Aterroriza pensar que lo esperpéntico, que lo ridículo, que lo cutre, que lo impresentable, con lo que nos reíamos antes por lo patético y penoso que resultaba resulte ser, ahora, algo de lo que se alardea, y los tarados mentales se sienten envalentonados y embajadores de estos antivalores, hasta tal punto que se han hecho relevantes y pueden llegar a gobernar o cogobernar con una derechita acomplejada y nostálgica.
Manu Ballesteros Rodríguez
Los precios
Parece que el efecto dominó creado a raíz de la crisis energética que provoca el nuevo conflicto bélico en Oriente Medio es ya una realidad. Las medidas adoptadas por el Gobierno español creo que llegan tarde y de manera ridícula, con Sumar ausentándose de una reunión, por ejemplo. Dejen de discutir por intereses políticos y tomen decisiones que ayuden a la gente trabajadora y a las empresas.