El Zornotza se muestra inofensivo en Alicante

los verdes sufren otra derrota fuera de casa y se alejan del primer puesto casi definitivamente

08.02.2020 | 23:37

HLA ALICANTE: Sidibe (14), Pitts (12), Ortega (9), Díaz (0), Conde (15) -cinco incial- Rodríguez (0), Garrido (2), Larsson (4), Schmidt (10), Toledo (0), Galán (5).

ZORNOTZA: Nimley (22), Estalayo (6), Mazaira (0), Osakue (8), Uta (0) -cinco inicial- Bercy (15), Martínez (2), Sáinz de la Maza (0), Barros (0), Champagnie (4).

Parciales: 12-11, 34-33 (descanso), 54-44 y 71-57.

Árbitros: Lizana y Báez. Eliminaron a Champagnie.

bilbao - El Zornotza sufrió en Alicante otra derrota fuera de casa en la fase de ascenso que le aleja casi definitivamente del primer puesto ya que los levantinos, que son líderes, le aventajan en tres partidos más el average particular a cinco jornadas del final. En realidad, el problema de los zornotzarras es que no consiguen elevar su rendimiento cuando salen de Larrea y no ganan como visitantes desde el mes de diciembre, lo que les complica incluso la posibilidad de disputar el play-off.

Ayer, pese a que el técnico varió su habitual cinco titular, tampoco lograron los de Mikel Garitaonaindia tener cierto control del juego para llegar al final del partido con opciones. Hasta el descanso, reinaron el desorden por parte de los dos equipos y los bajos porcentajes de tiro. En el primer cuarto, el Zornotza no metió ni una canasta de dos puntos, solo tres triples y dos tiros libres, pero los locales tampoco estuvieron atinados. La cosa no mejoró, aunque el acierto desde los 6,75 metros, con siete triples, dio una pequeña renta al equipo verde, que duró poco, aunque al menos mantuvo la disputa abierta para la segunda parte.

Pero la vía de los triples se secó a la vuelta de vestuarios, cuando solo cayó uno más, y el Zornotza mostró un ataque inofensivo y deslavazado. Saah Nimley, pese a lo que digan sus números, no está brillando en esta fase porque no logra conectar con sus compañeros, hacerles jugar, y así muchas jugadas acaban en intentos desconectados del colectivo y condenados al fracaso. El Alicante estuvo firme en defensa gracias a la intimidación de Sidibe y Conde y tuvo paciencia en ataque. Poco a poco, el líder fue abriendo brecha ante un equipo vizcaino que quedó limitado a las acciones de su base y de Kevin Bercy, muy individualista, y que apenas mostró atisbos de poder reaccionar en un último cuarto que murió lentamente. - Roberto Calvo