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"Se ha puesto de manifiesto que en los rectores del club prevalece el déficit de autocrítica"

"Nico acumula años sin una pretemporada en condiciones. La siguiente, tampoco, pero si alguien paga el pato será el club que abona su ficha y permite que alguien tan joven y frágil ande cada verano a su aire"

"Se ha puesto de manifiesto que en los rectores del club prevalece el déficit de autocrítica"Miguel Acera

Todavía resuenan los ecos de la comparecencia institucional del martes en los oídos y mentes de quien (por obligación o por gusto) haya desmenuzado su contenido. Cuanto más se profundiza, mayor es la sensación de que esta cita es un mero trámite para los ponentes, en absoluto una preocupación. La primera temporada de esta directiva se saldó con un aprobadillo raspado y como era la primera se optó por conceder un margen superior en vez de sacar excesiva punta a los fallos cometidos. No obstante, ya se percibió cierta elasticidad en la asunción de responsabilidades porque errores en la gestión hubo, y flagrantes. Llegaron luego tiempos de vino y rosas, de goles y Europa, de fútbol vistoso y fiabilidad, encima se ganó una Copa.

Un bienio para enmarcar que no solo ha carecido de continuidad, sino que desembocó en una campaña ardua, lamentable, deprimente. Ante realidad tan obvia, en la hora de la rendición de cuentas, se ha puesto de manifiesto que en los rectores del club prevalece el déficit de autocrítica, entendida esta como práctica que implica detectar, analizar y exponer los motivos que han conducido a una enorme defraudación, las causas objetivas que arruinan un proyecto que iba viento en popa.

No basta con decir en tono serio que el curso ha sido decepcionante. O que el equipo ni ha olido las metas propuestas. ¡Noticias frescas! Lo mismo que carece de sentido enumerar un amplio listado de aspectos parciales del funcionamiento del equipo y mezclarlos en una coctelera. Ahí no están los porqués de la deriva, esos datos y evidencias no son el germen de la crisis de resultados y de imagen, sino las consecuencias del descontrol que engulló a plantilla y entrenador y los redujo a meros comparsas en una liga de chichinabo.

Causas y consecuencias son cuestiones diferentes, aunque estén relacionadas. El problema es que no existe voluntad de alterar la metodología, la gestión, los criterios de actuación; no hay intención de exigir responsabilidades y proceder en consecuencia ante la persistencia de equivocaciones que hasta el presidente se aviene a admitir en público. Claro que también él participa de esas decisiones; de hecho, les otorgará su visto bueno, habrá que pensar.

Sirva de exponente de todo esto un asunto de rabiosa actualidad, al menos en lo que respecta a un caso concreto, sin duda el más mediático que habita en el seno del Athletic. Cuando Mikel González desgrana los múltiples problemas habidos durante el año, menciona la disponibilidad y nombra a Nico Williams y Berenguer. Sí, la participación de ambos descendió, sobre todo la de Nico, pero su ausencia, más que por minutos, se acusó porque no pudieron rendir como deberían. Lo suyo fue como no estar en un montón de partidos en que intervinieron.

En la 2024-25, Berenguer sobresalió en la plantilla, nadie jugó más veces que él, ni alcanzó el nivel que sostuvo de principio a fin. El pasado mes de septiembre se le diagnóstico artritis traumática en el primer dedo del pie derecho y en adelante estuvo siendo infiltrado para que pudiese saltar al campo. No ha sido ni sombra del delantero polivalente del año anterior y acabó muy quemado, solo paró cuando estuvo al límite y no hubo manera de que se curase. Un ejemplo claro de mala gestión.

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González confesó ese error, pero referido a Nico: priorizaron la disponibilidad, se descartó parar para curar. Luego quiso vendernos que, ante la ausencia de avances, el jugador paró mes y medio, volvió sano y recuperó su nivel. Esto último solo lo vio él, pero seguido tuvo una lesión distinta y fin del curso para Nico. En el Athletic, no con España. En el Athletic no ha aportado prácticamente nada, pero “están muy preocupados”, realizan un seguimiento diario junto a los médicos de España y cuando vuelva, estarán muy encima del chico.

González quiso instruirnos sobre la lesión de pubis y resaltó que Nico acumula años sin una pretemporada en condiciones. La siguiente, tampoco, pero si alguien paga el pato será el club que abona su ficha y permite que alguien tan joven y frágil ande cada verano a su aire. Nico sigue opositando a romperse y nadie le pone freno. Así es imposible que la cosa funcione.