Una lesión de Jon Almaria le abrió las puertas de la titularidad al portero moldavo, que espera con ganas el duelo ante el Arenas de este fin de semana.

¿Cómo se encuentra el equipo?

–Bien. Es cierto que en el último partido no estuvimos a la altura. Nos faltó ritmo en algunos momentos y esos pequeños detalles hacen que te vayas a casa con las manos vacías.

¿Pero el Gernika estaba preparado para aspirar a todo en el final de liga?

–Sinceramente, si lo preguntas en septiembre, la verdad que no. Llegamos a tocar fondo y, a partir de ahí, solo nos quedaba sacar la cabeza e ir para arriba. El equipo es muy joven, se ha hecho más fuerte y, a raíz de ahí, hemos hecho bastante vestuario, confiando en nosotros mismos, cogiendo buenas sensaciones y hasta el día de hoy, que cualquiera nos hubiera dado por muertos hace unas cuantas jornadas.

¿Y las cinco jornadas que quedan, la plantilla las asume como finales?

–Finales, finales, tampoco. Finales, solo hay una. Pero sí que el equipo es consciente de que son cinco partidos muy importantes, en los cuales cada pequeño detalle te puede dejar fuera. Nosotros vamos a ir a por el de este domingo, que es contra el Arenas, un rival directo que marca con el Tudelano los puestos de play-off. Y, a raíz de ahí, pensaremos en el siguiente que es el en casa del Beasain. Vamos pensando en el siguiente partido y a hacerlo lo mejor posible.

¿Ahí está el corte, hasta los 44 puntos?

–También depende de los equipos que vengan por debajo y la racha que tengan. Son cinco partidos, quince puntos y, si alguno tiene 40, se pondría con 55 y te metes arriba. Hasta el séptimo-octavo yo creo que van a estar en la disputa para estar en ese puesto de play-off.

¿Entonces Viorel sí estudia la clasificación?

–De vez en cuando sí. Para ver qué jornadas tienen los rivales, lo que les queda. Hay que echar un vistazo, analizar qué jugadores tienen, a los que conoces y a los que no y tomar consejos importantes respecto a los rivales.

El Sestao River, ya queda aparte, ¿no?

–Yo creo que sí. Muy mal lo tendrían que hacer para que alguien le quite el primer puesto. Pero peores cosas se han visto y no se sabe aún. Son quince puntos que van a marcar mucho.

¿Y por qué el comienzo tan errático del Gernika?

–Sinceramente, no lo sé. Es la misma plantilla, excepto el cambio de Villacañas por Lamin, pero es cierto que probamos bastantes sistemas diferentes hasta que dimos la clave con carriles y demás y nos ha ido bastante bien. Lo más importante en vez de juego bonito, es defender, portería a cero, ganar los partidos y nos ha dado la vida de estar ahí arriba.

¿Qué partido prevé contra el Arenas?

–Muy bonito de ver para el espectador. Un partido difícil, cualquier equipo no te regala nada y compite hasta el final. Es un rival directo, un partido intenso, vamos a competir de la mejor forma posible y a poner las cosas difíciles y luego los pequeños detalles marcarán quedarnos con lo positivo o lo negativo.

¿El Arenas vendrá con una espinita clavada de la primera vuelta?

–Ellos son los que tienen que arriesgar un poco más, ya que estamos a cinco puntos. A lo mejor vienen con algo más de presión, porque desde el principio de temporada su proyecto era jugar play-off y ascender y la presión la van a tener ellos.

¿Cómo está Viorel después de haber estado a la sombra de Altamira en la primera mitad de la temporada?

–Fueron doce jornadas sin competir. Hay que aceptar el rol. El equipo estaba bien. Alta estaba bien. No se puede exigir al entrenador nada, al final tienes que esperar tu momento. También es cierto que no me ha gustado la forma en que he entrado, por una lesión de mi compañero. Pero al final estoy ahí y a disputar los minutos que vayan a ser y competir como si fuese el último partido.

Pero usted también ha dado la talla bajo palos.

–Sí. Altamira y yo tenemos una rivalidad muy bonita. Nos llevamos súper bien y nos mejoramos en cada entrenamiento. Él me ayuda a mí y yo le ayudo a él y al final eso de cara al vestuario se nota.

¿Y qué hace un moldavo en Gernika?

–Ya estuve hace tres años en el Barakaldo y estuve muy a gusto. Me salió la oportunidad de volver, estuve en contacto con Aitor, y aquí estoy. He venido encantado. Ya llevo 17 años aquí.

Corríjame, ha pasado por Rayo Cantabria, Barakaldo, Fabril, Xátiva y Gernika.

–Los dos años del Barakaldo fueron los mejores. El primer año no jugué, tenía a Txusta y fue mi mejor experiencia porque aprendí mucho más que jugando; al año siguiente jugué todo y fue muy bonito, cuartos, ‘play-off’, quedé segundo Zamora. Luego en el Depor nos rescindieron por haber descendido y tuve un bajón sicológico y estuve a punto de colgar las botas. Y al final, estamos resurgiendo otra vez poco a poco.

¿Ve al Gernika en Primera RFEF?

–Podríamos competir. Con el equipo actual, no digo un Badajoz, un Depor, un equipo potente, pero creo que sería un equipo humilde que trabaja, que se deja todo en el campo y se podría competir perfectamente en todos los partidos.

Visita mañana al Racing Rioja

POSIBLE ALIRÓN DEL SESTAO RIVER

lOtros resultados. Cuando restan cinco jornadas para la finalización de la liga en la Segunda RFEF, el Sestao River podría alzarse matemáticamente con el título de liga en caso de coincidir un triunfo del equipo dirigido por Aitor Calle en el estadio del Mundial 82, mañana a las 17.00 horas, contra el Racing Rioja, y si dos de sus tres perseguidores no lograran vencer en sus respectivos compromisos del domingo: concretamente, el Tarazona, en casa del Cirbonero, y Alavés B, que juega en Gasteiz contra el Logroñés B. Incluso el empate en Logroño bastaría al conjunto de Ezkerraldea para ser campeón en el caso de que sufrieran derrotas sus tres perseguidores, el Gernika incluido.