Klopp-Bielsa, un comienzo de locura

La Premier arranca mañana con un duelo inédito, el campeón ante el recién ascendido Leeds, cuyo técnico dejó atónito al mundo anunciando justo ayer: "definitivamente, me quedo"

11.09.2020 | 01:19
Jordan Henderson, capitán del Liverpool, alzando la copa que acredita al campeón de la Premier League.

Tardó 30 años el Liverpool en volver a ganar la liga inglesa, y lo hizo con tanta diligencia que para enero ya se daba por inalcanzable y la celebración, en pleno pandemia, se convirtió en pura retórica. Tardó 16 años el Leeds United en recuperar la máxima categoría, y su regreso a la élite adquiere categoría de acontecimiento por el personaje que está detrás del éxito, Marcelo Bielsa.

La Premier League arranca mañana y el Liverpool iniciará la defensa del título precisamente frente al Leeds, convergiendo en Anfiel dos de los entrenadores más reputados del mundo. Jurgen Klopp, sin duda el técnico del momento, y Marcelo Bielsa, con su aura mística, el gusto por el buen fútbol, la imprevisibilidad y un punto histriónico que le emparenta también con el preparador teutón.

Ayer mismo, en su primera rueda de prensa en meses, el Loco Bielsa comenzó así: "Estaré trabajando esta temporada en el Leeds United. Todo se ha solucionado y definitivamente me quedaré aquí esta campaña. El club, los aficionados y los jugadores se merecen jugar en la Premier League", aseveró, dejando a todos los periodistas estupefactos. Resulta que el técnico argentino, que cuando asumió la dirección del equipo firmó por dos años más otro opcional, decidió aceptar la temporada extra en vísperas de su inicio. Bielsa en estado puro.

El exentrenador del Athletic despachó con una de sus frases rotundas las preguntas sobre su colega alemán, "cualquier cosa que diga sería repetir las alabanzas que ya ha recibido", y confesó que "no he tenido ni un día de vacaciones", lo cual significa que ha estado todo el verano estudiando concienzudamente la nueva dimensión futbolística y a los rivales de la Premier. Empezando por el Liverpool.

El objetivo es mantener la categoría. Lo dice su presidente y dueño, el italiano Andrea Radrizzani. Dos años aguantando el tipo para luego dar un salto cualitativo. Sin embargo el Leeds es, de momento, el tercer equipo que más dinero ha invertido en fichajes de toda la Premier, según Transfermark. 68,2 millones de euros, aunque 40 de ellos fueron destinados al Valencia para pagar el fichaje del delantero hispano-brasileño Rodrigo Moreno.

Austero liverpool
 

Curiosamente, el Liverpool ocupa la decimoctava posición en gastos por fichajes de toda la categoría. Tan solo 13 millones de euros por el lateral izquierdo Kostas Tsimikas, del Olympiakos, y para tener un rol de recambio de Andy Robertson. La razón parece sencilla: la máquina diseñada por Klopp está funcionando a las mil maravillas. Un equipo señalado, junto al Bayern, como ejemplo de la nueva modernidad futbolística, con todos los jugadores implicados en labores tanto ofensivas como defensivas y con un ritmo de juego vertiginoso, más los toques de calidad suficientes para lograr la eficiencia absoluta. En realidad, nada nuevo bajo el sol.

La crisis provocada por el covid-19 también ha frenado el gasto en la liga inglesa, la más poderosa por la venta de sus derechos televisivos, aunque el tiempo de austeridad se lo ha saltado a la torera Roman Abramovich, el magnate ruso propietario del Chelsea, que se clasificó para la Champions por los pelos y está decidido a dar un salto cualitativo y pelear por el campeonato.

El club londinense lleva gastados 223,2 millones de euros en refuerzos. Gente ilustre como Timo Werner, Hakim Ziyech, Hai Kavertz, Ben Chilwell y Thiago Silva.

El ranking le sigue un habitual en los dispendios y claro candidato para el título, el Manchester City, pero los 78,8 millones pagados por Ferran Torres y Nathan Aké distan mucho de las cifras del Chelsea.

A la espera de acontecimientos, la Premier League presiona al Gobierno británico para que permita cuanto antes el regreso de público a los estadios, justo cuando los repuntes de contagios preludian lo contrario. La Premier perdió 700 millones de libras la temporada pasada y espera un impacto económico similar si no vuelven los aficionados.