Diversidad, accesibilidad, derechos o justicia unen sus significados en el nuevo Plan de Igualdad sobre el que trabaja el Ayuntamiento de Bilbao. Lo hace, además, con las sugerencias, aportaciones e informes de personas y entidades como el caso de Fekoor, Federación de Personas con Discapacidad Física y/u Orgánica de Bizkaia. Hasta una docena de sus propuestas han sido incorporadas a ese documento que fijará las políticas locales en esta materia hasta 2030.
Para la técnica de Igualdad de Fekoor, Izaskun Jiménez, una de las inclusiones “más destacadas” en el nuevo plan es continuar con la mejora en la recogida de datos. A propuesta de la entidad, el sistema de indicadores de género “dejará de ser estanco para incorporar la variable de la discapacidad, lo que permitirá tener una imagen más real de la situación de las mujeres en Bilbao y diseñar políticas públicas mucho más precisas y eficaces”.
El compromiso del Ayuntamiento de Bilbao con las propuestas de Fekoor también se refleja en el Área de Seguridad y Atención ya que han sido incorporadas medidas para matizar los protocolos de atención de modo que las mujeres, niñas y jóvenes con discapacidad que enfrentan violencia machista cuenten con apoyos específicos e información en formatos accesibles.
Prevención y reparación
Asimismo, se reforzará la formación del personal municipal con el objetivo de que la plantilla de profesionales “tenga un conocimiento profundo de la realidad” de este colectivo, “detectando carencias de comunicación y asegurando que los servicios de prevención y reparación sean plenamente inclusivos”.
Jiménez ha destacado que la colaboración de Fekoor al citado plan municipal permitirá “visibilizar las necesidades específicas en materia de empoderamiento feminista, seguridad y acceso a recursos” de las mujeres con discapacidad. Tal y como ha expresado la técnica de Igualdad de Fekoor, la integración de esta mirada más diversa y accesible al VI Plan Municipal para la Igualdad de Mujeres y Hombres (2026-2030) contribuirá a dar una mayor visibilidad y reforzar “el principio de interseccionalidad”, un concepto que busca entender cómo se cruzan las distintas discriminaciones que viven las mujeres y darles una respuesta integral para garantizar que “ninguna mujer quede atrás por motivos de discapacidad”.