Era abril de 2024Karlos Arguiñano estaba en el plató de Cocina Abierta removiendo unas alubias blancas cuando se detuvo un momento, miró a cámara y dijo: "¿Sabéis de qué me estoy acordando ahora? De Netanyahu." Lo que siguió lleva más de un año circulando por las redes con una vigencia que el cocinero de Zarautz, probablemente, no deseaba mantener.

"Cocina un poquito, Netanyahu, que te va a cambiar el carácter. Te lo digo como lo siento. Te lo dice un abuelo de trece nietos. Mira, mira, Netanyahu, mira, mira, mira, mira. Mira lo que es esto. Mira lo que es esto. Por favor, vamos a parar. Vamos a parar un poquito, ¿eh?", dijo el cocinero vasco mirando la olla y mirando a cámara.

Lo que dice la gente

Las reacciones en redes no se han hecho esperar. "Si lo dice Karlos, a Netanyahu no le queda más remedio, creo yo", escribe un usuario. "Arguiñano es un crack y de ahí no me bajo", apunta otro. Hay quien reivindica su trayectoria: "Se merece un Marquesado ya, lleva haciendo platos diarios más de 30 años enseñando cocina rica rica." Y quien lo resume en cuatro palabras: "Arguiñano es un fenómeno".

Una leyenda de los fogones

Karlos Arguiñano es uno de los cocineros más populares y queridos del panorama gastronómico, conocido tanto por su talento en la cocina como por su carisma en televisión. Inició su trayectoria formándose en hostelería y pronto abrió su propio restaurante, donde empezó a destacar por una cocina basada en el producto de calidad, la sencillez y el sabor tradicional. Sin embargo, su gran salto a la fama llegó gracias a su faceta televisiva, convirtiéndose en pionero de los programas de cocina diarios, donde durante décadas ha enseñado recetas accesibles con un estilo cercano, didáctico y siempre acompañado de su característico sentido del humor y sus chistes.

Karlos Arguiñano en una foto de archivo E.P.

A lo largo de su carrera ha publicado numerosos libros de recetas, ha participado en diferentes formatos audiovisuales y ha contribuido de forma decisiva a acercar la cocina al gran público. Además, su figura ha sido clave en la divulgación gastronómica, promoviendo hábitos saludables y el valor de cocinar en casa. Con el paso del tiempo, Arguiñano se ha consolidado como un referente no solo culinario, sino también mediático, manteniendo una conexión muy fuerte con varias generaciones de espectadores.