En clave Athletic, la actualidad del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá sigue pasando por el estado físico de Nico Williams. El extremo del Athletic, descartado para el duelo de dieciseisavos de final que la selección española disputa este jueves ante Austria en Los Ángeles, no se ha borrado completamente para octavos si es que los de Luis de la Fuente avanzan de ronda. Así lo ha verbalizado el navarro en una entrevista con TVE, la primera vez que habla tras la lesión muscular que sufrió ante Uruguay fruto de una dura entrada de Nicolás de la Cruz.
Un cambio de discurso, más optimista, que el menor de los Williams ha experimentado tras el parte médico publicado por la RFEF el pasado sábado que hablaba de una dolencia en el aductor derecho de "grado moderado". Este diagnóstico, que le descartaba prácticamente para lo que resta de torneo, le provocó que hablara de pasar por "uno de los peores días" de su vida. 96 horas después, las tornas han cambiado. Aunque tendrá que mostrar una mejoría importante para poder tener minutos en octavos si España sigue viva en el Mundial, ya que la eliminatoria está prevista para el lunes 6. “Fui contundente con las palabras que publiqué en las redes sociales. Me encuentro bien, ha sido mucho menos de lo que esperaba, así que con ganas de volver al grupo. Con el trabajo que estamos haciendo aquí, todo está yendo sobre ruedas. Estaba muy hundido después de lesionarme, porque no sabía lo que me había pasado. Luego cuando me hice las pruebas estuvo rezando un poco a ver si se me aparecía la virgen, y por suerte ha aparecido. Es una alegría para todos e intentar volver al campo lo antes posible lo mejor posible”, ha destacado el rojiblanco en la televisión pública española.
Lo cierto es que el último curso de Nico Williams ha estado mediatizado por las lesiones y habrá que ver cómo se recupera de esta última con el foco ya en el próximo ejercicio, al menor para los intereses de los seguidores del Athletic, ya que como consecuencia del Mundial se sumará tarde a la pretemporada rojiblanca a las órdenes del alemán Edin Terzic. “Ha sido una temporada muy complicada, en la que he tenido muchas lesiones, sobre todo una que me ha lastrado muchísimo, que es la pubalgia. Eso mentalmente también no te deja funcionar, no te deja pensar. Muchas veces he tenido que entrenar medicado y jugar también, pero son situaciones de la vida que me tenían que tocar, ha pasado, me ha hecho madurar, crecer como persona y como profesional. Y ahora, toca levantar la cabeza porque la visa es así y no perdona a nadie”, ha indicado el menor de los Williams. La pubalgia que arrastraba desde la campaña anterior no le dio tregua y le obligó a jugar bastante mermado físicamente, hasta que en febrero se optó por un parón para que pudiera tratarse con un especialista externo.
Sin el perdón de Nicolás de la Cruz
Nico ha reconocido que Nicolás de la Cruz, el jugador de Uruguay que le cazó el pasado viernes y le mandó a la enfermería no le ha pedido perdón. “No, me da igual. Yo entiendo que es un momento jodido, que te vas a quedar fuera de una competición como el Mundial, pero creo que hay unos límites que nadie tiene que traspasar. Entiendo que corte la jugada agarrándome, había mil maneras para hacerlo”, ha asegurado el jugador del Athletic, que ha admitido la importancia mediática que conlleva jugar una Copa del Mundo: “Todos los que estamos aquí sentimos la presión de lo que es un Mundial, lo ve todo el mundo, sabes que mucha gente tiene esperanzas puestas sobre ti, pero eso también te alienta y esa presión te sirve para intentar crecer más”.
Su sueño: Una final ante Ghana
Cuestionado por su hermano Iñaki, Nico ha reconocido que “hablamos muchísimo. Desde que estoy aquí no he dejado de hablar ni un solo día con él. Es mi apoyo y mi consejero”. “Espero encontrarme en una supuesta final con ellos, es difícil, pero me encantaría, aunque creo que a mi madre no le gustaría tanto”, ha apostillado el menor de los Williams.