AÚN no somos verdaderamente conscientes de la gesta que acaba de completar Jon Rahm, un tipo bonachón de Barrika que con 28 años es el número uno (de nuevo) del golf mundial tras enfundarse la preciada chaqueta verde en Augusta. Uno, perfecto ignorante –también– en todo lo relacionado con este deporte, solo puede rendirse a la evidencia del dato y a la opinión de los especialistas y grandes campeones, que se deshacen en elogios. La clave la da su primer entrenador, Eduardo Celles: “Es un ganador nato”. Jon, acostúmbranos a esto. Zorionak, txapelduna!
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