Ayala Martínez ha recibido este miércoles a la mañana la llamada de su madre en la que le avisaba de que habían salido ya las notas de selectividad. Calculadora en mano, ha hecho los cálculos pertinentes y su nota de acceso a la Universidad es de 13,6. Respira aliviada por el buen resultado. El teléfono, sin embargo, continúa sonando. Y es que, no solo ha sacado una muy buena nota, sino que, además, ha sido la mejor de la EHU. Esta vizcaina, alumna de Escolapios Bilbao, ha recibido la gran noticia en Malta mientras organizaba junto a sus amigas dónde iba a comer. Cuenta que está allí disfrutando de unas vacaciones más que merecidas después de un mes especialmente duro en el que no ha dejado de estudiar para la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU).

"Sigo sin creérmelo, me ha pillado completamente por sorpresa", señala visiblemente nerviosa. "Estoy muy contenta y muy orgullosa de mí misma", indica. Según cuenta, salió de los exámenes con buena sensación, pero nunca pensó que el resultado sería el de ser contar con la mejor nota de selectividad de la EHU. "Fueron días un poco difíciles. Salías del examen contenta por habértelo quitado de encima, pero a su vez con miedo por si podrías haberlo hecho mejor", relata. Recuerda en especial el examen de Matemáticas, que generó polémica entre los estudiantes. "Todos salimos con la sensación de que había sido bastante más difícil que otros años", cuenta. Aunque al final, reconoce, que no le salió tan mal.

Sobre su futuro, tiene claro que quiere estudiar Medicina, sin embargo, reconoce estar "perdida" en cuanto a la especialidad. "Aún queda mucho para eso, ahora me esperan años de mucho estudio y durante la carrera, cuando vaya probando las diferentes especialidades, decidiré", señala con los pies en la tierra y con una gran madurez.

El truco antes de cada exámen

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Muchos alumnos que durante los próximos años se presentarán a selectividad sueñan con cosechar, al igual que Ayala, la mejor nota y para ellos, esta vizcaina tiene un consejo: "Hay que confiar en tu propio método de estudio, tu preparación y tu colegio". "Es un mes muy duro, se pasa muy mal, pero luego merece la pena todas las horas que dedicas", señala. "Hay que respirar un poco antes de cada examen, a mí me lo dijeron mil veces, y es verdad que funciona porque estás con los nervios a flor de piel y parar un segundo a respirar ayuda", cuenta.

Ahora, disfrutará de unos días de descanso junto a sus amigas, aprovechando la playa y, por qué no, divirtiéndose de fiesta. En definitiva, aprovechando el tiempo antes de comenzar una andadura en la universidad que se presenta especialmente dura.