LALIGA SANTANDER

El Madrid paga con la derrota su arrogancia

El Girona da el golpe al amparo de LAS rotaciones de Solari y el exceso de confiANZA DEL EQUIPO BLANCO

08.02.2020 | 01:46
Jugadores del Girona celebran uno de los goles.

Real Madrid1

Girona2

REAL MADRID: Courtois, Odriozola, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos, Ceballos (Min. 74, Mariano); Lucas Vázquez (Min. 58, Vinicius), Marco Asensio (Min. 66, Bale) y Benzema.

GIRONA: Bono; Pedro Porro (Min, 46, Lozano), Ramalho, Alcalá, Juanpe, Raúl García; Pere Pons (Min. 46, Aleix García), Douglas Luiz, Àlex Granell; Portu (Min. 84, Valery) y Stuani.

Goles: 1-0: Min. 25: Casemiro. 1-1: Min. .65; Stuani de penalti. 1-2: Min. 75; Portu.

Árbitro: Cuadra Fernández (Comité Balear). Amonestó a Casemiro por el Real Madrid; y a Lozano y Alcalá por el Girona. Expulsó a Ramos por doble amarilla (m. 65 y 90).

Incidencias: Santiago Bernabéu, 68.099 espectadores.

madrid - Una lección táctica de Eusebio Sacristán en el Santiago Bernabéu resucitó a un Girona que no ganaba en Liga desde noviembre, y sirvió para remontar a un Real Madrid que pagó el exceso de confianza en cuanto rebajó su intensidad para desplomar la ilusión a una gran reacción en el momento más inesperado.

La mañana se le atragantó a un Real Madrid que llegaba lanzado. Jugando en su casa tras la imagen imponente dejada en los estadios más duros, Camp Nou y Metropolitano. Ante un Girona que enlazaba trece jornadas sin ganar, cuatro derrotas consecutivas. Triunfo de entrenador el de Eusebio, que castigó el exceso de euforia madridista castigando a sus laterales y dejando a Marcelo en el foco. Una sombra del jugador que fue.

Tras doce partidos consecutivos de Vinicius como titular, la imagen del Real Madrid se retocó de inicio. Un respiro al jugador que cambió el panorama e insufló ilusión al madridismo. Asensio demandaba un premio y Solari se lo concedió. Distinta situación para Bale, al que se le va poniendo cara de suplente habitual.

El Girona iba camino de tres meses sin ganar. No parecía el Bernabéu el mejor escenario para lograrlo. Un balón medido de Kroos y Casemiro de testa a la red.

Tras el descanso el duelo se desequilibró en la pizarra. La de Eusebio Sacristán que retocó su equipo con dos cambios y dio con la tecla para dañar a los laterales. Cambió de banda a Portu para retratar a un Marcelo. El centro del campo madridista desaparecía. Ni un referente defensivo cuando el Girona daba un paso al frente con personalidad. Courtois respondía con una gran intervención Aleix, con toda la portería para marcar, se llenaba de balón y mandaba a la grada el balón.

El aviso invitaba a Solari a recurrir a Vinicius. Quitó del campo el trabajo de Lucas Vázquez y terminó de rematar a su equipo. El Girona merecía el gol y lo encontró. El duelo se rompió por la zona de Marcelo. Un nuevo centro desde su banda, otro remate en el segundo palo, en esta ocasión de Stuani al poste, y la jugada calcada acabó en mano de Ramos al disparo de Douglas.

Stuani firmaba el empate de penalti y el Madrid fue incapaz de reaccionar. El salvador debía ser Gareth Bale, pero el galés no está. En cambio Portu sacaba filo ante Marcelo y soltaba un latigazo que hacía temblar la portería de Courtois. Poco después marcaba el gol de la victoria tras una cadena de despropósitos y el partido moría en una chilena a la cara del rival de Ramos que le costaba la expulsión.