Campeonato del Manomanista

Inmaculado Retegi

El delantero de Eratsun, sin errores, pasa a los octavos de final del Mano a mano al derrotar con contundencia a un Unai Laso desdibujado y romo

09.02.2020 | 01:17
Julen Retegi golpea con la derecha en el duelo que le enfrentó ayer a Unai Laso en el frontón Beotibar de Tolosa.Foto: Javier Colmenero

Retegi Bi 22

Laso 8

Duración: 39:49 minutos de juego.

Saques: 4 de Retegi Bi (tantos 5, 6, 15 y 18) y 3 de Laso (4, 5 y 7).

Faltas de saque: Ninguna.

Pelotazos: 211 pelotazos a buena.

Tantos en juego: 11 de Retegi Bi y 5 de Laso.

Errores: 6 de Laso.

Marcador: 1-0, 3-0, 3-1, 7-1, 7-2, 12-2, 12-8 y 22-8.

Apuestas: Se cantaron posturas de salida de 100 a 80 a favor de Retegi Bi.

Incidencias: Partido correspondiente a los dieciseisavos de final del Campeonato Manomanista de la LEP.M disputado en el frontón Beotibar de Tolosa. Buena entrada. En el primer partido, Ezkurdia-Tolosa ganaron a Altuna III-Erostarbe (15-22). En el tercero, Ugalde-Jaunarena vencieron a Mendizabal III-Garmendia (16-18).

Bilbao - Echó un vistazo al infinito Unai Laso con la mirada torva, descompuesto. Enfrente, el frontón Beotibar de Tolosa se encontraba con un partido duro, pero sin picante, al que le faltó cayena y alegría, merced al camino inmaculado de Julen Retegi, que jugó de cara y sin errores. Perfecto. Sereno. El Campeonato del Manomanista se tornó un potro de tortura para el puntillero de Bizkarreta-Gerendiain y alumbró el perfil individualista de su contrincante, alimentado ya de mil batallas, en las que se las ha visto de todos los colores, desde el azucarillo de la final de 2014 hasta la hiel de las eliminaciones tempranas. Retegi es un pelotari de carácter clásico y tremendamente estético al que los años están tratando bien. La solidez del eratsundarra reventó a Laso, al que le provocó un tembleque que murió como terremoto. Virtud de veterano. La cana es bella.

Eléctrico desde el verbo hasta la punta de los dedos, a Unai le vino grande el traje. Dotado para el jaleo en la especialidad por la chispa de sus dos manos y su capacidad de remate, naufragó en el Beotibar de Tolosa sin remisión. Con el viento en contra, el de Baiko Pilota claudicó en dos tacadas. Se le notó por las semanas de baja que el cuerpo no le respondía igual y que el alma se le desesperaba en un juego a la contra que le acabó por deshilachar los bolsillos. Más todavía ante un adversario que trabaja, toca la pelota con sentido y no yerra.

Porque entre las grandes virtudes de Retegi Bi, que realizó una eliminatoria redonda, fue no regalar ni una brizna de terreno. El eratsundarra asomó serio y concienciado con la batalla. Clásico en sus figuras, bailó con la sobriedad y gozó. ¡Y gozó! Dio un recital con las dos manos. Estupendo con la zurda, sobre todo en los momentos de problemas, tiró de cartabón con la diestra para buscar el desplome de su contrincante fuera del frontis. La pared izquierda y el derechazo cruzado en el cinco y medio y el seis fueron la gota china que rompió a Laso. Retegi estuvo genial y listo. Muy listo. Laso, en cambio, terminó desesperado. El ciclón le pasó factura. Le fue mordisqueando el alma. Tiene 21 años y todavía mucho por aprender. Los galones de Julen valen mucho, que no eludió su patrón de juego a pesar de las distancias. Honrado hasta el tuétano, trituró a un pelotari más tormentoso.

Ocurre que el pupilo de Aspe dilucidó el partido en dos explosiones. La primera selló la diferencia entre los dos manistas y dio alas a Julen. Fue un 12-2 extraordinario que marcó cómo se iba a desarrollar el encuentro: dominio de Retegi en el peloteo y precipitación de Laso. Quebró la eliminatoria a mitad de tajo.

Si bien alejado en el luminoso, réquiem en Tolosa en menos del canto de un gallo -pero con la agonía de un duelo peloteado-, Laso quiso recomponerse tras el paso por el primer descanso largo. Lo hizo con su primer y único gancho. Enlazó dos saques seguidos y uno más en la andanada para ponerse 12-8. Parecía que había algo. Que le quedaba jugo al partido. Pero no. Estaba seco.

Un derechazo cruzado atrás del era-tsundarra cambió el escenario (13-8). Y no hubo piedad. Retegi Bi, perfecto en sus decisiones, secuestró el aire y la chispa de su contrincante, atornillándole atrás. Y el partido murió sin más dentelladas azules. Julen no le dejó. Rodillo. Y su siguiente estación está fijada el sábado en el Labrit ante Bengoetxea VI. Julen trae peligro.

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