Laliga santander

Brotes verdes en el Atlético

Osasuna aguantó una hora al amparo de su portero, que poco pudo hacer en los goles de Morata y saúl

17.12.2019 | 21:08
Morata celebra su gol ante Osasuna.

Atlético Madrid2

Osasuna0

ATLÉTICO DE MADRID: Oblak; Trippier, Giménez, Felipe, Manu Sánchez (Min. 63, Héctor Herrera); Koke, Thomas, Saúl, Lemar (Min. 54, Correa); Joao Félix (Min. 80, Hermoso) y Morata.

OSASUNA: Sergio Herrera; Roncaglia, Raúl Navas, David García, Estupiñán; Roberto Torres (Min. 73, Adrián), Oier (Min. 73, Rober Ibáñez), Darko, Fran Mérida (Min. 79, Íñigo Pérez), Rubén García; y Chimy Ávila.

Goles: 1-0: Min. 67; Morata. 2-0: Min. 75; Saúl.

Árbitro: Munuera Montero (C. Andaluz). Amonestó al local Manu Sánchez, al entrenador Diego Simeone y al visitante Sergio Herrera.

Incidencias: W. Metropolitano, 45.000 espectadores.

madrid - Ganador por insistencia, ocasiones y ambición, el Atlético de Madrid sumó una victoria tan indispensable como revitalizante en la Liga contra Osasuna, sostenido más allá de la hora de juego por un portero insuperable, Sergio Herrera, pero doblegado entonces por los goles de Álvaro Morata y Saúl.

Un triunfo convincente, que reflejó una realidad hoy indudable: el Atlético crece sin duda en los últimos partidos. Aún no tiene la pegada concluyente de un equipo de su nivel, pero ha dado un paso al frente en su ataque.

La pugna por la Liga sigue muy lejos, pero es un comienzo y un impulso para el futuro a corto plazo del Atlético, que cerró el sábado dos puntos más cerca del Barça, a seis, a la espera de lo que haga el Real Madrid hoy en Valencia, mientras estabiliza la mejoría que ha trazado en sus últimos compromisos.

Su triunfo sólo lo pospuso el incontestable portero Sergio Herrera, el muro que sostuvo al Osasuna o la causa por la que el Atlético no se fue al intermedio con una ventaja que probablemente merecía por juego y que indiscutiblemente mereció por ocasiones, pero en todas se cruzó un sensacional guardameta, con paradas de todos los tipos. A cada cual mejor. A Joao Félix hasta en tres oportunidades, alguna de una forma asombrosa, por ejemplo cuando tocó lo justo para desviar el increíble cabezazo del futbolista portugués al larguero; a Lemar, a un volea de Saúl, a un trallazo lejano de Thomas... A todos los frustró con estiradas que mantuvieron vivo al Osasuna.

Cierto es que la primera intervención, también magnífica y salvadora, fue de Jan Oblak al potente tiro de Rubén García, en la interesante, valiente y ambiciosa puesta en escena del conjunto navarro.

El Atlético falló tantos o más goles que en otros choques, sobre todo el primer tiempo, pero insistió tanto en su ataque que, aunque fuera a la octava ocasión, halló la recompensa. Y a balón parado. Tan simple como un centro medido desde la banda derecha de Trippier y un cabezazo certero de Morata, tan solo como cómodo en su remate en el área. A ésa ya no llegó Sergio Herrera, el mejor de su conjunto.

Antes había dispuesto también de alguna opción el Osasuna, que reclamó un penalti a Darko Brasanac antes del descanso y que tuvo el 0-1 en dos remates de Chimy Ávila en el segundo, en otra subida imponente de Pervis Estupiñan por la banda izquierda. Después, no tuvo tiempo para la reacción, porque ocho minutos después ya estaba todo sentenciado. Una triangulación con Morata y Correa la culminó Saúl para sellar la victoria.

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