Xabier Sagredo PTE. de la fundación bbk

“Ya hay operaciones en el horno y BBK empezará a invertir en el primer semestre”

La BBK toma un nuevo rumbo en el que uno de los retos es entrar en el capital de empresas para lograr nuevas fuentes de ingresos. El proceso ya se ha iniciado

17.12.2019 | 21:08
Xabier Sagredo.

bILBAO - Tuvo que liderar la puesta en marcha de la fundación bancaria y la creación de un colchón de reserva para mantener el 57% de las acciones de Kutxabank. Han sido seis años muy exigentes, pero ahora se ha abierto un nuevo escenario en el que el equipo que dirige Xabier Sagredo puede centrarse en buscar nuevas vías de ingresos para mantener e incluso aumentar el ritmo de crecimiento de la obra social de la antigua caja de ahorros vizcaina.

¿Cómo se encara el final del año? ¿Con los deberes hechos?

-Con los deberes hechos y además con orgullo de este 2019. Ya veremos cómo viene 2020, hay sentencias pendientes, como la del IRPH, que tendrá una incidencia directa en las cuentas de resultados de los bancos afectados y por ende nos afectará a nosotros, la Fundación BBK, que somos accionistas de un banco.

Una vez superadas las exigencias del BCE, ¿el principal reto en el nuevo escenario es ser un agente más activo en inversión?

-Es inexcusable. En nuestro ADN está el hacer una obra social y cada vez mejor. Hacemos la mayor obra social del Estado por habitante. Repartimos 40 euros por habitante al año. Pero esa obra social no puede estar exclusivamente ligada a los ingresos que tenemos, que devienen del banco. La diversificación de riesgos, pero, sobre todo, la sostenibilidad de la BBK y de su obra social tiene que hacer que, de la manera en la que podamos y con la velocidad que podamos, apostemos por otras cosas para tener ingresos que puedan paliar la problemática de dividendos que pueda tener un día Kutxabank. O, si somos optimistas, para tener nuevos ingresos que sumar a los que recibimos del banco.

¿Se han marcado un objetivo de incremento de la obra social como consecuencia de la inversión en empresas?

-Sí hay dibujos, pero los tenemos que enmarcar en un entorno de máxima prudencia. Lo que hemos querido prefijar es un mínimo de obra social y lo hemos situado en 35 millones de euros. A partir de ese mínimo, los recursos irán creciendo en función a lo que puedan aportar esos nuevos ingresos. Las inversiones que va a hacer BBK son socialmente responsables. No tenemos pensado invertir en grandes fondos que tengan una rentabilidad muy atractiva, sino que queremos apostar por empresas socialmente responsables y que tengan incidencia en nuestro territorio. Las inversiones van a fomentar el crecimiento económico y el empleo.

¿Qué perfil de empresas se está buscando?

-Es una cuestión que tenemos que ir haciendo en el día a día. En estos momentos, tenemos una política de inversiones ya aprobada en la que destacamos dos aspectos. Por un lado, tenemos pensado actuar en tres ámbitos: inversiones líquidas, que prácticamente se centran en empresas que cotizan en Bolsa; inversiones industriales y por último nuevas empresas. Nuestro primer interés es soportar la obra social por lo que queremos que en la primera fase sean inversiones liquidas para mantener ese nivel de 35 millones. Por otro lado, apostamos por inversiones socialmente responsables y eso nos limita a inversiones que generen valor en el país.

En Bolsa hay firmas vascas en beneficios como Euskaltel o Iberdrola, pero también otras como Tubos Reunidos que arrastran problemas.

-Estamos pensando en empresas consolidadas en las que podamos saciar nuestro apetito de rentabilidad y en las que estemos de una manera voluntaria tanto para nosotros como para la compañía. En el tema de empresas en crisis hay que ver si tienen viabilidad y, si la tienen, no sé porqué BBK u otro inversor no van a poder estar. Pero si me preguntan si vamos a entrar en una empresa en fase de liquidación, ahí no va entrar ni BBK ni nadie.

Preguntábamos por empresas que tienen recorrido y que pueden necesitar algo de oxígeno.

