ALERTA MUNDIAL POR EL CORONAVIRUS

El G7, dispuesto a hacer “todo lo que sea necesario”

Los líderes acelerarán la respuesta a la pandemia con medidas de control en las fronteras

17.03.2020 | 00:24

Washington – Los dirigentes del G7, los países más industrializados y ricos del mundo, acordaron ayer "hacer todo lo necesario" a través de "una estrecha cooperación" para dar una respuesta global sanitaria, económica y financiera a la crisis del coronavirus.

"Estamos comprometidos a hacer todo lo necesario para asegurar una fuerte respuesta global a través de una estrecha cooperación y una acentuada coordinación en nuestros esfuerzos", dijeron los países del G7 en un comunicado al término de una reunión virtual de sus líderes.

Asimismo, reconocieron que "la pandemia del covid-19 es un tragedia humana y una crisis global de salud, que también plantea enormes riesgos para la economía mundial".

"Por eso, vamos a movilizar todos los instrumentos disponibles, incluidas las medidas fiscales y monetarias, así como acciones específicas, para apoyar de manera inmediata y tanto como sea necesario a los trabajadores, empresas, y sectores más afectados", subrayó la nota.

Los ministros de Finanzas del grupo, agregó, "coordinarán de manera semanal la implementación de estas medidas y el desarrollo de acciones adicionales, oportunas y efectivas".

Por otro lado, recalcó "los esfuerzos coordinados para retrasar la expansión del virus, también a través de medidas apropiadas de gestión de fronteras", en línea con las recientemente adoptadas por Estados Unidos, la Unión Europea y algunos países latinoamericanos.

"Respaldaremos el lanzamiento de proyectos conjuntos financiados tanto por recursos públicos como privados (...) hacia el rápido desarrollo, manufactura y distribución de tratamientos y una vacuna, cumpliendo con los principios de eficacia, seguridad y accesibilidad", sostuvo.

El comunicado del G7 se emite después de que la Reserva Federal de EE.UU. lanzase este domingo todo su arsenal monetario, con un recorte de tipos de interés de un punto hasta el 0% y una inyección de liquidez de 700.000 millones en activos, para tratar de contener las caídas en los mercados financieros y el miedo ante el frenazo de la economía global.