El Bilbo FS, de la Primera División femenina de fútbol sala, anunció este lunes su desaparición debido a "la inviabilidad de lograr un presupuesto suficiente para edificar una estructura de club tanto a nivel directivo como de equipo que garantice la continuidad de futuro".

El equipo bilbaino, creado en 1998, pone fin así a 32 años de historia en los que ha sido "un habitual en las categorías nacionales al conseguir éxitos tanto en la categoría masculina como últimamente en la femenina".

En su comunicado, los responsables de la entidad admiten que aunque "en un principio la posibilidad de desaparecer era impensable" una vez analizada la situación se han visto "obligados responsablemente a poner fin a un precioso camino deportivo".

Cuando la RFEF notificó oficialmente que esta temporada no habría descensos en Primera División el Bilbo "se puso a trabajar en dos posibles escenarios", mantenerse en la máxima categoría o hacerlo en Segunda, "de cara a poder afrontar un futuro condicionado por el plan de profesionalización pretendido por la Federación".

Para continuar en Primera la entidad "consideraba necesaria una reestructuración de la plantilla" y un "mayor compromiso de cara a mejorar el nivel deportivo" después de que el curso anterior el equipo llegara al parón en puestos de descenso con una sola victorias y tres empates en 23 jornadas.

"El compromiso demostrado y las ausencias significativas a encuentros se necesitaba incorporar un importante número de nuevas jugadoras que mejoraran el nivel y que prestaran una mayor dedicación al equipo en una categoría muy exigente, y más ahora en vías de profesionalización", explican.

En el caso de renunciar a Primera para hacerlo en Segunda División el club consideraba necesario "incorporar nuevas jugadoras de perfil joven y con margen de mejora y adaptación" con el fin de "mirar con garantías al futuro y adoptar una visión diferente".

Sin embargo, lamentan desde el Bilbo, "ninguno de los dos escenarios ha resultado factible" porque para jugar en Primera "era necesario incrementar sustancialmente el presupuesto" y la búsqueda de patrocinadores para cubrir el presupuesto "no ha sido positiva".

Tampoco han podido crear un proyecto en Segunda debido a "la falta de jugadoras y de colaboración para trabajar en unión y fortalecer proyectos existentes que han llegado hasta lo más alto del panorama nacional".

"El deporte de competición, sobre todo si es en categorías nacionales, necesita de deportistas y directivos que demuestren ambición y ganas de colaborar y avanzar juntos. Y a vista de los resultados que nos hemos encontrado, esto en nuestra comunidad no parece posible", zanjan desde el Bilbo.