-En principio, nuestra intención es ir a inversiones más líquidas. Y luego tenemos otra parte que irá ganando peso con el paso de los años y que nos va a permitir ir afrontando otro tipo de empresas del ámbito industrial o no tan líquidas. Pero en ambos casos no nos prima la situación de la empresa, sino la viabilidad.

¿Entran en esa estrategia operaciones destinadas al anclaje de empresas a Euskadi? Hay debate en ese sentido en compañías como Euskaltel o Siemens Gamesa.

-Entrarán todas las empresas que cumplan con nuestro perfil de inversiones. En este momento hay 16 cotizadas vascas en el mercado y todas están en fase de estudio. Pero dicho esto, ¿por qué siempre hablamos de los mismos? Hay un montón de campeones ocultos en este país que también necesitan de apoyo para su internacionalización y hay que apostar por la nueva empresa. Y por qué no atraer aquí otro tipo de empresas. Y por qué, igual que tenemos en Kutxabank a la primera empresa de servicios de este país, no podemos crear otras. No sé por qué siempre tenemos que dar vueltas con los mismos, porque, con toda la humildad del mundo, BBK va a apoyar pero como un granito de arena. No tenemos la potencia para ser un grande y tenemos recursos limitados y me parecería arriesgado decir que vamos a salvar a nadie. Nuestro deseo, como el de todos los bizkaitarras, es favorecer el anclaje de las empresas que hay, pero por qué no podemos anclar nuevas empresas, esos campeones ocultos.

Ese escenario de atraer y anclar a esos campeones ocultos, ¿supondría una mayor implicación de BBK? ¿Ir más allá de ser un socio minoritario?

-Completamente de acuerdo. Hay que ver un espectro más amplio en el mundo de la globalización que lo que es el mundo de la empresa. Si todos tenemos una mente más abierta, podremos ayudar a todas. Pero hay empresas que ya están consolidadas, que tienen su estructura de capital, que tienen su problema de modelo de negocio y que hay que apoyar y en ese ámbito nosotros estaremos en una posición minoritaria. Pero la BBK quiere estar en otros estadios, en empresas que no son tan grandes a las que podemos ayudar a que mañana sea grandes. La BBK, cuando era una caja de ahorros, ya ayudó a hacer grandes proyectos. Llega la hora, con creatividad, con inteligencia y eficiencia en los recursos, de ayudar a este país a tener un parque empresarial cada vez mayor. Intentemos consolidar el que tenemos, pero apostemos por aumentarlo y ayudar a todo el mundo, no solo a los de siempre.

¿Con qué fondos cuenta BBK para invertir?

-A finales de este año estaremos cerca de los 100 millones de euros. Es un dato muy importante porque hace dos años y medio anunciamos que nuestra intención era, no solo poner el fondo de reserva, sino intentar crear un fondo de estabilización de 100 millones en unos cinco años. No han pasado tres y ya estamos cerca.

¿Cuántas operaciones hay en fase de estudio?

-Como he dicho tenemos en fase de estudio las 16 compañías vascas en Bolsa y luego numerosas empresas, oportunidades que vemos, a las cuales tenemos bajo el foco. Pero las inversiones no fructifican de forma rápida. Pones el ojo, empiezan los estudios, las negociaciones y cuando ves que puedes, bien porque el precio de cotización o de negociación o los poderes políticos son los que quieres, ser van produciendo las operaciones.

¿Cuándo se iniciará el proceso?

-Ya. Las operaciones están en el horno y hay operaciones que están vistas y en el momento en el que se puedan dar, fructificarán.

¿Hablamos más de meses que de semanas?

-Sí, a lo largo del primer semestre de 2020 ya veremos operaciones.

¿Qué dinero destinarán a la inversión el próximo año?

-Este año, dependemos de los avatares de Kutxabank, cuando se haga pública la sentencia del IRPH y se formulen las cuentas del banco, sabremos de qué dinero disponemos.

¿Y cuándo se despejará ese frente judicial?

-Pensamos que enero o febrero.

noticias de deia