Que de una vez la coalición de extrema derecha clasista y racista con los pobres, deje de engañar a la sociedad más ciega, ignorantes, embrutecida y con limitado raciocinio, con su pretendido rechazo a la inmigración, porque no es cierto. 

Lo que pasa es que pretenden que los inmigrantes sean esclavos, ciudadanos de tercera sin derechos y sometidos al amo. Saben que su mano de obra es imprescindible, pero la quieren a coste cero, algo muy poco cristiano, para lo mucho que alardean de serlo y los muchos pasos de Semana Santa que ven, para que les vean.