En Lekeitio, Beñat Gerenabarrena (Lekeitio, 29-III-2003) aprovecha la mañana el miércoles para reencontrarse con varios amigos, darse un chapuzón en el agua... y después ponerse a estudiar. Cursa ADE (Administración y Dirección de Empresas) y tiene muy claro que los estudios son una prioridad. Serán una vacaciones distintas para él, que trata de desconectar del fútbol. "He visto cuatro ratos del Mundial", se sincera mientras pide una botella de agua "natural". "Sí, siempre la pido del tiempo", dice con una sonrisa mientras atiende a DEIA.
Ha terminado la temporada y está ya de vacaciones, aunque en su caso son un tanto distintas, pues le toca estudiar. Al menos, ¿está desconectando después de un curso tan largo?
Sí, eso sí. La verdad es que ha sido una temporada muy bonita y ahora, como bien has dicho, toca desconectar para volver con energía y darlo todo.
¿Coincide con quienes afirman que su cesión al Castellón ha sido súper productiva?
Te diría que sí. Desde el primer día que llegué la gente del club me cuidó y me trató muy bien. Desde los jugadores a cualquier aficionado que me paraba por la calle. Y en el plano individual ha sido un año muy bonito. Lo que buscaba era jugar minutos y dar el nivel; y creo que ha sido así. Así que estoy muy contento.
Su salida del Athletic rumbo al Castellón se hizo pública el 19 de junio del pasado año. Fue llamativo, pues no estamos acostumbrados a que las cesiones se cierren tan rápido. Entiendo que tanto usted como el club tenían muy claro que cuanto antes se cristalizara, mejor.
Sí, tanto el club como yo sabíamos que era momento de dar un paso más fuera. Estuvimos hablando con varios equipos, pero Ramón Soria, el director deportivo de Castellón, desde el principio nos mostró mucho interés. Nos hizo ver que era un proyecto muy ambicioso y muy atractivo y por eso decidimos rápido.
Visto lo visto, fue todo un acierto.
Sí, creo que fue una muy buena decisión la de ir al Castellón.
¿Qué papel jugó el Athletic durante ese proceso de elección de equipo?
El Athletic me apoyó en todo momento. Me aconsejaron sobre qué podía ser mejor o peor y nos decantamos por el Castellón. Acertamos plenamente.
Y eso que el inicio fue raro. Fue titular en las dos primeras jornadas, tras sumar solo dos puntos en cinco partidos destituyeron al entrenador y ya con Pablo Hernández no se asentó en el equipo hasta la décimo tercera jornada.
Es verdad que cuando empezamos tuvimos partidos difíciles y nos costó un poco. Pero lo bueno del año creo que ha sido que éramos un equipo muy unido, que aunque los resultados no salieran, sabíamos el nivel que teníamos y que si éramos capaces de dar lo mejor de nosotros podíamos ser mejores que cualquier equipo de la liga. Y eso hizo que sacáramos esa situación adelante. Cuando hay cambios de entrenadores se viven momentos un poco difíciles, pero lo importante es que nos mantuvimos muy unidos.
¿Cómo vivió todos esos cambios a nivel personal?
No dudando de mí. Yo confiaba mucho en mí. A pesar de no estar jugando mucho cuando llegó Pablo Hernández veía que me sentía bien. Físicamente me sentía muy cómodo. Cuando uno es futbolista sabe que hay momentos buenos y que los malos acostumbran a ser más. Sabía que podía ser un momento difícil, pero aun así sabía que podía sacar esa situación adelante. En eso es en lo que pensaba en todo momento, que me iba a ganar el puesto y que así podría ayudar al equipo.
¿Qué le transmitía el entrenador?
Que él me veía bien. Aunque no tuviera minutos, él me decía que estaba entrenando muy bien, que si seguía así iba a tener minutos y seguramente iba a ganarme el puesto. Así que seguí haciendo lo mío, trabajar sin parar y darlo todo. Lo que me dijo fue verdad. Además, si te lo dice alguien como él hay que hacerle caso sí o sí.
¿Tuvo miedo de lo que podía depararle salir a Castellón en su primera experiencia lejos de casa?
No sé si miedo o más bien alguna pequeña duda por ver si vas a estar preparado, si vas a dar el nivel… Siendo la primera vez que salía fuera puedes tener ese miedo, pero me he sentido muy a gusto, vi que tenía un nivel muy bueno para ayudar al equipo y en general estoy muy contento con la temporada.
En el Castellón ha dejado poso. De hecho, una vez fueron eliminados por el Almería en el ‘play-off’, la afición desplazada le pidió que se quedara.
La afición me acogió desde el primer minuto. Y no solo ellos, también los jugadores, todos los trabajadores del club… Y eso, obviamente, para una persona que sale por primera vez de su casa es importante. Y me ha hecho ilusión. Ellos ya saben que les estoy muy agradecido y me tienen para lo que sea.
¿Le ha sorprendido el nivel de Segunda?
Sí. La verdad es que hay un gran salto de Primera RFEF a Segunda. Pero me ha gustado mucho. Se juegan de manera más intensa los partidos, son más igualados. Aunque los partidos sean más difíciles, para alguien que quiere mejorar jugar con gente de este nivel se agradece.
Una cosa que llamó la atención fue su implicación con el Castellón en todo momento. No todos los futbolistas cedidos responden así.
