Simona Halep hace arte en la hierba
la rumana se proclama nueva campeona de wimbledon en una final que domina con autoridad y en la que no da ninguna opción a serena williams
bilbao - Simona Halep atrapó entre sus manos aquello que soñó desde pequeña. “Cuando empecé a jugar a tenis, mi madre me dijo que sería algo especial que llegara a la final de Wimbledon. Y aquí estoy como campeona”, dijo la rumana, la primera jugadora de su país que gana el Grand Slam de la hierba, después de dominar con total autoridad en la final a Serena Williams, a la que no dio ninguna opción con un tenis hecho arte y cercano a la perfección: 6-2 y 6-2 en solo 56 minutos. No es que la de Constanza corriera de lado a lado como siempre, sino que además sirvió muy bien, abrió ángulos e hizo desaparecer de la pista a su rival con solo tres errores no forzados. “Cuando alguien juega así solo hay que quitarse el sombrero”, admitió la jugadora de Florida, a la que se les resiste alcanzar a Margaret Court como la jugadora con más títulos de Grand Slam de la historia.
Desde que logró el vigésimo tercero en el Abierto de Australia y regresó tras su maternidad un año después, la estadounidense ha perdido tres finales grandes ante Angelique Kerber en Wimbledon 2018, Naomi Osaka en el US Open de 2018 y ayer ante Simona Halep, algo que no le había ocurrido nunca en su carrera. Quizás las oportunidades se le estén acabando, por una simple cuestión de edad, pero Serena no renuncia dentro de un calendario cada vez más selectivo, aunque admitió que en las últimas finales está sintiendo más presión, como se demostró ayer. “Estoy contenta de poder entrenar y practicar y continuo trabajando para conseguir mis objetivos. Me siento increíblemente competitiva o incluso más, no estaría aquí si fuera lo contrario”, aseguró tras ceder ante la consistencia de la rumana. “Ojalá yo pueda serlo de forma más regular”, comentó tras un partido en el que cometió 26 errores no forzados y no pudo imponerse desde el servicio.
Simona Halep reconoció que otras veces jugó intimidada ante Williams, de hecho había perdido en nueve de sus diez enfrentamientos, “pero esta vez quise ser yo misma y he podido jugar el mejor partido de mi vida”. Los cuartos de final eran su tope en Wimbledon, pero ha hecho ajustes en su juego para ser más agresiva y se ha llevado el trofeo como si fuera una especialista, con solo un set cedido en segunda ronda ante su compatriota Mihaela Buzarnescu. Desde octavos de final, solo ha perdido 21 juegos y se ha hecho con un torneo cada vez más abierto. La rumana tiene mérito porque, como recordó en la rueda de prensa, “no hay una sola pista de hierba en mí país”. Pero con su exhibición de ayer logra su primer título del año, es la cuarta campeona diferente en los cuatro últimos años en Londres y se apunta su segundo Grand Slam tras imponerse en Roland Garros el año pasado. “Tengo que admitir que pensaba que era capaz de ganar otro Grand Slam. Cuando ganas uno de estos ya sabes luego como es. Te tensas algo menos, diría yo. Nunca es fácil, pero es así”, aseguró la tenista rumana, que volverá mañana al número 4 del mundo.
promesa de gran final Hoy a partir de las 15.00 horas Novak Djokovic y Roger Federer disputan la final masculina de Wimbledon, que puede ser un gran partido y elevar el nivel de los tres años anteriores donde no hubo emoción. El suizo, que persigue su noveno título, mostró un nivel altísimo ante Nadal y puede complicar las cosas al serbio si logra acertar con su servicio. El actual campeón, por su parte, aspira a su quinto título con lo que superaría en el palmarés del torneo a Rod Laver y alcanzaría a Bjorn Borg. Su solidez es su mejor aval, junto con el hecho de que ha ganado a Federer las dos finales que han disputado en Wimbledon.