La OTAN reafirmó ayer su apoyo a Ucrania a pesar del intento de Rusia de “intimidar” a los aliados y “aterrorizar” a la población ucraniana con el lanzamiento la semana pasada de un misil balístico de alcance intermedio.

Los embajadores de los países de la Alianza celebraron una reunión por videoconferencia con altos mandos militares ucranianos en el marco de un Consejo OTAN-Ucrania. En esta reunión, solicitada la semana pasada por Kiev, debatieron “la situación de seguridad en Ucrania tras el lanzamiento por parte de Rusia de un misil balístico experimental de alcance intermedio”, y los aliados “reafirmaron su apoyo a Ucrania”, indicó la organización transatlántica en un comunicado.

El ataque, dirigido contra la ciudad ucraniana de Dnipro, “se considera un nuevo intento de Rusia de aterrorizar a la población civil ucraniana e intimidar a quienes apoyan a Ucrania en su defensa contra la agresión ilegal y no provocada de Rusia”, señaló la Alianza.

La organización, además, recordó las palabras de su portavoz, Farah Dakhlallah, la semana pasada, sobre que “el despliegue de esta capacidad no cambiará el curso del conflicto ni disuadirá a los aliados de la OTAN de apoyar a Ucrania”.

Amenaza de Putin

Tras el encuentro, la jefa de la misión de Ucrania ante la OTAN, Natalia Galibarenko, valoró positivamente la reunión del Consejo OTAN-Ucrania, asegurando que “era crucial” para Kiev “escuchar una reacción decidida” de sus socios frente a los nuevos ataques de Moscú.

“Todos ellos señalaron que esta acción representa una escalada significativa por parte de Rusia y sirve como una prueba más de su falta de voluntad para poner fin a la guerra. Los Aliados condenaron estas acciones e hicieron hincapié en que esta agresión no les disuadirá de seguir apoyando firmemente a Ucrania”, dijo.

El presidente ruso, Vladímir Putin, confirmó el pasado jueves el ataque ruso a Ucrania con un misil balístico hipersónico sin carga nuclear y afirmó que Moscú se reserva el derecho a usar su arsenal contra instalaciones militares de países que permiten a Kiev usar sus misiles para golpear territorio ruso. Aseguró que Rusia utilizó esta capacidad en respuesta al uso de armas de largo alcance estadounidenses y británicas por parte de Ucrania contra objetivos en territorio ruso como parte de su estrategia de defensa de los ataques rusos.

Putin, que aprobó la semana pasada la nueva doctrina nuclear rusa –que permite respuestas con armas atómicas en caso de ataques con armas convencionales–, advirtió en su momento de que el empleo de armas de largo alcance occidentales contra territorio ruso significaría que la OTAN está en combate con Rusia.

Posición de Rutte

Por su parte, el secretario general de la OTAN, el neerlandés Mark Rutte, se pronunció ayer en Atenas a favor de un aumento de la ayuda militar a Ucrania, incluida la entrega de “sistemas de defensa aérea críticos”, con el fin de mejorar la posición ucraniana en el conflicto. “Nuestro apoyo a Ucrania los ha mantenido (a los ucranianos) en la lucha, pero debemos ir más allá para cambiar la trayectoria del conflicto”, dijo Rutte en una comparecencia ante la prensa junto con el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis.

El exprimer ministro de Países Bajos aludió de esta manera a la difícil situación que afronta el ejército ucraniano en estos momentos en el campo de batalla, donde Rusia sigue ganando terreno. Calificó de “peligrosa expansión de la guerra y un desafío para la paz y la seguridad mundial” el hecho de que Rusia haya recurrido “en su guerra ilegal contra Ucrania” a tropas norcoreanas y drones iraníes.

Rutte llegó ayer a Grecia tras haber realizado el lunes una visita oficial a Turquía.