En este caso, los resultados y opiniones pueden ser mucho más interesantes, porque quienes han tenido un modelo de cero emisiones y han convivido con él durante miles de kilómetros haciendo frente a todo tipo de situaciones, están en mejores condiciones de emitir una opinión fundada de lo que les parece este tipo de movilidad… y si volverían a repetir con la compra de otro eléctrico. 

Sobre este asunto, los resultados de una encuesta llevada a cabo por JD Power son esclarecedores y contundentes. También son significativos y con mucho valor, ya que este organismo es una firma estadounidense fundada en 1968 y reconocida en todo el mundo por sus estudios independientes sobre calidad, fiabilidad y satisfacción del cliente en el sector de la automoción. Su metodología se basa en encuestas masivas a propietarios y usuarios, analizando desde la experiencia de compra hasta el uso diario del vehículo y sus tecnologías. Sus rankings influyen en fabricantes, concesionarios y consumidores, y se consideran un estándar de referencia en la industria. También evalúan sectores como seguros, energía o viajes, pero su prestigio se ha construido sobre décadas de análisis del mercado del automóvil. 

En este caso, llevaron a cabo una macro-encuesta en Estados Unidos con el fin de sondear el grado de satisfacción entre aquellos que poseyeran un vehículo eléctrico. Además, lo llevaron a cabo en un momento delicado para este tipo de movilidad en aquel país, ya que desde finales del año pasado allí expiraron los créditos fiscales para la adquisición de este tipo de vehículos, lo que hizo que sus ventas se ralentizasen de forma considerable (por ejemplo, la caída interanual alcanzó el 30% en enero). Sin embargo, los resultados del estudio de JD Power en su última oleada (ya es la sexta de este tipo que se lleva a cabo) han demostrado que los propietarios de este tipo de modelos están más satisfechos que nunca.

Dicho estudio se centra en el primer año de propiedad de un vehículo eléctrico y mide el nivel de satisfacción tanto para el segmento de vehículos premium como en el de modelos más ‘generalistas’. Dicho estudio se realizó en colaboración con PlugShare, filial de EVgo, operador de puntos de recarga públicos para vehículos eléctricos. PlugShare es una aplicación para propietarios de vehículos eléctricos que utiliza datos recopilados por los usuarios para ayudarles a encontrar los puntos de recarga más fiables.

Entre agosto y diciembre de 2025, JD Power encuestó a 5.741 propietarios de vehículos eléctricos muy recientes (aquellos que los fabricantes denominan ‘gama 2025’ y ‘gama 2026’) acerca de varios factores como pueden ser el coste, la satisfacción al conducir, la autonomía de la batería, la disponibilidad de cargadores públicos, la seguridad y la tecnología, la fiabilidad etc. El estudio reveló que nada menos que el 96% de los encuestados estarían considerando comprar o alquilar, mediante servicios de renting, leasing o similares otro modelo eléctrico a la hora de adquirir su próximo vehículo. Los propietarios de marcas premium reportaron un aumento considerable en su satisfacción con una puntuación de 786 puntos sobre una escala de 1.000 puntos: 30 puntos más que en la encuesta del año pasado o, lo que es lo mismo, un aumento de un 3%. 

La disponibilidad de cargadores públicos fue, curiosamente, el factor que más influyó en la satisfacción del cliente, tanto en los propietarios de un eléctrico de alta gama (con una nota global de 652 puntos, que supone un incremento de 101 puntos) como en uno de gama media (donde alcanzó lo 511, con un crecimiento de 115 puntos sobre el año anterior). Esto ha sucedido gracias al crecimiento de la infraestructura de carga pública y la adopción por parte de los fabricantes del puerto estándar de carga norteamericana (NASC) de Tesla: eso quiere decir que una gran mayoría de vehículos de otros fabricantes tendrán acceso a la red nacional de supercargadores de Tesla, considerados de los mejores.

Tesla Model 3.

Además de la carga, lo relacionado con los problemas o averías técnicas que sufrieron los propietarios de VE, especialmente en el segmento de vehículos premium, ha sido otro aspecto que ha mejorado con cierta claridad. De hecho, el índice que refleja los problemas por cada 100 vehículos disminuyó de 90,9 a 75, el mayor salto de calidad en este segmento, según el estudio. 

En relación con los modelos que obtienen mejores calificaciones, dentro del segmento premium, el popular Tesla Model 3 fue el que mejor puntuación media obtuvo con 804 puntos, seguido del Tesla Model Y (con 797 puntos) y del BMW i4 (795 puntos). En cuanto a los vehículos que en aquel mercado se consideran ‘generalistas’, la clasificación la lidera el Ford Mustang Mach-E, con 760 puntos, seguido por el Hyundai Ioniq 6 (748 puntos) y el Kia EV9 (745 puntos). 

Ford Mustang Mach

Por último,  el estudio también muestra que los vehículos 100% eléctricos obtienen mejores valoraciones que los híbridos enchufables, tanto en las marcas premium como en las generalistas, y la diferencia se amplía cuando se analiza el coste de propiedad, un apartado en el que los eléctricos puros aventajan con claridad a los PHEV. Según los datos de JD Power, los BEV premium superan a los PHEV equivalentes en 114 puntos, mientras que en el mercado de las firmas más generalistas la brecha asciende a 117 puntos, reflejando que la ausencia de mantenimiento asociado a un motor de combustión y la mayor simplicidad mecánica juegan a favor del eléctrico puro

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Aunque los híbridos enchufables mejoran respecto a los modelos de combustión tradicionales, siguen arrastrando los costes y necesidades de servicio de un motor térmico, algo que los BEV pueden evitar por completo. Este diferencial explica por qué, pese a las dudas coyunturales del mercado, los eléctricos mantienen índices de satisfacción más altos y una intención ‘de repetición’ claramente superior.