará dos partidos como local, ante Inglaterra y, en esta primera jornada, ante Escocia. El equipo dirigido por Gonzalo Quesada, exdirector deportivo del Biarritz, se jugará buena parte de sus opciones de evitar la última plaza en Cardiff ante Gales, en el último partido de la competición. La falta de profundidad en el banquillo es el eterno problema del XV del Laurel, pero cuenta con una buena línea de tres cuartos que es capaz de fabricar muy buen rugby.

Gales

A evitar la cuchara de madera

El objetivo de Gales será evitar la cuchara de madera que se ha llevado en las dos últimas ediciones. El XV del Dragón continúa inmerso en un proceso de relevo generacional que se ha convertido en un vía crucis. El campeón de 2021 no logra una victoria en el Torneo de las Seis Naciones desde que se impuso a Italia en el único partido que ganó en 2023 (17-29). Es más, de los 22 partidos que disputó en 2024 y 2025 solo fue capaz de ganar a Japón en dos ocasiones.

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El responsable de aumentar la competitividad de este equipo será Steve Tandy, que se estrenó como seleccionador el pasado mes de noviembre, cosechando, entre otros resultados, una histórica derrota por 0-73 ante Sudáfrica. En la convocatoria galesa para el torneo destaca el regreso del tres cuartos Louis Rees-Zammit tras haber puesto fin a su andadura en el fútbol americano.

La mejor baza de Gales para huir de la última plaza se hará esperar hasta la jornada final, cuando recibirá a Italia en Cardiff.