Yo me volqué en el proyecto al máximo. Es mi manera de ser, de pensar y de jugar. Darlo todo en cada momento. Ya sea en el minuto 1 o en el 90. Trabajo siempre al máximo, me dejo la vida en cada partido, en cada jugada, y lo seguiré haciendo siempre.
Ha llegado a jugar incluso de lateral derecho, una posición en la que ya le tocó disputar algún encuentro en su etapa en el Bilbao Athletic. ¿Cómo se ha visto jugando ahí?
Se dio la circunstancia de que se lesionó Mellot, el lateral derecho titular. A mí me habían visto en un par de entrenamientos jugando ahí, al parecer les gustó y ya sabían que a mí no me importaba dónde jugar. Y creo que no he hecho malos partidos.
El Athletic ha seguido muy de cerca sus evoluciones. ¿Cómo ha sido ese contacto con la entidad rojiblanca durante su cesión?
He hablado mucho con Víctor Moreno y con Mikel González. Sobre todo, después de los partidos. Me comentaban qué tal me habían visto, qué había hecho bien, en qué cosas mejorar… Ellos saben además que también me gusta hablar mucho de esos aspectos para que pueda mejorar. Les he tenido muy encima, hablábamos casi todas las semanas. Y para mí sentir esa cercanía por su parte ha sido importante también y me ha hecho las cosas más fáciles. Les estoy agradecido.
¿Esas conversaciones con Mikel y Víctor fueron más intensas cuando estaba participando menos?
No. No tengo esa sensación. El trato ha sido igual cuando he jugado más y cuando he jugado menos. Eso sí, cuando no jugaba sentía más ese apoyo suyo si cabe. Me decían que no me precipitara, que estuviera tranquilo. Que siguiera haciendo mi trabajo.
Cambiemos de tercio. Le ha tocado vivir la temporada del Athletic desde fuera. ¿Ha sufrido como aficionado?
He visto todos los partidos. Seguramente no haya sido el mejor año, pero aun así sé el nivel de los jugadores que hay, los profesionales que les rodean. El Athletic da más de sí en los momentos malos y la próxima temporada estoy seguro de que será muy buena.
¿Y será con Beñat Gerenabarrena en el primer equipo?
Sinceramente, no lo sé. Lo único que sé es que estaré en pretemporada, que lo voy a dar todo. Ojalá consiga mi puesto y pueda cumplir mi sueño, que es jugar en el Athletic y en San Mames. Lo único que sé es que tengo la pretemporada por delante, que lo voy a dar todo. Solo pienso en eso. Luego lo que pase ya se verá.
Estuvo en Vila-real viendo el partido de la primera vuelta.
Sí, me quedaba a diez minutos de Castellón. Me hacía mucha ilusión verles en persona. Pude hablar con ellos, que con varios he jugado muchos años, me hizo ilusión.
En septiembre se conoció la lesión de larga duración de Beñat Prados, lo que dejó el centro del campo del Athletic tocado. ¿Pensó en algún momento que podrían repescarle en el mercado invernal?
No, la verdad es que estaba centrado en el proyecto de Castellón, en darlo todo ahí y como tampoco hablé en ese momento nada con el Athletic, no se me pasó por la cabeza.
Me consta que Terzic ha seguido las evoluciones de los cedidos, de los jugadores que estaban en el primer equipo… ¿Ha hablado con usted?
Sí, he hablado un poco con él.
¿En inglés?
Sí, en inglés. Este año en Castellón me ha tocado practicar el inglés.
¿Qué nos puede contar de esa primera toma de contacto?
Sentí sobre todo que sabe dónde se mete, sabe el proyecto que tiene por delante. Yo sentí que estaba muy volcado en el proyecto, que sentía, que entendía lo que es el Athletic. Y creo que para un entrenador que viene a un club así lo importante es conocer todo el entorno, lo que es el club, sus valores… y creo que él lo sabe a la perfección.
Y, personalmente, ¿qué le transmitió?
Me dijo que lo diera todo, que es lo importante y ya está. Que en el fútbol nunca sabes lo que va a pasar, pero sobre todo que lo dé todo.
Por lo que hemos podido hablar, es usted una persona muy futbolero. ¿Conocía algo de la figura de Terzic?
Sí, cuando estuvo en el Dortmund le seguía. Luego, cuando vi que venía el Athletic, le vi un poco más. A mí me gusta mucho como entrenador y ya se verá ahora cómo es en persona.
Dicen que su estilo de juego aboga por la intensidad. Y si hay algo en lo que usted destaca es eso, la intensidad. En eso, casan.
Sí, por eso me gusta cómo juegan los equipos de Terzic. Con mucha energía y con personalidad. Y eso para un club como el Athletic, que una de las cosas más importantes para el equipo sea esa garra, esa intensidad… lo que el Athletic siempre ha pedido a sus jugadores, es una cosa positiva.
Hagamos un ejercicio de ficción. ¿Cómo se tomaría que dentro de unas semanas Terzic le dijera que no cuenta con usted y que lo mejor es que volviera a salir cedido?
Obviamente, me jodería. Mi sueño es jugar en el Athletic y en San Mamés. Pero sé que el fútbol no es una línea recta, que puede dar muchas vueltas, pero si no es este año quizá sea en otro. Yo tengo que seguir dándolo todo y confiando en mí. Cualquier decisión que tome el entrenador hay que respetarla. Y es lo que haré. Y si se da, a seguir trabajando.