Casi seis años después de que se adjudicara su última bandera en aguas de Getxo, Deusto volvió este domingo a saborear las mieles del triunfo tras imponerse con claridad en la segunda jornada de la Liga ARC-1 disputada en aguas del puerto de Pasaia. Muchos de los remeros que bogaron en las tostas de la trainera vizcaina lograron su primera victoria. 

La Tomatera protagonizó una bonita pugna con Zarautz en la primera parte de la regata para posteriormente pulverizar los registros de sus rivales en el último tercio de la prueba. Kaiku no ha comenzado bien la temporada y si en la primera jornada no pudo pasar del noveno puesto en Astillero en la jornada de este domingo perdió una posición tras verse superado por Hibaika. Arkote continúa con su travesía en el desierto y volvió a repetir en el último puesto alejada del resto de traineras.

Tras la disputa de las dos primeras jornadas de liga, Deusto ocupa el segundo puesto de la clasificación a un punto del líder, Zarautz. La regata en Pasaia se disputó finalmente en contrarreloj individual a causa de unos problemas con la fijación de una de las balizas. Astillero fue descalificado por los jueces por no entrar por la baliza correpondiente.

Golpe de efecto

Deusto apuntó maneras en la primera jornada de la ARC-1, el sábado en Astillero, finalizando tercero a solo siete segundos del equipo vencedor. En la segunda jornada, sin embargo, el equipo dirigido por Aitor Altzibar dio un golpe de efecto en Pasaia adjudicándose la bandera con doce segundos de ventaja sobre Zarautz y nada menos que veintisiete segundos con respecto al tercer clasificado, Zumaia.

Nada más iniciarse la regata -a seis largos y cinco ciabogas- Zarautz y Deusto quedaron destacados en cabeza con una exigua ventaja de un segundo en favor de los guipuzcoanos en la tercera ciaboga. La cosa comenzó a cambiar en el cuarto largo, en el que la Tomatera arrebató la cabeza a su rival situándose dos segundos por delante, ventaja que creció hasta los seis segundos en la quinta y última maniobra. Los patroneados por Iker Gimeno no levantaron el pie del acelerador y tras un excelente último largo finalizaron la prueba con más de doce segundos de ventaja sobre el segundo clasificado. Kaiku cedió más de minuto y medio respecto al vencedor.