Xi Jinping y Donald Trump han concluido este jueves en el Gran Palacio del Pueblo la primera de sus reuniones en Pekín, que ha durado en torno a dos horas y cuarto, con las delegaciones de ambos países presentes.
Después de este primer contacto, en el que además de los saludos protocolarios tradicionales ha estado sobre la mesa la cuestión de Taiwán, los mandatarios han visitado el Templo del Cielo, uno de los principales lugares históricos de la capital china.
En este primer encuentro, Xi ha pedido a Estados Unidos "ser socios y no rivales" porque los intereses de sus países "superan sus diferencias", mientras que el mandatario estadounidense confió que ambos gigantes tendrán un "futuro fantástico juntos", alabó a su anfitrión como "un gran líder" y vaticinó que esta será la mayor cumbre de la historia.
Además, el gobernante chino sacó a colación Taiwán, para China la principal "línea roja" en su relación con EE.UU. y sobre la que advirtió a Trump del riesgo de "una mala gestión", la cual dijo que podría llevar al "choque e incluso el conflicto", a la vez que defendió que ""no hay ganadores en una guerra comercial", una frase que Pekín ha reiterado desde que comenzó este nuevo enfrentamiento.
Gran parte de su gabinete gubernamental acompañó al presidente estadounidense, incluidos el secretario de Estado, Marco Rubio, y el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, en tanto en la delegación china figuraban, entre otros, Cai Qi, miembro del todopoderoso Comité Permanente del Politburó del Partido Comunista de China (PCCh, gobernante); el ministro de Exteriores, Wang Yi; y el titular de Comercio, Wang Wentao.
Elogios mutuos
El presidente chino, Xi Jinping, ha pedido a Estados Unidos "ser socios y no rivales" durante su primera reunión en Pekín con el presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha asegurado que ambos países tendrán "un futuro fantástico juntos". El encuentro entre las delegaciones china y estadounidense ha comenzado en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, tras una ceremonia oficial con honores militares en la plaza de Tiananmen. en sus primeras palabras, Xi ha defendido que "los intereses comunes de China y EE.
Además, el mandatario chino ha felicitado a Estados Unidos por el 250 aniversario de su independencia y ha recordado que es la primera visita de Trump a Pekín en nueve años, después de la cumbre que ambos celebraron en 2017.
Por su parte, Trump ha elogiado la recepción organizada por las autoridades chinas y ha calificado a Xi como "un gran líder". "Tenemos una relación fantástica. Nos llevamos bien. Cuando hemos tenido dificultades, las hemos resuelto", ha afirmado el presidente estadounidense, que ha insistido en que ambos países tendrán "un fantástico futuro juntos".
Tecnológicas
Trump ha asegurado que la cita podría convertirse en "la mayor cumbre de la historia" y ha destacado la presencia de destacados empresarios estadounidenses en la delegación que le acompaña, entre ellos Tim Cook, Elon Musk y Jensen Huang.
El presidente estadounidense ha llegado acompañado de varios miembros de su gabinete, incluido el secretario de Estado, Marco Rubio, y el jefe del Pentágono, Pete Hegseth. Por parte china, han participado altos cargos del Partido Comunista y del Gobierno, como el ministro de Exteriores, Wang Yi. La reunión busca rebajar la tensión entre las dos principales potencias mundiales, tras años marcados por la guerra comercial, las disputas tecnológicas y las diferencias estratégicas en ámbitos como Taiwán o el mar de China Meridional.