La Justicia ha puesto hoy punto final a uno de los episodios judiciales más largos y enrevesados de los últimos tiempos en el fútbol estatal. Neymar, Josep Maria Bartomeu y Sandro Rosell han sido absueltos por el Tribunal Supremo en el conocido como caso DIS, el proceso que investigaba presuntas irregularidades en el fichaje del delantero brasileño por el Barcelona en 2013, cuando fue adquirido al Santos brasileño.
La resolución judicial descarta que existiera delito en la operación del traspaso, que a lo largo de más de una década ha sido objeto de sospechas, investigaciones cruzadas en España y en Brasil, y un notable desgaste reputacional para las partes implicadas, el futbolista, los expresidentes del Barcelona y el propio club catalán. El Tribunal ha rechazado los recursos presentados en contra la sentencia de la Audiencia de Barcelona, con la que coincide al considerar que no ha quedado acreditado que hubiera engaño contractual ni intención de perjudicar a la empresa brasileña DIS, poseedora de un porcentaje de los derechos económicos de Neymar en el momento del traspaso.
"Los hechos probados han reflejado la inconsistencia de la acusación y que, en modo alguno, cuando se llevan a cabo los contratos existía un dolo coetáneo de estafar defraudando los derechos económicos de DIS", determina la sentencia del Supremo.
El origen del caso se remonta a la denuncia presentada por DIS, que sostenía que parte del montante real de la operación se ocultó mediante contratos paralelos, lo que habría reducido la cantidad que debía percibir por la venta. La acusación presentada por DIS envió a los juzgados a representantes de la cúpula directiva del Barça, así como a Neymar y a su padre, este último como representante del jugador. Todos ellos tuvieron que prestar declaración durante el proceso.
Cabe recordar que DIS solicitó penas de 2,6 años de prisión para Neymar y Bartomeu, que por aquel entonces actuaba como vicepresidente deportivo del Barça, y de cuatro años para el padre del jugador y Rosell, entonces presidente del Barça.
Los hechos
La cronología de los hechos fue la siguiente: el fondo de inversión DIS adquirió en marzo de 2009 los derechos económicos de Neymar por cerca de 850.000 euros. El Barça acordó en 2011 un pacto con el jugador para que firmara por el club culé quedara libre en el Santos y abonó una cantidad que, según DIS, fue fraudulenta porque debió estar integrada en sus derechos económicos al percibir indemnización. La entidad azulgrana pretendía incorporar a Neymar en 2014, pero finalmente el fichaje se anticipó un año y abonó un traspaso de 17,1 millones de euros, de los que DIS obtuvo el 40%. El Barcelona acabaría desembolsando alrededor de 25 al Santos por los derechos del jugador y otros 60 millones a N&N Consultoria Esportiva, la empresa familiar dirigida por el padre de Neymar. DIS consideró que su ingreso fue escaso teniendo en cuenta las cantidades de la operación y presentó la querella que ahora ha sido desestimada.
Para Rosell y Bartomeu, la causa se convirtió en un símbolo de los años más convulsos en los despachos del club azulgrana, marcados por dimisiones, mociones de censura y juicios por la gestión del club. Para Neymar, supuso convivir durante gran parte de su carrera en Europa con una sombra legal que acompañó su etapa en Barcelona, su salida al Paris Saint-Germain y su posterior trayectoria en el Al-Hilal de Arabia Saudí y ahora en Brasil, donde milita de nuevo en el Santos que le vio crecer.
Los contratos no vulneraron la legalidad
La absolución es el cierre definitivo de una historia que se prolongó más de lo esperado y que tuvo un fuerte impacto mediático, ya que fue utilizado como un ejemplo de la opacidad que rodeaba a algunas grandes operaciones del mercado futbolístico internacional. Ahora el fallo judicial concluye que los contratos que han sido investigados no vulneraban la legalidad vigente y que no se puede sostener la tesis de que existiera un plan para eludir pagos o engañar a terceros, en este caso al fondo inversión DIS.
Con esta decisión, Neymar, Bartomeu y Rosell cierran un incómodo capítulo, una causa que nació de un fichaje estelar y que terminó convirtiéndose en un laberinto judicial del que, ahora sí, salen sin condena.