El sector de la construcción en Euskadi atraviesa tanto desde el año pasado como en estos primeros meses de 2026 una fase de crecimiento moderado pero sostenido, consolidándose como uno de los motores de la economía vasca tras años de ajustes con motivo de la crisis inmobiliaria y los efectos que dejó la pandemia.

Con esto sobre la mesa, los últimos datos de los que se disponen de manera oficial reflejan una evolución positiva tanto en actividad como en empleo, aunque persisten retos estructurales que condicionan su desarrollo a futuro. Así, en términos de actividad, la construcción ha registrado un crecimiento anual del 8,2% en 2025, con avances tanto en edificación como en obra civil. Un dinamismo que se ha mantenido a lo largo del año, con incrementos interanuales cercanos al 10% en algunos trimestres.

Y como principal motor de esta mejora está la edificación, con incrementos por encima del 10% impulsados por la rehabilitación urbana y la demanda de vivienda, mientras que la ingeniería civil también ha contribuido de forma significativa .

El empleo en la construcción

El empleo también refleja esta mejora. El sector supera ya los 58.000 trabajadores, llegando incluso a picos cercanos a los 60.000 en el pasado 2025, lo que supone el mejor dato desde antes de la crisis de 2008. 

Además, la contratación ha aumentado un 1,9%, alcanzando más de 19.000 contratos anuales. Con estos datos, Euskadi fue una de las comunidades a nivel estatal donde se incrementó la contratación en la categoría de construcción, que engloba construcción de edificios, ingeniería civil y actividades de construcción especializada.

Operarios de la construcción. E.P.

Además de este aspecto positivo, entre las buenas noticias destaca también el papel del sector como palanca económica. Las previsiones apuntan a que seguirá liderando el crecimiento regional, apoyado en la inversión en infraestructuras, la transición energética de los edificios y los fondos públicos vinculados a vivienda y rehabilitación. Asimismo, la apuesta institucional por la industrialización de los procesos constructivos y la sostenibilidad está impulsando un cambio de modelo hacia una construcción más eficiente e innovadora.

La realidad del sector en Bizkaia

Si hablamos del caso concreto de Bizkaia, el territorio muestra un comportamiento especialmente dinámico. La actividad del sector creció un 10,7% interanual, situándose por encima de Álava y Gipuzkoa. Además, iniciativas como programas de formación y empleo están tratando de responder a la creciente demanda de mano de obra cualificada, especialmente en ámbitos como la rehabilitación sostenible.

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Pero, en toda esta radiografía de cómo está el ámbito de la construcción no hay que olvidar que el sector se enfrenta a retos y desafíos que debe ir salvando: Entre ellos destacan el encarecimiento de los materiales, la falta de mano de obra cualificada y el envejecimiento de la plantilla. A esto se suma la escasez de suelo disponible y la necesidad de mejorar la productividad mediante la digitalización y la industrialización. También persiste el desafío de aumentar la presencia femenina, aún muy limitada en el sector.

¿Y de cara al futuro? Las tendencias en el sector de la construcción apuntan hacia un ámbito y una actividad más sostenible, digitalizada y orientada a la eficiencia energética. La rehabilitación de viviendas, el impulso al parque público y la innovación tecnológica serán claves. En este contexto, Euskadi tiene la oportunidad de consolidar un modelo de construcción avanzado, capaz de combinar crecimiento económico, sostenibilidad y cohesión social.